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Martes, 18 de Febrero de 2020

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El UCAM Murcia CB sella el primer puesto del Grupo A ante el Anwil (78-70)

Soko fue el termómetro de un equipo que llegó a dominar por 54-33 y que se complicó la vida, sin sufrir, cuando el británico se tuvo que sentar con 4 faltas

Sin Kloof y sin Tumba, que fueron los descartes de Juárez, afrontó el UCAM Murcia CB un partido que debía ganar obligatoriamente si quería dejar sentenciada la primera posición en el Grupo A de la Basketball Champions League. La igualdad en el marcador duró 15 minutos, ya que en los últimos cinco antes del descanso los murcianos destrozaron al campeón polaco, en Anwil, tras hacerle un parcial de 22-1. Soko y Urtasun fueron letales para el rival y muy decisivos en este cuarto con 8 y 9 puntos respectivamente. El contragolpe y los puntos tras rebote ofensivo de los murcianos fueron determinantes en la primera mitad. Sin Soko en la pista el UCAM Murcia CB fue otro, bastante peor, pero la renta de 21 puntos que logró el equipo local con el 54-33 fue suficiente para ganar, a pesar de que los pupilos de Javi Juárez volvieron a jugar con fuego, permitiendo que su oponente creyese que el milagro era posible. Al final el 78-70 le sirve a los murcianos para sellar el primer puesto en el Grupo A de la Champions a falta de dos jornadas.

Los primeros minutos fueron de claro dominio local. El UCAM Murcia CB no falló los ataques, los triples de Soko, muy acertado en labores ofensivas, y de Rojas, ayudaron a que el marcador se fuera a un 16-9 tras cinco minutos de juego. El Anwil comenzó a remar y aprovechó las rotaciones de los murcianos para acercarse en el marcador y darle la vuelta al mismo. Errores de bulto en ataque bajo aro permitió que los polacos hiciesen un parcial de 3-12 en tres minutos y medio. Son las lagunas ofensivas que suele tener el equipo de Murcia. Al final del primer cuarto la renta aún fue local por 23-21.

En el segundo acto acertaron más de inicio los polacos mientras que el conjunto murciano se atascó un poco en ataque... lo que tardó Urtasun en hacerse con las riendas del juego. Esperando algo más de su equipo ante los errores locales, el técnico visitante pidió un tiempo muerto que posteriormente echaría de menos. A 4:55 para llegar al descanso el marcador reflejaba la igualdad de dos equipos que estaban fallando excesivamente en ataque (28-29). Entró Soko a la pista y las aguas volvieron a su cauce. El británico anotó, reboteó, palmeó, defendió y encontró en Urtasun a su mejor aliado. Posteriormente entraría un entonado Booker para terminar de revolucionar el partido. Desde ese instante y hasta el final del período, solo hubo un equipo sobre la pista. Un parcial de 22-1 rompió definitivamente el choque, que al descanso estaba en 50-30. Con el 35-29 el técnico visitante se aventuró a pedir su segundo tiempo muerto, así que no pudo frenar tácticamente a su rival, que estaba desatado en ataque, con un juego muy rápido, y en defensa.

El Anwil se dejó ver en los primeros instantes tras el descanso, pero una canasta de Booker sirvió para marcar una máxima renta de 21 puntos con el 54-33. Pero entonces llegó un problema importante para los locales. Soko, que estaba siendo el termómetro del UCAM Murcia tanto en ataque como en defensa, cometió la cuarta falta personal y Juárez lo tuvo que sentar porque restaba mucho tiempo. El conjunto polaco se vino arriba, dejó de encontrar oposición en la defensa murciana y con un parcial de 3-16 en menos de cinco minutos, se volvió a meter en el partido. En la grada comenzaron las malas caras y el fantasma de lo sucedido en Gran Canaria planeaba sobre la pista -el UCAM Murcia ganaba 16-38 y en 14 minutos empató el Herbalife a 62-. Urtasun tiró de casta para devolver un poco la tranquilidad a sus compañeros, que no la renta. El cuarto acabó 63-52.

El partido aún se pudo poner peor, pero para intentar evitarlo Juárez arriesgó situando en la pista a Soko con cuatro faltas personales. No le quedaba más remedio porque el partido se complicaba por momentos a pesar de tenerlo ganado no hace mucho tiempo. Con el 65-56 el Anwil perdió una posesión que fue crucial, ya que de recortar aún más, pasó a permitir un mate fácil para Radoncic. Después, un triple de Doyle puso el 70-56 a 6:50 para el final del partido. Con este llegó la tranquilidad parcial, ya que Oleson, Cate, Rojas y Soko estaban con cuatro faltas y más de cinco minutos para el final. El partido entró en una fase de errores con más de 150 segundos sin que nadie anotase, que rompió Doyle con su tercer triple (73-56). El Anwil pidió un segundo tiempo muerto a 4:09. Los errores locales dieron alas a los polacos y la posibilidad de lanzar de tres con facilidad. El resultado fue que Juárez paró el partido con el 75-65 a 2:36. Se acercó el Anwil 75-67 a 1:23, pero el rebote ofensivo capturado abajo por Urtasun fue clave. Mitrovic anotó dos tiros libres y con el 77-67 a 0:51 el juego visitante fue el de lanzar de tres y hacer falta. Así se llegó al final con el 78-70.

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