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Morgan nuestro que estás en los cielos...

Con su segunda visita a Granada, la banda madrileña se consagra en la ciudad del rock

Morgan en Granada /

No debe ser fácil asimilar que en apenas cuatro años haya pasado del anonimato a transformarse en una de las bandas con mayor proyección dentro del panorama nacional. No es fácil explicar cómo con tan sólo dos discos en inglés, Air y North, sea una de las bandas que lleva consigo el "todo vendido" de cuantos conciertos realizan. Aunque bien pensado, quizás todo esto se explique por la sencilla razón de ser el resultado de unos músicos geniales rodeados por el halo de la portentosa voz de Nina.

Este sábado, Escenario Aliatar presentaba ante todo el público su mejor faceta, una cola que daba la vuelta al edificio, recordemos que no había papel disponible en la taquilla, una sala totalmente abarrotada y un escenario copado por estos cinco madrileños.

A las 22.34 y tras un potente solo de guitarra, arrancó Nina con el inicio de "Planet Earth" una canción de medio tempo, con fragmentos desgarradores que se elevan a otra dimensión gracias a ese prodigio de la naturaleza que es la voz de la cantante. Un tema que gracias a sus formas sinuosas casa a la perfección para comenzar un recital que para la ocasión rozó las dos horas y estuvo compuesto por un total de 17 temas, lo que supone prácticamente la totalidad de cuantos temas tienen publicados.

Fue un concierto en el que apenas hubo algún descanso y es que las diferentes canciones siempre iban de forma corrida, evitando los silencios, obviamente es lo mejor que puede suceder cuando uno sólo quiere disfrutar y aprender de todo lo que regala Morgan.

No deja de ser curioso que cuando uno oye sus discos tienen un corte tranquilo, una suma de sonidos soul, folk y blues pero que tienen la peculiaridad de mutar en directo a temas arrolladores que te llegan uno tras otro a tu sistema auditivo, dando rienda suelta a ese lobo disfrazado con piel de cordero que son sus trabajos en el estudio de grabación.

Con Oh Oh! la sala comenzó una colaboración recíproca entre grupo y asistentes, que no cesó en ningún momento, ya fuera en forma de coros o respondiendo a las palabras que nos dirigía una emocionada y locuaz Nina ante las vibraciones que les devolvían todos los presentes. Un público, con un arco de edades muy amplio que, esta vez sí, hay que alabar por su saber estar y guardar silencio.

Seguía avanzado de forma inexorable el tiempo pero acompañado por las letras y música de Morgan parece como si los segundos transcurrieran más lentos, como si se acompasara al ritmo de la baqueta, o de los teclados e incluso del bajo. El suyo es un concierto en el que cada instrumento tiene su momento de lucimiento pero cuando se juntan se transforman en un equipo insuperable.

Con The Chain, que pasa por ser una preciosista versión del clásico de Fleetwood Mac, supuso un cambio en el tipo de sonido, reconociendo Nina que "vamos a dejar las penas" y como por arte de magia se le imprimió una marcha más a todo lo que aún quedaba de repertorio. Vino el "Sargento de hierro", una de las pocas canciones que tienen en castellano y que pasa por ser de las más reconocidas para propios y extraños junto con Home, que fue su primer gran éxito y por el que muchos descubrimos y vimos el enorme potencial de ellos.

Morgan en Granada / Daniel Martín

Con "Thank you", ¿se acababa el concierto?, no, aún quedaban los bises y para hacerlo Nina abandonó su asiento frente al teclado, se puso en pie y se dirigió al centro del escenario, para agradecer a todos haberles hecho sentir y vivir una noche única. Tras la consabida pausa y con la sala prácticamente a oscuras llegó el momento de "Volver" interpretado únicamente por un piano, dando paso a su finalización a "Another Road (Gettin Ready)" que con su corte funky puso a bailar a la sala y donde se permitieron el lujo de hacer un "mash up" e incorporar a los riff y coros de los franceses de Daft Punk con "Lose yourself to dance". Tras el derroche de energía llegó el momento que ninguno queríamos, el del último tema, que casualmente también lo es del disco Air, "Marry you" que lo hizo en formato acústico, ni micrófonos, tan sólo una guitarra española.

Un final sublime para una noche en la que Morgan demostró que, a pesar de su juventud, es una banda a tener en cuenta y que gracias a su calidad y a la emotiva pero a la vez potente voz de Nina podrán hacer frente a cuantos retos se propongan. Por eso decíamos al principio de la crónica "Morgan nuestro que estás en los cielos..." musicales.

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