Andrés Ramírez: "La confluencia"
Columna de opinión de texto y voz del romancero gaditano

La Opinión Andrés Ramírez : La Confluencia
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Cádiz
En nuestro carnaval hay muchísimas posibilidades de participar, de formar parte de la fiesta, de sentirse protagonista. No solo se construye escribiendo, componiendo o cantando.
Pero muchas veces da la impresión de que lo que hacemos se queda solamente para construir nuestro propio carnaval, el de nuestro estilo, el que nos gusta a nosotros y a la gente que nos rodea, el que apasiona o divierte a nuestro público, en definitiva, el que nos divierte y nos llena.
Todo esto nos lleva a creer que hay mil carnavales distintos e inconexos y, normalmente es así, porque las posibilidades son amplias y hay un carnaval a la medida de casi cualquier persona, excepto para quien no le gusta.
Nos dedicamos a lo nuestro, trabajando en una dirección, alejados, que no ajenos a lo que se hace en otros ámbitos. porque nos gusta ver en la tele o escuchar en la radio a las agrupaciones en el concurso, admiramos a autores o a intérpretes, nos gusta ir a la calle a escuchar alguna agrupación rebelde, picantona, golfa, simpática… nos gusta alternar con la gente que comparte nuestro espacio durante el carnaval y que percibe los momentos mágicos a la vez que nosotros, escuchar a los clásicos o a los que traen frescura, nos gustan las peñas, los bares, los tablaos, los eventos gastronómicos…
Y dentro de estos miles de carnavales, tantos como personas, se producen momentos mágicos en lugares cercanos. de repente en un lugar se crea el ambiente perfecto para que exista la confluencia y se encuentren allí personas que participan en coros, chirigotas, comparsas y cuartetos, de la calle y del concurso, mayores que no pisan las tablas desde el siglo pasado con jóvenes que en el siglo xx no tenían edad suficiente para pisarlas, letristas de fama con público anónimo, quien un día fue jurado y quien tuvo que ser juzgado, gente de cadiz y gente de fuera.
De alguna manera estamos allí por lo mismo, porque nos gusta la fiesta de Cádiz y así lo expresamos. y cantamos las mismas cosas cada cual con su estilo y, nos miramos y nos hablamos y nos transmitimos qué es lo que nos gusta de esta fiesta y, en un alarde de sinceridad, valoramos o criticamos lo que hacen los demás, pero en el fondo estamos viviendo el alma de la fiesta, un carnaval que es de la gente.
El carnaval es de cada persona que está allí en ese momento porque cada persona lo construye, porque cada persona tiene algo dentro que la hace disfrutar con pasión, porque de forma consciente o inconsciente estamos aprendiendo de la gente que no hace lo mismo que nosotros.
Sin darnos cuenta sabemos lo que hace el resto de la gente, nos conocemos, nos resultamos familiares y en esos momentos de confluencia, además de divertirnos y apasionarnos con las coplas, nos saludamos, nos hablamos, nos conocemos y nos hacemos conscientes de que el carnaval de Cádiz es uno y único, porque Cádiz solo hay una (puede que haya varias a lo largo y ancho del mundo, pero como nuestra Cádiz, ninguna).
Yo quiero a mi carnaval y a mi ciudad en toda su amplitud y con toda su gente y no voy a dejar de construir la fiesta que me llena el alma de alegría y quiero que estéis todos y todas.
No quiero renunciar jamás a la maravillosa confluencia.




