El fútbol es imprevisible, por eso nos encanta

David Narváez celebrando el gol ante Los Barrios / Radio Jerez Cadena SER

Jerez de la Frontera
“En fútbol nunca eleven nada a definitivo”, que gran frase para definir a un deporte amado por millones de personas. Esa es la grandeza de este bendito juego donde se puede ganar, perder o empatar, pero nunca se puede dar por hecho cualquiera de las tres variantes.
Lo imprevisible se vuelve maravilloso en un deporte como el fútbol. ¿Hay algo más emocionante que un gol de tu equipo en el minuto 90?. ¿Hay algo más excitante que tu equipo gane un partido que jamás imaginarías?. ¿Hay algo más grandioso que lograr un ascenso o un título de manera inesperada?. Lo dudo y por todo ello nos encanta el fútbol.
En el otro lado de la balanza está la frustración, enfado e incluso tristeza que nos provoca que ocurra todo lo contrario. Pero no podríamos entender el valor de la victoria sin conocer el sabor amargo de la derrota. Los triunfos nos producen alegría, porque sabemos lo doloroso que son los fracasos.
Por todo ello nos encanta el fútbol, así como volvernos de repente seguidores de equipos pequeños que consiguen grandes hitos que se antojaban imprevisibles. Medio mundo sintió como suyo el histórico título de Premier League del Leicester City en 2016, porque en efecto, era algo absolutamente imprevisible, que no imposible.
Igual de improbable, era que en la inolvidable campaña en Primera División el Xerez CD pudiera salvar la categoría cuando corría la jornada 19 y el equipo solo había sumado 8 puntos. Sin embargo, los azulinos realizaron una segunda vuelta de ensueño y llegaron a poner a un estadio en contra de su propio equipo en el Reino de Navarra. Majestuoso.
El último capítulo de la maravillosa imprevisibilidad del fútbol ocurrió el pasado domingo en La Granja, cuando David Narváez dio la victoria al Xerez CD en los últimos instantes del choque ante la UD Los Barrios, incluso jugando con uno menos.
Por cosas como estas, la afición xerecista sigue soñando con una imprevisible clasificación a los Play Off de ascenso a Segunda B. Porque aunque son conscientes de la improbabilidad de la hazaña , la imprevisibilidad del fútbol les invita a soñar hasta que las matemáticas digan lo contrario.




