El oportunismo vende entradas

Imagen de las agresiones a futbolistas del Écija Balompìé / SER Andalucía Centro

Jerez de la Frontera
¡Baratas las llevo, oiga! ¡Que me las quitan de las manos!
Después del bochornoso e injustificable acto sucedido tras el partido Écija-Xerez, del sábado, en las redes sociales -¿he dicho sociales?- se vivió la segunda parte de la vergüenza con un cóctel bien cargado de bilis, dedos acusadores, imágenes incendiarias y demás vísceras.
Del tema opinó hasta el apuntador y hubo alguno que en su afán info-acusativo metió en el ajo hasta al "ángel de la guarda" por lo que despertó a todos los querubines del cielo, que aún no habían dicho estas alas son mías.
Prensa, radio, televisión y redes, todos a una tal que en Fuenteovejuna, aunque en esta ocasión esa fuente parecía más bien escrita con B.
Y es que el deporte no iba a ser menos cuando se trata de vender carnaza, si se hace en las redes compartiendo en serie -y hasta en directo- el rescate de un niño, con tres o cuatro pasados de revoluciones que se bajan al campo a dar guantazos ¿Qué íbamos a esperar?
Pues nada, parece ser que lo esperado llegó en forma de San Tebas de todos los Santos, ese mismo que siempre tiene la sartén por el mango en forma de cetro heredado, aunque la marca siempre la elige él. Este hombre no deja nunca de sorprenderme, porque por ínfima que parezca cualquier declaración que haga, es realmente digno de estudio su colocación en el texto de los puntos y las comas...y a nosotros nos deja siempre los suspensivos.
No hay más que hablar, hágase su voluntad así en la tierra, cómo en el cielo, aunque su cielo sea de primera y la tierra no le importe más allá, que para cubrirse de gloria.
Desde aquí reitero mi total repulsa a cualquier tipo de violencia y destaco lo de "cualquier tipo" porque el afán de oportunismo vende entradas.




