Quince minutos vergonzosos
La Real Sociedad cae goleada en casa del Sevilla (5-2) por culpa de una segunda parte lamentable con un cuarto de hora tras el descanso inadmisible. Tercera jornada seguida sin ganar. Europa se queda a cinco puntos

Zubeldia controla un balón ante la presencia de Sarabia / JULIO MUÑOZ (EFE)

San Sebastián
Tarde para olvidar de la Real Sociedad en el Sánchez Pizjuan. Muy dura, complicada para asumir. Porque no se puede entender qué ocurrió en los primeros quince minutos de la segunda parte, en los que se vino abajo completamente para encajar tres goles que echaron por tierra todo el trabajo de la primera mitad. Fue el origen y el final de una goleada sonrojante, 5-2, con la que la Real suma tres jornadas seguidas sin ganar, con dos derrotas consecutivas, para alejarse a cinco puntos de los puestos europeos. El efecto de Imanol Alguacil pierde efecto tras un comienzo demoledor que reactivó a un equipo que le volvieron los fantasmas del pasado de golpe en Sevilla.
La segunda parte de la Real fue inadmisible, pero los primeros quince minutos tras volver del descanso fueron vergonzosos. Porque la Real no fue la Real, se vio completamente superada por el Sevilla, y su actitud no fue digna del escudo que vestían los jugadores. Fue inesperado. Inusualmente inesperado. Porque no le había pasado hasta ahora. No tiene explicación. Pero lo pagó muy caro. Tanto que acabó goleada de una forma muy dolorosa, dejando sin efecto el 1-1 que tanto le había costado conseguir en los primeros 45 minutos.
Porque hasta entonces la Real había competido, a pesar de sentirse durante muchos minutos dominado por un Sevilla que teníamás intención en su fútbol. Pero la Real aguantaba, superando sus muchas bajas importantes, y con un once novedoso que buscaba más las transicione rápidas que tener el control de la situación. Pero aún así, con mucho esfuerzo, consiguió sobreponerse al gol de Sarabia. Mikel Oyarzabal fue capaz de empatar el partido a lostres minutos, e incluso tuvo otra opción de remontar el partido. Fue una primera parte aseada, que dejaba la expectativa abierta para la segunda parte.
Nada hacía presagiar lo que ocurrió al salir del vestuario. Salió el Sevilla. No la Real. Y para cuando lo hiciero los donostiarras ya perdían 4-1 y el partido se habíaido al traste. Nadie sabía lo que había pasado. Porque de no ser por Rulli podrían ir 6-1 o 7-1. El Sevilla le pasó por encima, mientras la Real se venía completamente abajo, tirando a la basura todo lo que tanto le había costado conseguir con Imanol, ser un equipo competitivo. Y eso le valía para después asaltar los partidos. En Sevilla se vio asaltado, avasallado, vapuleado. Y no se trata de buscar culpables, sino de encontrar soluciones. Para que no vuelva a pasar. Porque la sensación es que no va a ser fácil levantarse de una minagen tan vergonzosa y vergonzante como la del Sánchez Pizjuán. Mancillaron ese escudo que tanto exalta cada semana Imanol.

Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...




