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Lunes, 21 de Octubre de 2019

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Hawái está más cerca de lo que nos pensamos

Crónica de la 2ª Estación Espacial con una clara inspiración exótica

Nievla, en concierto en Granada /

El pasado viernes teníamos una nueva cita preparatoria para la celebración de "En Órbita 2019" un evento que este año cambia de ubicación, abandona FERMASA y se traslada al paraje conocido como Cortijo del Conde, una arriesgada apuesta por pare de la organización ya que se alejan de la ciudad pero que se hace en aras de mejorar la comodidad de los asistentes. 8000 entradas para un recinto diseñado a medida sin perder su esencia de volcarse en las familias, teniendo este año como gran reclamo el ansiado regreso de 091 con su nuevo trabajo, del que se conocerá un adelanto.

Mientras llega la fecha del 11 de Mayo, el equipo que se haya tras "En Órbita" ha diseñado 2 fiestas a modo de presentación, una fue a principios del pasado diciembre, donde contaron con la participación de Full, Margaux y Nilsson desvelando casi en su totalidad el cartel de esta cuarta edición. La acaecida este fin de semana siguió esa misma fórmula, grupos locales, Nievla y Harakiri Beach junto a un gran nombre, con Carlos Sadness para la ocasión.

NIEVLA

Los primeros en abrir fuego eran los jovencísimos Nievla, una formación que hace apenas un mes presentaron en sociedad su primer disco, "Septiembre" y que de un tiempo para acá solo reciben elogios de cuantos les ven en directo. Un sonido propio en el que estos cinco chicos trascienden unas gotas de melancolía, que encaja a la perfección con el tono de voz de su cantante, Toni y que se corrige a base de buenos riffs de guitarras, cortos y directos.

Una vez finalizaron su directo y mientras se hacia el cambio de escenario se puso a los platos el dj, Coronel of Sound, con una acertada selección musical indie que servía para mantener el pulso acelerado al publico mientras se coreaban temas de grandes grupos del panorama musical, como Love of Lesbian por poner un ejemplo ya que ellos también estarán el próximo 11 de Mayo en Granada.

HARAKIRI BEACH

Era el turno de Harakiri Beach, un grupo que utilizan su Motril natal como base de operaciones, además de haber sido el lugar en el que han grabado su último disco, "Radio Visión" y que por cierto sale a la venta este próximo viernes día 15.

Ellos siguen haciendo una revisión del "new wave" y del "kraut", pero en versión costa tropical, empleando para ello todo un arsenal de sintetizadores apoyados por batería y bajo, dando como resultado unos temas con personalidad propia en directo, mutando una parte de su inequívoca vertiente electrónica a un ritmo más "al uso" y que por ejemplo les permitió coger un sampler "Ahá han vuelto" de Lori Meyers e incorporarlo en su repertorio.

Como detalle, no nos podemos olvidar de la camiseta que portaba Israel, su cantante, con un lema que rezaba "el indie mató a mis amigos", ya de por sí curiosa y más en un festival de esta etiqueta musical.

CARLOS SADNESS

Ya con la sala en el lleno técnico, se hizo palpable una gran inyección de gente en torno a las 23.30, salió la melena más reconocible del indie nacional, un Carlos Sadness que acompañado de su inseparable ukelele mostró a todos que su peculiar estilo funciona igual de bien en un macrofestival como en salas.

"Siglo XVI" fue la primera en abrir fuego, pasa por ser uno de sus grandes éxitos y que convirtió Aliatar en una especie de paraíso hawaiano, ayudaban bastante esa mezcla de sonidos insulares con las numerosas camisas de flores que uno se encontraba. Una de las sorpresas vino con "Amor Papaya", ya que sobre el escenario apareció Juan Alberto de Niños Mutantes y es que Sadness es un confeso seguidor de la banda granadina, llegando a participar en el disco homenaje llamado "Mutanciones". Ya en el último tramo del directo, Carlos, sabedor de tener al público entregado, disfrutó de un concierto que parecía hecho a su medida, con "Isla morenita" o "Física moderna", la sala tembló ¡y de qué manera!, se podían percibir las vibraciones del suelo.

Una vez finalizados los directos se puso a los platos el dj Rayman con una buena selección musical de temas de diferentes estilos para así dar por concluida esta "Estación espacial", que más bien fue una especie de agujero de gusano ya que consiguió unir Granada con archipiélago del Pacífico.

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