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'No es soberbia, es enfermedad'

Estaba dándole vueltas al dos por cuatro, buscando una estrofa original y divertida con la que alegrarles la tarde de hoy viernes de Carnaval tarifeño

Con la venia Juanma.

Estaba dándole vueltas al dos por cuatro, buscando una estrofa original y divertida con la que alegrarles la tarde de hoy viernes de Carnaval tarifeño pero.... esta gente que ha cogido las riendas del Partido Popular y que pretenden coger las riendas de todo un país (ya tienen las de una comunidad andaluza que cabalgan a lomos de los potros desbocados del VOX) no me dan tregua. Y digo que no me dan tregua porque las barbaridades planteadas estos últimos días por el Sr. Pablo Casado o sus acólitos, urge la necesidad como hombre feminista o como simple ser humano, el no tolerarlas, denunciarlas e intentar impedirlas.

El masterizado Pablo Casado al hilo de los últimos movimientos feministas ha declarado entre otras lindezas: "Creo que es bueno que las mujeres sepan lo que llevan dentro. Es bueno conocer que lo que llevan dentro es una vida autónoma", pretendiendo empatizar así con las mujeres, aunque después no reconozca o se la pele la brecha salarial o social, o se muestren contrarios a ampliar los permisos de paternidad.

Lo último es de traca y desenfunda el ideario más anacrónico del postureo salvapatria. Me refiero la inclusión en la propuesta de ley de apoyo a la maternidad realizada por el PP de "que las inmigrantes sin papeles embarazadas que decidan dar a su hijo en adopción no sean expulsadas del país durante el periodo de gestación". ¿Cómo? ¿En serio? ¿No le basta al Partido Popular con estar sostenido por la extrema derecha, sino que anhela convertirse en ella? Como algún medio ha publicado, "los populares ligan maternidad, aborto, inmigración y recursos económicos en un polémico proyecto que propiciaría que cualquier mujer inmigrante en situación irregular, fuese expulsada, si cayera en una redada, tras dar a luz.

La propuesta no es que evidencie la intención del PP de volver a la ley del aborto de 1985 —la de supuestos—, en lugar de la vigente, aprobada en 2010, -de plazos- que también. Es que parece un texto sacado del Libro de Deuteronomio o del Levítico. O más bien del Génesis, del pasaje 3:16 (Dios a Eva) "Dijo asimismo a la mujer: Multiplicaré tus trabajos y miserias en tus preñeces; con dolor parirás los hijos, y estarás bajo la potestad o mando de tu marido, y él te dominará". Ya ven de lo más actual.

Pero es que por si la cosa no fuese lo suficientemente grave, al paso de este anuncio ha salido la vicesecretaria de Política Social del PP y alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, quien para justificar el retroceso social ha señalado que "con esta iniciativa se trata de evitar que muchos bebés aparezcan en contenedores". ¿Qué, cómo se les queda el cuerpo? ¡Qué barbaridad! De una tacada inmigración ilegal, aborto y de postre asesinato. El objetivo es claro y decidido, algo en lo que el PP lleva años incidiendo 'criminalizar la inmigración'.

Por eso vuelvo a insistir. Porque no puedo. Porque no podemos mantenernos impasibles ante quienes se proclaman salvadores de quienes realmente están asfixiando y se disfrazan de patriotas cuando lo que verdaderamente hacen no es, sino esconder su machismo, misoginia, xenofobia y clasismo bajo una bandera que pretenden seguir agitando como señal inequívoca y única de su trasnochado ideario.

Y no se confundan porque no es soberbia es obsesión. Porque como señalaba San Agustín: La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano. Y esta gente está muy, pero que muy hinchada.

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