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Martes, 22 de Octubre de 2019

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"Para algunos ha sido un gobierno fallido, para las expectativas que levantaron"

Juan Andrés de Gracia, el presidente del Consejo del Movimiento Ciudadano, lamenta que muchos compromisos hayan quedado sin cumplir, y cree que la ciudad tiene que dirigirse hacia un proyecto propio, vinculado a la capitalidad cultural de Córdoba

A punto de que se agote el actual mandato municipal y se convoquen las elecciones municipales , conversamos con el presidente del Consejo del Movimiento Ciudadano , Juan Andrés de Gracia, con el que hablamos de promesas cumplidas e inclumplidas, situación de los barrios, proyectos de ciudad y futuro.

 

Ustedes representan a colectivos vecinales, a consejos de distrito a asociaciones de mayores, de mujeres, a colectivos sociales... ¿La participación es real?, ¿pueden ustedes intervenir en la gestión pública?, ¿se sienten escuchados en este momento?

Participar siempre es una cuestión de dos, evidentemente.

A veces somos nosotros, me refiero en ámbito amplio el ciudadano y la ciudadana, los que no encontramos ganas de participar y en otras ocasiones las administraciones son las que no consideran que sea necesario, pensando que con ser ellos elegidos cada cuatro años tienen ya el aval para hacer lo que crean oportuno.

El defender la democracia participativa como venimos haciendo, está en la Constitución, no es un invento, ni si quiera externo a la misma, cuesta trabajo.

Hay momentos mejores, momentos peores, incluso lugares mejores y peores, instituciones con las que se puede a veces más a veces menos, pero también pasa igual por parte nuestra. Hay colectivos y personas más interesadas, colectivos y personas que al cabo de un tiempo se desaniman. Es un proceso permanente, que en Córdoba capital tiene ya una estabilidad, que con sus subidas y sus bajadas, le dan cierta consistencia y esto se observa cuando viene alguien de fuera y valora los niveles de participación que aquí hay, que para nosotros siempre son pocos, pero para el que viene de fuera son bastante altos.

En la ciudadanía hay que hacer también a veces un verdadero ejercicio de fe para encontrar a gente comprometida e implicada en estos tiempos que corren, ¿les pasa a ustedes?

Claro que sí. Lo que hoy cuesta más trabajo es encontrar a alguien que permanezca durante bastante tiempo en la labor. Habitualmente encuentras a gente cuando tiene alguna problemática que le afecta.

De ahí que donde hoy puedes encontrar a más gente dispuesta estar activa, sea en grupos de autoayuda, en grupos de atención a gente con enfermedades, a personas que como esto es algo que se dilata bastante en el tiempo, pues también encuentran sentido para estar más tiempo activo.

En los niveles territoriales, todo lo que son cuestiones relativas a AMPAS, asociaciones vecinales, etcétera, hay una cierta caída del ansia de estar permanentemente activos, pero, cuando surgen los problemas, nos buscan y casi nos exigen que actuemos aunque no se nos apoye suficientemente a veces.

¿Hay muchos compromisos cumplidos?, ¿hay otros muchos que no tanto?

Los compromisos cuestan trabajo. Cuesta trabajo que se cumplan en la mayoría de las ocasiones. Es verdad que los procesos suelen ser largos, desde tener una idea o un proyecto, hasta que se culmina, se requieren una serie de trámites, administrativos y políticos, que a veces cuestan trabajo. Pero, se cumplen algunos.

Quizás más de los que a veces, cuando nos paramos a reflexionar, consideramos que no se han cumplido; y a veces otros se enquistan, y se convierten en un problema difícil de vencer.

Es un proceso permanente. Los que llevamos un poco más de tiempo ya recordamos que hubo compromisos tipo ‘Plan Renfe’ o la mejora de Las Tendillas, u otros, de tipo urbanístico que ya se consiguieron. Igual pasan los barrios, con numerosas calles, jardines, plazas, colegios, centros de salud, centros cívicos y de más que se han conseguido; pero por otra parte siguen estando pendientes numerosos proyectos de todo tipo y últimamente nos hace falta recuperar un montón de proyectos de carácter social, que es lo que más nos está preocupando últimamente.

¿Cómo cuáles?

Nos hace falta vencer a la pobreza, vencer a la exclusión; que no es algo que suceda solamente en algunos barrios de la ciudad, sino que es mucha la cantidad de gente que con su salario no llega a fin de mes, y se convierten en verdaderos pobres, por lo menos instrumentales.

Igualmente la exclusión. La soledad de los mayores, la dificultad de los discapacitados, todavía de los que están con discapacidad todavía, para tener una ciudad totalmente inclusiva y accesible, son personas que ahora mismo nos preocupan especialmente. A veces no trabajamos por lo que somos nosotros, que estamos más presentes; sino que intentamos trabajar por aquellos a aquellos cuya voz no es escuchada, e intentamos aportar la nuestra en su hombre, e intentamos colaborar con ellos en lo que deseen.

Le decía, hay unos consejos de distrito, contentos, y otros muy descontentos… Hay unos barrios en lucha desde hace mucho tiempo, ¿qué pasa con esas reivindicaciones que se eternizan en el tiempo?, por ejemplo las del Distrito Sur.

El Distrito Sur, está teniendo mala suerte desde hace mucho tiempo.

Proyectos tan interesantes, y que ocasionaron la unidad política y social, como el famoso Centro de Congresos, el Palacio del Sur, (en su tiempo), o el Museo Bellas Artes, o la Normal de Magisterio, por distintas razones, han encallado, y la dificultad es que en pleno proceso de crisis de las administraciones públicas, son procesos que posiblemente ya, no se puede retomar. Y hay que volver a reiniciar procesos que en tiempos han durado 10, 12,15 años. Cuando un proyecto este tipo, de tanta envergadura, no se lleva a buen puerto suele ser porque quizás dilatamos demasiado su ejecución, y hemos dado ocasión, a que intervengan factores que no pretendíamos que intervinieran.

El sur necesita de un nuevo proyecto de ciudad, una nueva ilusión como ciudad, y sobre todo ese sur cultural, ese sur del que la cultura fuera su motor económico, es el que más nos atrae, nos sigue atrayendo y el que creemos que hay que volver a rescatar.

Qué pasa cuando pasan por la Normal?, ¿qué sensación tienen cuando pasan por un edificio nuevo y cerrado…

Pues, no es que esté cerrado, simplemente, es que estaba prácticamente de la misma forma hace cuatro año y hemos acabado otros cuatro años más en esta situación. Significa que por dos veces, dos gobiernos municipales, han sido incapaces de resolver este proyecto que iba a ser el emblema de lo que significó el Urban Sur. Si bien es verdad que iba a ser un emblema complementario al que iba a ser el Palacio del Sur, el Palacio del Sur iba a ser un proyecto turístico-económico-cultural y necesitaba algo que lo uniera el resto del distrito sur y que diera lugar a trabajos complementarios, sobre todo de promoción de empresas culturales o de actividades culturales como elementos de autonomía económica para la gente del sur. Lamentablemente se nos cayó el primero y se nos ha caído el segundo y este, además, se nos ha caído por lo mismo que otros proyectos en la ciudad, en la época plena de crisis, la ley de contratos, las empresas han ido a la baja para coger como sea los trabajos, luego han querido exigir que se les pague más, llega un momento determinado, es ilegal pagarles más y finalmente las empresas pues han hecho el boicot.

Es una cuestión donde nos hubiera gustado que el sector empresarial hubiera ayudado más en la exigencia de que no puede haber este tipo de empresas que van de cualquier forma a cazar contratos y que han ido a la baja. Los partidos políticos han permitido que haya esa ley de contratos que prima sobre todo, la baja económica sin que se tenga que demostrar ni si quiera si se tiene capacidad para ello y no está provocando este proyecto, tenemos en la ciudad varios, como el de Regina, como el centro de convenciones u otros que se nos han enquistado por la misma razón y es una pena porque para el sur era un elemento simbólico, sobre todo también para conseguir que el norte de la ciudad, el norte del río atravesaran el sur con una razón para hacerlo y que ahora mismo no la tienen en gran medida.

Da la sensación de que hay temas muy recurrentes que no se resuelven nunca, no sé si es una visión subjetiva o está ocurriendo así....

No, para nosotros hay momentos en el que hemos pedido a las administraciones públicas y a los que gobiernan en cada momento que rebajen sus pretensiones.

Lamentablemente en los partidos políticos nos encontramos mi posición era una y no voy a moverla, nos sucedió con el Palacio del Sur que se tenía que haber abandonado mucho antes porque se sabía pero nadie quería tirar la toalla porque no le dijeran que era alguien pesimista o gafe,  pero en La Normal pasa exactamente igual ,pero en Regina, o Centro de Convenciones pasa exactamente igual.

Son proyectos que se tenían que haber hecho mejor los proyectos iniciales, actuar mucho más duro con las empresas que habían sido las empresas ejecutoras porque se les ha ido pagando convenientemente y entonces no hay razón para que después se nos exigiese más pero se ha sido demasiado contemplativo con esas empresas, se le ha escuchado demasiado, se le ha dado demasiado tiempo y se nos ha acabado el tiempo y ahora cuando pasa otra administración volveremos a tener informes, nuevos asesoramientos, nuevas opciones y para nosotros lo que es necesario es que se acabe de la forma que sea.

¿Qué se ha hecho?. Hemos hablado de lo que no se ha hecho , pero ¿qué se ha hecho en estos cuatro años?

Se ha hecho menos de lo que nosotros evidentemente pretendiamos pero hemos seguido manteniendo un concepto de ciudad equilibrada en la medida de lo posible con un trabajo bastante participado de las obras que podían ser necesarias.

Se ha avanzado en proyectos que estaban sin acabar pero que tampoco se han conseguido acabar definitivamente, como centros cívicos y otros, se tienen planificadas determinadas actuaciones sociales que lo único que hace falta es buscar los fondos suficientes y la conexión con otras administraciones.

Quizás han sido cuatro años de planificar y acabar algunas cosas, y de planificar el siguiente mandato.

Para algunos es un gobierno , o un tiempo que ha sido fallido, para las expectativas que levantaron. Para otros se han dado cuenta que gobernar era algo más difícil de lo que pensaban y que , tomaron algunas decisiones incorrectas al principio del mandato que después ha costado trabajo soltar, como endurecer los contratos menores, u otras decisiones como no contar con personal propio para que les echen una mano, a la hora de trabaja y de estudiar expedientes ..

Creo que hay decisiones erróneas que se tomaron al principio del mandato, había mucha gente nueva, gente sin experiencia política ni experiencia de gestión y que cuando se han empezado a enterar se les a acabado el tiempo.

Y además, hay unas normativas legales muy exigentes puestas por el Gobierno de España, en su momento, que no se dieron cuenta de lo que iba a provocar en las administraciones locales.

El que las administraciones locales sean las que tienen superávit económico, las que nos sobre el dinero porque simplemente no se puede gastar es triste.

Es muy triste tener dinero y no poder gastarlo.

Al menos da la sensación de que hay barrios que siguen olvidados y de hecho las encuestas, los estudios nos dicen cada año, no es nuevo, que algunos de los barrios de Córdoba están entre los barrios con menor renta del país. No sé si para esto hay alguna solución y si el Consejo del Movimiento Ciudadano puede hacer algo...

No creo que sea exactamente que los barrios están olvidados, lo que pasa es que queramos no queramos , la ciudad está segregada económicamente , los barrios y los tipos de vivienda no se paran por los costes que tienen.

Lo que sucede en la ciudad es que no hay empleo de calidad suficiente, no hay actividad económica suficiente , y quién más lo padece es el sector

que se ve obligado a trabajar sin papeles otra vez ,a trabajar otra vez sí que su sueldo le permita vivir en condiciones, sin poder asegurar una vida correcta y digna a todavía a su familia.

Está es la situación: hay personas que no pueden pagar su vivienda, personas que no pueden llegar a fin de mes, o que no tienen para dar de comer

Esta es la dificultad de la ciudad, que se necesita tener una alternativa económica, no podemos seguir simplemente arreglando calles y plazas o centros cívicos, necesitamos también actividad económica. Y esa actividad económica debe ser , adecuada para la ciudad.

Para nosotros siempre seguirá siendo el gran proyecto de la ciudad, que sigue sin abordarse, el convertirla en la gran Capital Cultural de Europa, cómo se intentó para un año y como dijimos que queremos fuera para siempre .

Ese aspecto se abandonó y hemos entrado a la gallina de los huevos de oro qué significa el turismo de cualquier manera.

Y el problema del turismo es qué manera que es una actividad que no la controlamos y en cualquier momento se nos puede ir y nos puede dejar otra vez con índices de paro y de actividad económica bastante bajos, cómo pasó ya con la construcción.

Tenemos que buscar una forma de ser Córdoba que pueda persistir el tiempo y que nos de entidad.

¿Y dónde está esa fórmula’?

 Para nosotros estaba ya. El gran proyecto de la ciudad, que se ha abandonado, es el proyecto cultural. El proyecto de la cultura no entendida como ir a ver un listado de museos exclusivamente y la cultura entendida como sacar adelante toda una serie de actividades donde el turista es secundario y donde lo que prima es el que el patrimonio que tenemos monumental, ambiental, arqueológico y sacarle todo el jugo necesarios de la calidad.

Nos parece que esa es la gran dimensión de calidad , no no hablo ningún caso de calidad económica, nos gusta también el turismo de mochila. Cuando decimos turismo de calidad es, un turismo que entienda que cuando viene a una ciudad como Córdoba, no puede venir miccionar en el muro de la Mezquita, o a ir por la calle pegando voces y vomitando a las 3 de la mañana. Nos interesa un turismo calidad porque las personas que vengan sepa dónde están y el respeto a esta ciudad.

 En cuanto al turismo, ¿estarían ustedes a favor de la implantación de una tasa turística?

 Sí, ya hemos planteado que sí, como idea. Todavía una tasa es algo que necesita de trabajos técnicos, que no es tan hechos, ni son para hacerlos mañana.

Pero consideramos que la venida de varios cientos de miles de personas al año, que se concentran fundamentalmente en el casco provocan que tengamos que poner, más recursos de limpieza, que tenemos que poner más recursos de seguridad, tenemos que ir poner más recursos de infraestructuras y mantenimiento que evidentemente se detraen de otras partes de la ciudad.

El ayuntamiento de esas actividad económica recibe después muy poco.

Creemos que la tasa turística sería una buena idea pero no para que se quede en el bolsillo de los mismos que la deben pagar que es el sector turístico.

Lo tenemos claro para los autocares que vienen de excursión, nos parece una idea interesante y además no debe asustar a nadie, ni que se crea que realmente eso va a echar el turismo. Estamos hablando de cantidad económica razonable que pueden suponer a lo mejor a una persona el billete de venida Córdoba le puede costar poner 20 céntimos más. No creo que nadie deje venir a Córdoba por 20 céntimos.

 

 

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