Últimas noticias Hemeroteca

La importancia del contacto entre madre y bebé

El Hospital San Pedro amplía a los partos por cesárea el programa Contacto Piel con Piel del que se beneficiarán unas 400 mujeres cada año

Con la extensión del programa a los partos por cesárea en Logroño se culmina la implantación del protocolo en toda la red sanitaria pública de La Rioja.

Este programa se lleva a cabo desde 2017 en la Fundación Hospital de Calahorra también para nacimientos por cesárea. En este caso, el programa está promovido por el servicio de Pediatría con el objetivo de favorecer la proximidad de madre y bebé y facilitar que disfruten de todos los beneficios que esta práctica tiene de acuerdo con la evidencia científica. En 2018 se produjeron 421 partos en la Fundación Hospital de Calahorra, 81 mediante cesárea.

Hasta ahora en el Hospital San Pedro, y tras la realización de cesárea, la paciente es llevada a la zona de reanimación, separándola de su recién nacido hasta 2 horas después del nacimiento. Durante ese tiempo, el neonato está en la cuna o, en algunos casos, realizando el contacto piel con piel con su padre.

A partir de ahora, el programa Piel con Piel se va a poner en marcha desde el momento de la intervención, con el tratamiento sintomático más oportuno de los efectos secundarios de la anestesia y de la propia cirugía con el objetivo de que el estado materno sea el óptimo para recibir al bebé.

Tras el nacimiento, se comprueba el estado del recién nacido por parte del servicio de pediatría en el quirófano y, en caso de presentarse vital, se coloca al recién nacido desnudo, salvo el pañal (opcional) y el gorro, encima del pecho de la madre y cubierto con paños calientes, proporcionando intimidad aunque con la presencia de un profesional que responsable de observar al bebé y atender las necesidades de la madre.

Se ha comprobado que el contacto precoz piel con piel del recién nacido con la madre reduce el riesgo de hipotermia y acelera la adaptación del recién nacido. Además, contribuye a la liberación de oxitocina endógena y, en consecuencia, favorece la contractibilidad e involución uterina y previene de la hemorragia posparto.

Por otra parte, estimula la eyección de calostro y el incremento de la temperatura de la piel de las mamas, proporcionando alimento y calor al recién nacido. Asimismo, reduce la ansiedad materna y aumenta la receptividad social. Disminuye los niveles de depresión materna a las 48 horas posparto, incrementando el grado de satisfacción sobre la percepción del parto y facilita la conducta de crianza y el apego

 

 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?