Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 18 de Octubre de 2019

Otras localidades

Sara necesita un trasplante de médula

Su familia hace un llamamiento sobre la importancia de la donación de médula

Belén la madre de Sara, toma la mano de su hija. /

Sara tiene ahora 8 años pero su calvario comenzó dos años atrás, cuando con solo 6 años le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda. Fueron dos años de duros tratamientos que pudo superar gracias al equipo médico que le atendía y por supuesto al cariño y apoyo de su familia. Consiguió incluso incorporarse a su colegio, el Gloria Fuertes de Guadiaro.

Pero aquello no había terminado. Unos seis meses después lo que parecía superado se había convertido en una leucemia mieloblástica aguda, algo que le hizo regresar al Hospital Materno Infantil de Málaga para volver a pasar por quirófanos y quimioterapias con todo lo que ello supone para la pequeña Sara y su familia.

El tratamiento no es suficiente y los médicos anuncian la necesidad de un trasplante de médula y además de manera perentoria. Sara se encuentra ya en la lista de espera del Banco Mundial de Donantes de Médula, pero el tiempo apremia y , como nos contaba en el programa su tía, Paqui Morales, solo su padre puede ser compatible y no con todas las garantías.

Por ello animan a la donación de médula para encontrar un donante que pueda sacar adelante la vida de Sara. El trasplante de médula ósea es la única esperanza para muchos afectados de leucemia y otras enfermedades de la sangre. Consiste en sustituir las células enfermas del paciente por células sanas de un donante.

Como nos explicaba el doctor Miguel Sánchez Rey, hematólogo del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar  la donación de médula ósea se realiza, en la mayoría de las ocasiones, de un modo similar al de una donación de sangre; canalizando la sangre de una vena de un brazo a una máquina de aféresis, donde se extraen las células madres, volviendo el resto de la sangre al donante por una vena del otro brazo; previamente, en los 4-5 días anteriores a la donación, al donante se le debe administrar un medicamento (factor de crecimiento hematopoyético) que posibilita que las células madres salgan de la médula ósea a la sangre periférica. En un pequeño porcentaje de casos, la donación se realiza en un quirófano, bajo anestesia general, extrayéndose directamente la médula ósea del donante mediante la punción de las crestas ilíacas, en la parte posterior del hueso pélvico. Resalta la seguridad de ambas técnicas; pudiendo presentar como efectos secundarios, en el primer caso, un síndrome pseudogripal durante los días de la administración del factor de crecimiento; o, en el segundo caso, ciertas molestias en la zona de punción que no deben prolongarse más allá de dos o tres días y que se pueden controlar con un tratamiento analgésico habitual.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?