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"Los clientes, muchas veces me dicen que me escucharon en la Radio"

Marcelo, propietario de MM Toldos, en el sur de Tenerife, considera que la publicidad debe ser entendida como una inversión si se ajusta a las necesidades de la pyme

Marcelo, propietario de MM Toldos, en el municipio de Arona, al sur de Tenerife /

Hace veinte años que llegó a España desde Argentina. Desde entonces, Marcelo, el propietario de MM Toldos, en Arona, ya gestionaba sus empresas. La experiencia por cuenta ajena y, desde hace trece años, como dueño de su propia empresa, le ha permitido posicionarse como una de las mejores opciones en el sector del sur de Tenerife. El trabajo y la confianza en sus siete trabajadores, reconoce, son sus mejores aliados.

Imagino que una empresa que se dedica a dar sombra, le vienen bien el mercado de invierno que es cuando más demanda de clientes habrá en Tenerife.

El mundo del toldo es muy amplio. Antes este producto se limitaba a ser una tela con dos palitos que daba sombra. En la actualidad, el mundo del toldo ha evolucionado mucho al mismo tiempo que la tecnología.

¿Y en qué ha notado ese cambio?

Sobre todo en los sistemas de protección solar. Ahora están totalmente automatizados y son sistemas bioclimáticos. Es lo que está de moda. Se trata de un sistema de pérgolas inteligentes y que se maneja con un sistema de baldas automático. Permiten protección del Sol, de la lluvia y también de la nieve, aunque en Canarias prácticamente no se use con este fin. Además, los toldos han cambiado su sistema de montaje, integrándose mucho más en el ambiente perfeccionando su estética.

¿Es seguro ponerse debajo de un toldo?

Lo que realmente nos hace daño son los rayos uva: los tejidos que se utilizan en los toldos de protección solar protegen entre un 70 y un 80 por ciento de los rayos uva y no dejan que penetren. ¿Cuál me protege más? ¿Una blanca o una negra? La protección la tendrás igual: una tela clara más claridad y una oscura más sombra; es simplemente, una cuestión estética.

¿Cómo definiría a sus clientes más habituales?

Tengo muchos acumulados durante años y también ocasionales que te encuentran en la Radio o en nuestra web. El boca a boca es muy importante porque el buen trabajo repercute sobre la producción. Es importante porque no tenemos comerciales en nuestra empresa.

En qué medida atribuye su éxito al tipo de clientela. ¿La ha segmentado?

Está el cliente de toda la vida, desde hace veinte años, cuando empecé limpiando toldos. Desde entonces, fui evolucionando hasta hoy. En el sur de Tenerife la gente se renueva continuamente. También tengo algunos hoteles fijos y centros comerciales… Hay veces que me pregunto de dónde habrán salido para llegar a mi. Muchas veces me dicen que me escucharon en la Radio.

Pero también le contactan a través de las redes. ¿Cuándo detectó la necesidad de profesionalizarlas?

Fue en 2018 cuando empezamos a ver la necesidad de manera más profesional. En la cuña de la radio invitamos a los clientes a que nos vean en Facebook y tiene que estar presentable. Otra curiosidad es que antes llevábamos una cartera con catálogos, fichas y fotografías. Luego hemos pasado a llevar una tablet y ahora pedimos a nuestros clientes que nos vean en las redes. Se han convertido en nuestro catálogo.

Hace trece años, cuando fundó MM Toldos, también empezó la crisis. ¿Cómo empieza un empresario en esta época?

La experiencia. No creo que sea tan difícil. Nací en Argentina y toda mi vida he tenido negocios desde muy joven. El secreto es saber administrar lo que se gana y gastar lo que uno tiene. La crisis fue suave comparada con la de Argentina. Además, en la época en la que vine a Tenerife esto era una fiesta y sobraba el dinero: faltaba gente que trabajara. Evolucioné muy rápido. Había una abundancia desmedida y pensaba que en algún momento caería. Cuando vino la crisis, la gente no preguntaba el precio sino querían asegurarse de que íbamos a ir a trabajar. La crisis quitó del medio a quienes solo vinieron a hacer dinero y no a trabajar. El dinero tiene que ser una consecuencia del trabajo.

¿Y por qué eligió el sur de Tenerife?

Fue una casualidad. Cuando vine y vi el movimiento, aposté por esta zona, aunque también nos movemos por toda la isla y en algunos lugares de La Palma, La Gomera y El Hierro.

¿Cómo una empresa como esta se expande hacia esos lugares?

La respuesta es simple: relacionándote. Siempre he tenido buenas relaciones con mis clientes que, a su vez, tienen familiares en otras islas y hay que aprovecharlos. En el negocio hay que tener puertas abiertas. Además, estoy en un grupo de empresarios para intercambiar referencias, nos pasamos clientes y creamos sinergias.

¿Teme que otras empresas puedan comerle parte del negocio?

Siempre tuve la misma idea: ante cualquier circunstancia, hay que agachar la cabeza y seguir para delante. Primero eran cinco o seis empresas las que nos dedicábamos al sector. Ahora serán una veinte. Yo miro por mi trabajo y trato de hacerlo lo mejor posible.

Cuente alguna anécdota.

Me han pedido que me piden toldos para los perros o en un bajo en un edificio, ya que no puedo poner un techo, que me dejen poner un toldo porque así amortigua lo que tira el vecino.

¿Cómo es su día a día en el taller?

Tenemos dos locales: el taller, en uno y la zona de la costura en otro. Este segundo local es la zona más limpia y ordenada para cuidar las telas. Todos los días hago lo mismo durante ocho horas al día desde hace veinte años. Lo normal de un toldo de tres por dos, que hacemos todos los días, lo tenemos incorporado a nuestro día a día.

Para quien no conozca el producto SER Empresarios ¿qué le diría?

Si tienes que vender algo, principalmente le diría que hay que promocionarlo. Si la gente no sabe lo que tienes, no te lo puede comprar. Además, como dije antes, vengo de muchos años de manejar mis negocios y siempre he sido muy agradecido a la publicidad. Si está bien hecha y promociona lo que tiene, la publicidad es una inversión; si es para hacerlo porque sí, no sirve para nada y es un gasto. Si la publicidad es muy opulenta y muy pretenciosa y si no tienes el producto acorde, tampoco sirve porque la gente viene a comprar algo que no tienes. Para que sea una inversión tiene que ofrecerse lo que uno tiene. Para que la gente escuche que MM Toldo es consecuente con el cliente y con un trato personalizado además de un seguimiento posterior, todo eso tiene que ser verdad porque si no, la publicidad es engañosa. El trabajo siempre sirve si es constante y consecuente.

¿Usted recuerda la primera vez que le propusieron anunciarse en la Radio?

Llegó a través del Círculo de Empresarios de Arona y me pareció muy interesante. Siempre me pareció que una empresa como la mía no podría anunciarse en La SER y alejado de nuestras posibilidades. Cuando vimos lo que era, pensamos que había que hacer la apuesta. La gente, al escucharlo en la antena, recordará mi nombre. Al menos tenemos la oportunidad de que la gente nos conozca. Siempre tratamos de aprovechar las oportunidades que se nos ofrecen.

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