El teatro en San Antonio, un sueño solidario hecho realidad
La Firma de Pedro Brouilhet

"El teatro en San Antonio, un sueño solidario hecho realidad", la Firma de Pedro Brouilhet
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Palencia
Hace doce años surgió una aventura. Unos vecinos del barrio de San Antonio decidieron organizar un festival de teatro solidario. Eran personas diferentes, creyentes, no creyentes, de diferentes formas de ser, pensar, hacer... Todos unidos para hacer comunidad, parroquia, para encontrarnos, ayudarnos, convivir, reírnos...
Empezaron unos pocos niños, se incorporaron adolescentes, jóvenes, adultos... Año tras año la parroquia se llenaba de gente. Hubo que ampliar aforo. Por el escenario se han representado leyendas, monólogos, obras cómicas, dramas, viajes al pasado, cuentos, homenajes a la televisión, al cine español, bailes...
Nos ha unido y nos une la solidaridad. Colaborar con proyectos de desarrollo en Perú, Bolivia, Haití, República Dominicana... En los últimos años hemos colaborado con los vecinos de nuestro barrio que lo están pasando mal por la maldita crisis.
Hoy cada ensayo es una terapia. Risas, confidencias, lloros, bromas, caricias, miradas, algún enfado, celebración de los cumpleaños... Somos una marea de gente, todos diferentes, remando al mismo compás. Una segunda familia que se apoya y quiere hacer cosas por y para los demás.
Tenemos un arma. La risa. "Pasarlo pipa, a carcajadas". Que oigan por el barrio que Dios suena a Risa y sienta bien. Que no echan a nadie, que no prohíben nada, que no es un club exclusivo para los listos y cultos, que no te hacen un examen de ingreso; incluso se pueden sentar los no creyentes, los que se hacen pregunta, los que no les gusta la iglesia.
Esta idea surgió de un vecino y amigo. Juan Francisco Rojo. Para todos y cada uno de nosotros es ejemplo, modelo, maestro... Cada viernes nos trasmite confianza. Nos han enseñado a interpretar, a disfrutar en el escenario, a ser críticos. Todas las obras las ha escrito él. Ahora ya hasta el grupo las perfecciona y nuestro director nos anima hacerlo. Nadie de los que estamos en esta aventura nos imaginábamos que este domingo celebramos nuestro duodécimo festival de Teatro Solidario.
El festival está enmarcado dentro del día de la comunidad. Con la gente del barrio, con mis compañeros, con gente diferente me gusta pensar en la Parroquia, como UNA CASA ABIERTA, en medio del barrio, donde un grupo de ciudadanos cultivamos nuestra experiencia de Dios y de fe comunitaria. Una casa donde percibimos a Dios que nos habla hoy y aquí.
Una "ESCUELA" del evangelio y de la vida, donde ejercitamos aprendizajes vitales: a ser, a sentir, a ver, a regalar, a cultivar la alegría de vivir, a ser ciudadanos protagonistas y activos
Un "CENTRO DE SALUD" humana y social. Un hogar de pertenencia.
Que tiene oídos y manos para el dolor propio y de los otros... la sentimos como nuestra y es una casa de encuentro y de tejido de amistades.
Un "PARQUE Y UNA PLAZA" de relaciones humana, un sitio de acogida donde soy valorado y valorada, me entienden y me respetan...
Y tiene libertad, imaginación y atrevimiento para decir: ven, pasa, asómate, Dios te invita y te convoca, participa, ora, piensa, se tu mismo, actúa, reflexiona...
ESTA CASA-COMUNIDAD-PARROQUIA, tiene ya sus años de historia y de recorrido, de búsquedas, de intentos, de logros. Es algo que, entre todos, vamos construyendo. SIEMPRE EN COMUNIDAD, siempre en grupo, en equipo, entre todos, todos a una y poco a poco organizados.... Una casa donde sobran los extremismos. Y donde Dios comparte escenario con nosotros.




