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Domingo, 22 de Septiembre de 2019

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El Viernes Santo nos trae Los Pasos, el Descendimiento y el Santo Entierro

A estos actos se suma el del Sermón de las Siete Palabras

Los actos del Viernes Santo comienzan a las 11:00 con la procesión de Los Pasos, continúa a las 12 del mediodía con el Sermón de las Siete Palabras en Nuestra Señora de la Calle a cargo de la Hermandad del Santíasimo Cristo de la Misericordia. Ya por la tarde, a las 19:30 en la Plaza de la Inmaculada, se llevará a cabo la Función del Descendimiento que da paso a las 20:00 a la procesión del Santo Entierro.

PROCESIÓN DE LOS PASOS

La procesión recorre a través de la imaginería el camino de Jesús hacia la cruz y su muerte. Al finalizar se realiza una ofrenda floral por los difuntos y la tradicional despedida de Jesús a su Madre. Saldrá a las 11:00 horas.

RECORRIDO

Capilla de Jesús Nazareno - Plaza de San Pablo - Santo Domingo de Guzmán - Santa Teresa de Jesús - Plaza de la Inmaculada - Santo San Pedro - Mayor Antigua - Doctrinos - General Amor - Plaza de Isabel la Católica - La Cestilla - Mayor - Plaza de León - Plaza de San Pablo - Capilla de Jesús Nazareno.

ACTOS

11:00 - Salida. Capilla de Jesús Nazareno.

12:10 - Saludo al Cristo de Medinaceli. San Miguel.

13:50 - Saludo a la Virgen de la Piedad. Iglesia Penitencial de San Agustín.

14:45 - Ofrenda Floral por los difuntos y Despedida. Capilla de Jesús Nazareno.

 IMAGINERÍA

- Nuestro Padre Jesús Nazareno. Tomás de la Sierra, 1717. Escenifica a Cristo caminando con la cruz a cuestas en su ascensión al Calvario, aunque su iconografía primigenia correspondía a la quinta estación del Vía Crucis: el momento en que los romanos reclutaron a Simón de Cirene para que ayudase a llevar la cruz ante el agotamiento manifiesto del reo. Se trata de una imagen de vestir, con cabeza y manos realizadas en madera policromada y ataviada con la túnica de la Cofradía ricamente bordada, que sostiene la cruz sobre su hombro izquierdo. El realismo del rostro es acentuado por una cabellera de pelo natural, postizo barroco que potencia el efecto dramático de esta obra, de gran devoción en la Semana Santa palentina, y cuyas andas son llevadas a hombros por los cofrades descalzos desde el siglo XIX.

- Nuestro Padre Jesús Nazareno con el Cirineo. Víctor de los Ríos, 1955. Obra del escultor Víctor de los Ríos. Los primeros años el paso fue llevado a hombros, pero por su excesivo peso se le empezó a sacar en carroza. Años más tarde se hicieron unas varas nuevas y desde entonces vuelve a salir a hombros.

- La Verónica. José de Rozas, Antonio Vázquez y Bernardo López de Frías, 1694. Jesús Nazareno Camino del Calvario, más conocido como "La Verónica", está formado por diversas figuras y se cree que se realizó siguiendo el modelo de un Jesús camino del Calvario realizado por Gregorio Fernández y que se encuentra actualmente en el museo Nacional de Escultura. José de Rozas fue el encargado de entallar la imagen de Jesús Nazareno humillado con la cruz a cuestas. Por su parte, el maestro Antonio Vázquez fue el encargado de tallar una mujer Verónica en actitud de enjugar el rostro de Jesús. Finalmente se encarga a los maestros Andrés de Pereda y a su compañero la pintura de las figuras. Se encargó al maestro riosecano Bernardo López Frías, la ejecución de dos hechuras de talla en madera de Simón el Cirineo y el Sayón que lleva la soga y toca la trompeta.

- Erección de la Cruz. Lucas Sanz de Torrecilla, 1614. Finalizada la Semana Santa de 1612, se plantea en un cabildo celebrado el 20 de Mayo la necesidad de hacer una insignia de "cuando comienzan a levantar a Cristo en la cruz", que fuese seguida en las procesiones de la otra insignia de Cristo con la Cruz a cuestas. La obra es encargada al escultor Lucas Sanz de Torrecilla, y al pintor Francisco de Aranda. Su estreno tuvo lugar el Viernes Santo del año 1615. Un Cristo crucificado y cuatro sayones. Con el paso del tiempo se suprimió uno de los cuatro con el fin de aligerar el peso.

- Longinos o La Lanzada. José de Rozas y Antonio Vázquez, 1693. El grupo escultórico consta de siete imágenes: el Cristo en la Cruz, la Virgen y San Juan, Longinos a caballo con la lanza en actitud agresiva hacia Jesucristo, el Centurión acompañado de un soldado y otro guerrero que, con sus manos, sujeta la brida del caballo. La inspiración del conjunto no podía alejarse de otros pasos que por entonces abundaban en los diversos templos castellanos y, que al igual que éste, habían salido de los innumerables talleres de la ciudad vallisoletana.

- Nuestra Madre la Virgen de la Amargura. Víctor de los Ríos, 1955. Realizada en madera de roble. Los hermanos cofrades habían decidido, tras un incendio producido en los años cuarenta en los locales de la Cofradía, restaurar algunos pasos y adquirir unos nuevos. En un primer momento se estaba buscando una imagen que representara el Prendimiento de Jesús, pero tras varios años la Cofradía decide encargar una virgen que tuvo una gran aceptación entre los hermanos. De hecho, a raíz de su adquisición, la Cofradía varió su título inicial, incorporando en el mismo a la Virgen de la Amargura como cotitular.

PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO

Una vez finalizada la Función del Descendimiento, la procesión, a modo de fúnebre comitiva, conforma una catequesis en la calle que repasa los momentos acaecidos desde que Jesús muere en la cruz del Calvario hasta que es puesto en el sepulcro, con especial atención al dolor de su Madre.

RECORRIDO

Catedral, Pza. Inmaculada, Sto. S. Pedro, Árbol del Paraíso, Pza. Cordón, S. Marcos, Gil de Fuentes, Pza. Isabel la Católica, La Cestilla, D. Sancho, Colón, San Bernardo, Mayor, Ignacio Martínez de Azcoitia, Lope de Vega, Sto. Sepulcro.

ACTOS

20:00 - Salida. S. I. Catedral.

22:30 - Despedida. Capilla del Santo Sepulcro.

IMAGINERÍA

- Santísimo Cristo del Perdón. Miguel Ángel Rojo, 2003. Talla realizada en el año 2003 por Miguel Ángel Rojo. Representa el momento inmediatamente anterior a la Muerte de Jesús, aún no tiene la lanzada pero su rostro elevado al cielo plasma el momento en que el Crucificado solicita al Padre el perdón de los humanos. Tiene la particularidad de tener agujereadas las muñecas en lugar de las manos, su rostro aparece cansado y su gran tamaño, corpulencia y expresividad le confieren un aspecto majestuoso.

- Santísimo Cristo de la Misericordia. Portillo, S.XVI. Titular de su Hermandad, presenta cabello y barba postizos, y paño de pureza de tela encolada. La iconografía del Crucificado muerto, con pelo y barba natural, se considera que tiene su origen en la imagen del Cristo de San Agustín, actualmente venerado en la Catedral de Burgos, cuyo modelo se extendió por toda España.

- El Calvario del Señor. Miguel Ángel Rojo, 2007. Es un paso con una superficie de aproximadamente veinte metros cuadrados. Jesús aparece en el centro con los clavos en las muñecas y guarda un gran parecido con los cristos del Desenclavo y del Descendimiento. A su derecha Dimas, el buen ladrón aparece relativamente sosegado mientras que Gestas, a su izquierda tiene un rostro agresivo y un cuerpo retorcido. Las manos de ambos aparecen retorcidas de dolor aunque sean las muñecas las que están clavadas a la cruz además de estar sostenidas con cuerdas, los pies de los ladrones no están clavados al centro del madero sino a los cantos por los tendones de Aquiles lo que le otorga un gran dramatismo.

- Nuestro Padre Jesús Crucificado. Alejo de Vahía, S. XIV. Sus caracteres estilísticos permiten su atribución a Alejo de Vahía, prolífico escultor de origen nórdico activo en Tierra de Campos en el tránsito entre el siglo XV y el siglo XVI. Sus varias décadas de actividad en Becerril de Campos dejaron una abundante producción en la cual debió de contar con la asistencia de un importante taller y en la cual se mantuvo siempre fiel a un aserie de formulismos característicos (perpetuados, acaso, por alguno de sus colaboradores). Destaca especialmente en esta imagen el tratamiento de sus brazos, más inclinados de lo que es habitual en el siglo XV, que confiere al conjunto un especial dinamismo.

- El Descendimiento de Jesús. Miguel Ángel Rojo, 2002. Grupo escultórico de gran tamaño compuesto por cinco figuras: Jesús que aparece sin los clavos pero amarrado aún a la cruz con el sudario y dos hombres detrás de la cruz que subidos en sendas escaleras agarran el sudario y bajan a Jesús. En la parte baja se encuentran María con un rostro muy doloroso y con los brazos extendidos como queriendo abrazar a su hijo y un poco más cerca de Jesús aparece San Juan sujetándole con una mano la pierna y con la otra esperando la bajada de su brazo para agarrarlo. El paso tiene una curiosidad y es que su carroza de madera con los bajos de tela de terciopelo rojo dispone de un elevador que cuando desfila eleva la imagen con un sistema hidráulico para mejorar su visibilidad.

- Santísima Virgen de la Piedad. Hermanos Martínez, 2004. La Stma. Virgen de la Piedad es una obra inspirada en las de la escuela catalana, que viene a repetir un modelo de reproducción en serie, del cual existen múltiples ejemplares en toda España realizados en diferentes materiales y tamaños. Es ésta una composición realizada en dos fases por los talleres "Artemartínez" de Horche (Guadalajara). Primeramente, en 2003, se ejecutó la Cruz Desnuda, que procesionó exenta durante aquel año, para completarse el conjunto en el año 2004 con la realización de la Virgen de la Piedad. Este paso representa la tradicional escena o momento en el que la Virgen María acoge, soporta y sujeta el cuerpo sin vida de su Hijo. Es un cuerpo musculoso, con claras señales de cadáver, expresado no solamente por la plasticidad del cuerpo que tiende a desplomarse, sino en el rostro tétrico y de marcado dramatismo, que incluso sugiere desagrado.

- Nuestra Señora de la Soledad. Anónimo S. XVIII. La imagen es una virgen de vestir, de la que desconocemos cómo se montaba antiguamente, y que en la actualidad desfila en trono, bajo palio y con un gran manto de cola. Es una obra anónima, de bastidor, que sigue el modelo creado por Gaspar Becerra en 1565, en la Soledad de la Victoria de Madrid. Actualmente en sus salidas procesionales presenta una vestidura totalmente negra. Es posiblemente una de las imágenes más veneradas y queridas en la ciudad de Palencia, ya que es la única de las cofradías penitenciales de la ciudad que mantiene su antiguo templo y sobretodo el culto diario a lo largo de todo el año. El ajuar de la imagen se enriqueció con un resplandor de piedras, regalo de Don Manuel Martínez de Azcoitia y un rosario de oro donado por Doña Martínez de Azcoitia Herrero.

- Santo Sepulcro. Ramón Núñez, 1927. Es la talla titular de la cofradía, data de 1927 y tiene un gran realismo y una perfecta anatomía. Esta perfección se debe a que su autor, Ramón Núñez, era escultor y catedrático de medicina, con lo que conocía perfectamente la anatomía y estado de un cuerpo recientemente muerto. La talla representa a un Jesús muy sosegado sobre una tela colocada en el suelo, huyendo del típico patetismo castellano. Su rostro es muy fino y hermoso y su cuerpo es delgado. El cuerpo desnudo aparece cubierto por el paño del pudor cuyos extremos se funden con el sudario sobre el que reposa. Jesús se encuentra aún sin lavar lo que acentúa más la sensación de dolor aunque la sangre no sea excesivamente abundante. Desfila dentro de una detallada urna de estilo ecléctico-historicista conjugando sabiamente los estilos neogótico y neorrenacentista, realizada en madera de caoba americana, bronce y cristal que dispone de un medio rosetoncillo de cristales coreados en cada cara del sepulcro y está rematada en su punto alto con pequeños angeles orantes e imágenes de los 12 apóstoles, incluido Judas.

- Virgen Dolorosa o de los Siete Cuchillos. Vicente Espinet, 1906. Escultura de estilo olotino de gran realismo y detalle tallada en 1906 por Vicente Espinet. Fue esculpida como "sustituta" de la anterior virgen que llegó a estar muy degradada. Esta imagen representa los Siete Dolores de la Virgen María como siete cuchillos clavados en su corazón, una de las devociones marianas más extendidas en la cristiandad (los Siete Dolores de María). Es de tonos azulados, claros en el reverso del vestido y oscuros en la parte externa, los bordes del velo y de las mangas están estampadas con flores doradas que hacen juego con los cuchillos y la corona así como con los detalles de la cruz desnuda negra que aporta más vistosidad a la imagen, esta cruz lleva un sudario de fina decoración que se cambia cada año y se alterna con el de la Quinta Angustia. Su cara es bella y joven y transmite un dolor contenido potenciado en su mirada dirigida al cielo.

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