'Acords pel canvi' II
Vivienda y movilidad van a marcar la legislatura. Y precisarán, por tanto, de conselleras o consellers sólidos y solventes. Aquí no valen experimentos

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Palma
Ya han empezado las negociaciones entre PSIB, Podemos y Més para reeditar el Pacto de Progreso en el Govern. La hoja de ruta se ha escrito durante estos cuatro años, por lo que ahora toca volver a repartir cargos y consellerias. Nadie discute la presidencia a Francina Armengol, pero Podemos y Més son necesarios para gobernar. La plaza de senador autonómico y la presidencia del Parlament se van a tener que negociar, aunque sean objeto de deseo de más de un socialista de ‘pro’.
Vivienda y movilidad van a marcar la legislatura. La hoja de ruta en estas dos cuestiones está escrita y se llama ley de vivienda y plan director de movilidad, con la ley de movilidad sostenible pendiente. Junto al Régimen Especial de Baleares y la financiación autonómica, serán las áreas que supondrán un mayor desgaste para el Govern y por las que será juzgado a final de legislatura. Precisarán, por tanto, de conselleras o consellers sólidos y equipos solventes capaces de aplicar una hoja de ruta definida y consolidar el trabajo de estos últimos cuatro años. Aquí no valen experimentos. El Pacto de Progreso no va a tener una legislatura fácil, porque los problemas con los que se encontró hace cuatro años también han evolucionado.
La remodelación de la estructura del Govern implicará un mayor número de consellerias no sólo para acoger la entrada de Podemos, sino también para concentrar esfuerzos en áreas estratégicas. Vivienda tendrá conselleria propia y no será la única área que se separe de Territorio, Energía y Movilidad. También se dividirá la de Hacienda y Administraciones públicas, a la espera de saber si Turismo formará parte de una macroconselleria económica y si Investigación y Universidad tendrá rango de conselleria o será un departamento.
No creo que sobre ninguno de los consellers de los que acabaron la pasada legislatura y están en disposición de repetir. Se hace difícil imaginar un Govern progresista sin Iago Negueruela, por ejemplo, por mucho que alguna compañera o compañero de partido tenga prisa por enviarlo a Madrid. Tampoco me lo imagino sin la imprescindible Fina Santiago, siempre que Més quiera seguir gobernando.
Los que vengan deberán estar a la altura. Balears se juega mucho en los próximos cuatro años.




