Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 17 de Octubre de 2019

Otras localidades

El Sporting cierra el año con tres puntos que no maquillan el fracaso

La despedida de Roberto Canella y la presencia de canteranos, noticias de un partido intrascendente

Los jugadores del Sporting celebran el gol de Nacho Méndez. /

Aunque la mona se vista de seda... El fracaso de la temporada del Sporting ya estaba consumado desde hace mucho (posiblemente desde que se puso en marcha el irreverente proyecto) y poco lo maquilla la victoria final, ante un Cádiz que llegó rendido a El Molinón, sin ninguna esperanza real de jugar el playoff de ascenso. Tampoco vale enarbolar ahora de la bandera de la apuesta por la cantera, despreciada y pisoteada esta temporada y a la que, tras el desastre del curso, se volverá a recurrir el que viene. Resulta triste que a Pedro Díaz, Pelayo Morilla o José Gragera solo se les haya dado los minutos de la basura ante el vano intento de justificar las inversiones desastrosas de Miguel Torrecilla. Solo queda la esperanza de que, a pesar del insulto de esta temporada, el año que viene los galones sean suyos. Ganen o pierdan.

El partido ante el Cádiz parecía más bien una verbena, un encuentro de solteros contra casados. No reunía ni un solo ingrediente para vibrar: El Molinón casi vacío (8.602 espectadores), un Sporting centrado en presentaciones y homenajes de despedida y un Cádiz absolutamente rendido. Aunque su trayectoria reciente le delataba, nadie esperaba un rival tan flojo, tan poco competitivo y con tan poca fe en sus opciones.

El resultado fue lo de menos. El público aplaudió el gol de Nacho Méndez, que fue el jugador más peligroso del Sporting y tuvo dos ocasiones más para aumentar la distancia. Otras dos claras tuvo Djurdjevic, que esperaba aumentar su renta de goles, pero que no ha podido pasar de once.

Más que el gol, se aplaudieron los goles en otros campos (los del Dépor y Osasuna que anulaban las esperanzas del eterno rival y confirmaban que el año que viene volverá a haber derbi). Y, sobre todo, la despedida del capitán Roberto Canella, al que el Sporting no ha dado trato de club señor, más allá de contar o no con él. También hubo aplausos para Dejan Lekic, que dejó un grato recuerdo de su paso por Gijón y para los canteranos que entraron y salieron al campo.

Superado el trámite, toca vacaciones y reflexión. Todos necesitan descanso; los primeros los aficionados, los únicos que no cobran por este negocio y a los que los últimos meses le han minado la moral. También un entrenador que ha hecho lo que ha podido y sabido y que la próxima temporada, parece que con bastante peso en la planificación, podrá ser examinado con justicia. Además de una plantilla que no ha dado el nivel, como muchos sospechaban.

Ante su inexplicable continuidad en el cargo, el que no se puede coger vacaciones es Miguel Torrecilla, que antes que hacer debe deshacer: con la inminente renovación de Babin por tres temporadas (anunciada "al 99%" por el propio jugador tras el partido), hay veinte futbolistas con contrato para la próxima temporada. ¿Cuánto tendrá que gastarse el Sporting en finiquitos si pretende reforzar puestos cojos y disponer de una plantilla corta en la que quien despunte en el filial tenga cabida en partidos de verdad? El miércoles el director deportivo intentará explicarlo en la sala de prensa de El Molinón. Conocidos los precedentes, cualquier discurso es posible.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?