Las notas de la temporada
Manu Vallejo y Machis reciben las notas más altas mientras que jugadores como Renella, Agra o Barco suspenden.

Cádiz CF

Llega el fin de curso y las notas del año. La plantilla amarilla y el entrenador aprueban. Vallejo, Jairo y Machis sacan las mejores notas. En el otro lado de la moneda, Barco, Agra o Renella sacan las peores notas de la clase.
PORTEROS
Cifuentes. Bien. Titular durante toda la liga aportó veteranía. Salvó puntos y aguantó que el marcador se pusiera en contra en momentos claves. Algún error puntual evita que el manchego suba su nota final.
David Gil. Aprobado. Era el portero del futuro del equipo cadista con la anterior dirección deportiva y en la actual lo siguen viendo como el dueño de la portería amarilla. Esta temporada dejó buenas sensaciones en Copa del Rey, los amarillos salvaron alguna que otra ronda en cierto modo gracias a las paradas del portero madrileño.
DEFENSAS.
Correa. Bien. Es el lateral que más minutos jugó. Fue el primer castigado de Cervera por un fallo a principios de temporada. El error del lateral ante el Oviedo costó un empate en casa y tras su castigo fue el dueño del lateral diestro. Mejoró en la faceta defensiva, pero le falta participación en ataque.
Carmona. Aprobado. Cumplió cuando jugó. Tanto en liga como en copa estuvo correcto. Algún fallo y alguna acción con más brillo. Al final compensa las luces y las sombras y aprueba. Correcto.
Brian. Aprobado. Posiblemente el mejor lateral zurdo del equipo. Su relación con el míster, enconada desde el pasado curso, no le permitió nunca ser titular indiscutible. No entró en el equipo hasta octubre y lo hizo tras un buen partido en Copa del Rey, se hizo el dueño del costado izquierdo, pero el mercado de invierno y unas molestias en la rodilla lo borraron del equipo.
Matos. Aprobado. Una situación parecida a la de Carmona. Es un lateral correcto, pero que no brilló. Se esperaba más del sevillano. Tampoco contó con la confianza al cien por cien del entrenador y las dudas desde el banquillo se notaban en el campo.
Espino. Aprobado. Empezó con muchas dudas. Sólo jugó 5 partidos como cadista. En los dos primeros no tuvo nada de fortuna. Con Machis jugando como extremo sufrió en defensa, su estado de forma no era el apropiado y tras su debut desapareció del equipo. El míster apostó por él para el tramo final y dejó mejores sensaciones.
Servando. Bien. Su participación al principio de liga dejó las mismas buenas sensaciones que a final de la temporada pasada. Tenía que ser el complemento para cualquiera de los otros centrales. Capitán y líder del equipo dentro y fuera del campo. Una lesión en copa del rey lo sacó del equipo y lo mandó directamente a ser enlace entre la plantilla y cuerpo técnico. Su papel es clave dentro del vestuario. Líder del equipo hasta sin vestirse de corto.
Sergio Sánchez. Bien. Llegó para marcar las diferencias en la zaga y mientras el físico lo respetó lo hizo. La mejor racha del equipo llega con él en el eje de la retaguardia. Era el líder de la defensa y su nivel estaba a la altura de las expectativas. Una lesión en Málaga lo sacó del equipo y desde entonces nunca ofreció el mismo rendimiento. Su ausencia por molestias durante algunas sesiones de entrenamiento eran motivo de malestar por parte del entrenador.
Marcos Mauro. Bien. Junto con Sergio Sánchez formaron la mejor pareja de centrales del equipo. Creció en esta temporada y se afianza en una plantilla que necesita un baluarte en el centro de la defensa. También, por culpa de una lesión, bajó su rendimiento y nunca más ofreció el buen nivel del segundo tercio de campeonato.
Kecojevic. Aprobado. Se esperaba más de él. Nunca demostró el nivel de la pasada campaña y con Sergio Sánchez en el centro de la defensa no mezcló bien. Algo más lento que la temporada pasada y con menos jerarquía en el equipo. Se encontró mejor con jugadores como Fali o Mauro.
Pantic. Sin calificar. Llegó en el mercado de invierno para apuntalar una defensa que necesitaba frescura, fuerza y salida de balón, pero como el resto de competidores en la retaguardia acabó lesionado. Sólo se puso la camiseta amarilla el día de su presentación.
Fali. Bien. Llegó para cuatro partidos y al segundo encuentro se ganó la renovación. Demostró compromiso, fuerza y ser aguerrido. Se le presume salida de balón, aunque en estos partidos no pudo demostrarlo. Es joven y con Marcos Mauro podría formar una buena dupla.
CENTROCAMPISTAS.
Edu Ramos. Aprobado. Comodín para Álvaro Cervera jugó tanto como pivote como de central cuando el míster lo necesitó. En ambas posiciones rindió de una forma correcta. No destacó especialmente en ningún partido y nunca fue una opción real para ser titular.
Garrido. Bien. Uno de tantos jugadores a los que las lesiones le han marcado la temporada. Empezó arrastrando una lesión de la campaña pasada y nunca pudo tener la continuidad necesaria que el equipo necesitaba. Siempre entre algodones. Cuando jugó demostró ser el stoper que el equipo de Cervera necesitaba.
Jose Mari. Bien. La lesión de la temporada pasada marcó esta campaña. Empezó a buen nivel, pero con el paso de los partidos fue perdiendo gas. Su compromiso está fuera de toda duda, pero esta temporada no fue la mejor del roteño.
Karim. Suspenso. Llegó procedente de la primera francesa y pidiendo galones en el equipo. Nunca quedó claro si era un seis o un ocho. Salió cedido en diciembre y tiene que regresar a la disciplina amarilla.
Álex Fernández. Bien. Al principio de la temporada era uno de los más utilizados por Álvaro Cervera. Jugó en el pivote y en las bandas. Tiró del equipo, pero el cambio de sistema y la recuperación de Garrido lo sacaron del equipo. El míster perdió la confianza en él y en el tramo final de liga siempre tuvo que demostrar más que el resto.
Sergio González. Aprobado. Jugó en Las Palmas como central y, salvó los primeros minutos del partido, mostró buen nivel. El jugador del filial entrenó todo el año con el primer equipo y la próxima temporada podría ser el comodín que necesitan todos los entrenadores.
DELANTEROS.
Perea. Suspenso. Demostró una calidad técnica que pocos jugadores tienen, pero una irregularidad por encima de la calidad. Salió en diciembre en busca de minutos.
Agra. Suspenso. Jugó en el Cádiz hasta diciembre. Con buen centro, pero sin la velocidad necesaria para jugar como extremo en el Cádiz de Álvaro Cervera. Nunca fue un recambio de garantías de Salvi y mucho menos un titular indiscutible.
Salvi. Aprobado. Sin ninguna duda este no fue su año. Las lesiones y los rumores del inicio de temporada marcaron su campaña. Se entonó algo después de diciembre , pero aparecieron de nuevo las lesiones. En el tramo final parecía que podía volver su mejor versión, pero terminó el año como lo empezó, lesionado.
Jairo. Notable. Tardó en entrar en el equipo, pero luego se hizo un fijo. No hizo olvidar a Alvarito en goles, pero sí en trabajo. Fue el guardaespaldas de Machis y se sacrificó por el equipo en la posición que el míster le pidió. Renunció a su identidad y perdió gol y llegada en post del grupo. Se vio una nueva versión del canario.
Querol. Aprobado. El gol que marcó ante el Dépor y que le dio un punto al equipo para que siguiera agarrado a los puestos de play off le salva la nota del suspenso. Entrega desde el costado, pero nunca apretó para ser titular en ninguna de las tres posiciones de ataque en las que podría jugar.
Juan Hernández. Sin calificar. Había esperanzas en el murciano, pero a las primeras de cambio se rompió el cruzado. Adiós a una temporada para olvidar por el jugador del Celta.
Manu Vallejo. Notable. Subió al primer equipo para un complemento de la delantera y acabó siendo la referencia del ataque de Cervera. Rompió en un partido de Copa, salvó al equipo en Tenerife y desde entonces fue un fijo en las alineaciones. Su crecimiento se confirmó con su venta al Valencia y la convocatoria con la sub 21. El tramo final del campeonato lo baja del sobresaliente.
Machis. Notable. Su nota se la suben los goles y los puntos que le dio al equipo en su mejor momento. El tramo final y la cabeza pensando en la Copa América le bajan la calificación. En buen estado de forma mental y emocional marca las diferencias en la categoría. Su presencia en el campo era determinante.
Romera. Aprobado. Su impaciencia lo sacó del equipo en diciembre. La dirección deportiva consintió que el jugador con más gol que había en el banquillo saliera del plantel amarillo. Nunca tuvo continuidad, pero siempre mostró nivel para estar en esta plantilla. Las lesiones no trataron bien a un jugador que debió aguantar en el equipo.
Barco. Suspenso. Nunca contó con la confianza absoluta del entrenador. Fue titular mientras Lekic cogía la forma. No celebró ningún gol con la elástica amarilla. Trabajó y se peleó con los defensas, luchó los pocos minutos que vistió la camiseta cadista. Podría aprobar por los pelos, pero su acción con Querol en el partido ante el Extremadura no se borrará de la memoria de los aficionados amarillos.
Lekic. Aprobado. Llegó tarde y con mal de forma. Su calidad es indiscutible, pero su edad no le permite ser la referencia de un equipo que quiere aspirar por jugar el play off. No tenía un recambio de garantías y su papel debió ser de alternativa a un delantero titular.
Renella. Suspenso. Llegó descartado por el Extremadura y como un jugador diferente de los que Cervera tenía en ataque. Su papel fue casi residual en el equipo amarillo. El partido ante el Extremadura también lo dejó muy marcado.
Jovanovic. Aprobado. Su mejor versión se vio en el partido ante Las Palmas. Una acción que lo define como jugador peleón marcó el partido que los de Álvaro ganaron por cero a tres. Es una apuesta de futuro que dejó buenos momentos de forma puntual.
Cervera. Bien. El entrenador amarillo cumplió de nuevo el objetivo marcado por el club casi tres meses antes de terminar el campeonato. Los amarillos calcan los números de las otras dos temporadas en Segunda. El tramo final de liga y los ataques repentinos de entrenador le bajan la nota. Situaciones como la titularidad de Barco ante el Málaga, el tema Brian o la falta de alternativas en momentos puntuales evitan que el entrenador firme el notable. Sin duda es el responsable absoluto de las luces y de las sombras de su equipo. El mal final de temporada no debe ensombrecer las virtudes. Tiene contrato y quiere seguir de amarillo. El fin de su ciclo lo dirá él.




