Últimas noticias Hemeroteca

Lunes, 23 de Septiembre de 2019

Otras localidades

Curar e investigar, formarse y evolucionar

Antonio López, CEO del Grupo Médico López Cano y Lidia Bravo, investigadora del INIBICA y doctora en neurociencias han protagonizado la última entrega de Cádiz Avanza, sobre el sector sanitario

Antonio Morenilla para Radio Cádiz

La sanidad ha protagonizado la última y octava entrega de Cádiz Avanza, el programa de Radio Cádiz y Zona Franca en el que dos jóvenes, en este caso del ámbito sanitario, dialogan y contraponen sus ideas sobre el presente y el futuro de la juventud gaditana.

El sofá situado en el contenedor piloto de Zona Base, el proyecto de solución empresarial y habitacional impulsado por Zona Franca, ha acogido a Antonio López, CEO del Grupo Médico López Cano, y a Lidia Bravo, investigadora del INIBICA y doctora en neurociencias, en la UCA.

La historia de Lidia es una historia de idas y venidas que ha concluido en Cádiz. Se licenció en Biología en la Universidad de Sevilla, se doctoró en neurociencias, en la Universidad de Cádiz, y durante su doctorado ha llevado a cabo estancias en el extranjero para continuar su formación. Ha trabajado en universidades privadas y como profesora sustituta en la UCA, pero siempre compatibilizándolo con su labor como investigadora, vinculada a un grupo experto en neuropsicofarmacología y psicobiología. Finalmente logró una plaza como profesora ayudante en la facultad de medicina de Cádiz y encontró en el INIBICA su oportunidad para terminar de asentarse en la ciudad y dedicarse a su pasión, la investigación.

Consiguió ser investigadora responsable de un proyecto que presentó al Instituto de Investigación Biomédica, relacionado con el ámbito del dolor crónico y la depresión. Lidia ha puesto en valor lo que significó para muchos investigadores gaditanos la puesta en marcha del INIBICA, tras cuya creación, apunta, "se han generado muchísimos recursos humanos y materiales para la investigación".

Antonio López desarrolló sus estudios en Las Esclavas de Cádiz y posteriormente se licenció en económicas, en la Universidad Carlos Tercero de Madrid, desde donde partió hasta Estados Unidos para preparar los exámenes de ingreso con objeto de especializarse en finanzas. Dejó el país americano para completar sus estudios financieros en Londres y, tras aprovechar las épocas estivales trabajando en la banca y en asesorías fiscales, se embarcó en el proyecto familiar del que ahora es CEO, porque la compañía "se encontraba en una fase de desarrollo importante en la que teníamos que decidir cuál iba a ser la deriva de la empresa los próximos años".

Lidia Bravo considera que la provincia y, concretamente la ciudad, están en "un punto muy bueno" en cuanto a la labor investigadora. Explica que ya existían grupos de investigación, y de muy buen nivel antes de la creación del INIBICA, pero cree que el crecimiento y el buen momento ha dependido, en gran medida, de la puesta en marcha del instituto.

"Ellos -los investigadores- ya existían, pero gracias a la creación del INIBICA nos encontramos en un momento en que se está impulsando significativamente la investigación biosanitaria", al mismo tiempo que considera que hay que "explotar los recursos que tenemos para hacer un buen trabajo en el futuro".

La vida de López está directamente vinculada al sector sanitario, pero de forma radicalmente opuesta a la de Lidia. Él se dedica a la gestión del centro sanitario López Cano, de carácter privado. "En Cádiz, aun teniendo buenos proveedores como son los centros hospitalarios privados, por supuesto también públicos, vamos a la zaga de lo que tenemos en provincias aledañas como Sevilla, Málaga u otras como Madrid y Barcelona", apunta el CEO, que cree que "allí la sanidad privada está más desarrollada, más a la par de la sanidad pública de calidad de la zona". Aunque también piensa que está empezando a cambiar y que "hay una mayor concienciación por parte de todos los que pertenecemos al sector por ofrecer una calidad asistencial de más calado a nuestros pacientes".

"Yo no sabía que iba a poder estar en Cádiz", ha respondido Lidia al ser preguntada por las razones por las que eligió desarrollar aquí su proyecto profesional y personal. "Yo quería quedarme, porque sé que aquí hay buenos investigadores, pero tambien es muy difícil", afirma. "Lo personal y lo laboral, unido a que se dieron las circunstancias de que después de un esfuerzo pudiese conseguir una mayor estabilidad me hizo quedarme aqui", añade Lidia, que se siente "afortunada por ello", porque reconoce que "no es fácil quedarte en Cádiz". 

Para Antonio, el hecho de ser de Cádiz le ha llevado a tener que responder en ocasiones cuando le han preguntado "qué hacía fuera de Cádiz, siendo de aquí", y opina que su caso es "un poco más obvio", porque trabaja en la empresa familiar, Grupo Médico López Cano. La compañía tiene en la capital su sede social, y López ha asegurado que "va a seguir siéndola, independientemente de lo que crezca".

Dos jóvenes que han conseguido, entre vueltas de la vida y muchos años de esfuerzo establecer aquí su 'base de operaciones' para seguir desarrollándose personal y profesionalmente. Ahora viven una etapa de estabilidad tras muchos años de mudanzas, adaptaciones y aventuras profesionales y académicas, algo que recomienda Bravo, principalmente para los jóvenes investigadores: "Para que un joven investigador se quede en Cádiz es importante moverte, no creo que sea bueno permanecer aquí todo el tiempo", asegura, "que vayas a otros laboratorios y otros hospitales para conocer cómo se trabaja en otro lugar, formarte y traerte lo bueno que hayas aprendido en otro sitio".

Antonio López y Lidia Bravo destacan entre su generación; una generación que, para el CEO, es muy distinta a la anterior en cuanto al escenario y a las oportunidades que brinda la sociedad de la información y en la que, según la  doctora, "hay muchisima competitividad" y está cargada de incertidumbre porque en algunos momentos, cuenta, "he sentido que lo conseguiría, y otros no lo tuve tan claro porque hubo una crisis que provocó que apenas hubiese plazas".

Aunque si algo tienen claro es el valor diferenciador del idioma, principalmente el inglés, y la especialización "bien enfocada", matiza Antonio. "Ahora hay gente muy formada, que estudian muchísimos idiomas. Hay muchísima competitividad y tienen que utilizar las herramientas de las que disponen para especializarse en algo y destacar en eso", concluye Lidia.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?