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Martes, 20 de Agosto de 2019

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Unas vacaciones solidarias

Decenas de niños vienen desde el Sahara y Ucrania para pasar las vacaciones con familias de acogida en la Comunitat Valenciana

Cada verano son decenas de niños los que vienen desde zonas como el Sahara o Ucrania para pasar las vacaciones con familias de acogida en la Comunitat Valenciana. El objetivo es que, durante un tiempo, salgan de zonas pobres y en conflicto, pero también es una forma de concienciar a los valencianos de los problemas a los que hacen frente los pueblos de estos niños.

Este 2019, a las provincias de Valencia y Alicante han llegado, respectivamente, unos 130 y unos 93 niños saharauis de la mano de la Federación de Asociaciones de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, según Lourdes Crespo, una de las coordinadoras del proyecto. Además, también han llegado unos 92 niños desde Ucrania, gracias al programa ‘Ucrania 2000’ de la Fundación Juntos por la Vida de Valencia. De ellos, 11 provienen de la zona del Donbass, un lugar del este de Ucrania en guerra desde 2014. El resto vienen de poblaciones rurales cercanas a Chernóbil, tal y como explica la patrona de la Fundación, Llanos García.

Algunos de estos niños vienen a España desde hace años, cuenta Llanos, y algunos, ya mayores, vuelven incluso como monitores. Viven a unos 15 kilómetros de radio de la catástrofe de Chernóbil, en poblaciones rurales, y muchos llegan de familias desestructuradas, con problemas económicos o de alcoholismo. Los del Donbass, por su parte, son niños que no han tenido infancia "jamás", ya que esta está "sometida a que si oían una bomba tenían que correr para esconderse".

"Cuando un problema no tiene visibilidad, la gente lo desconoce y no puede sensibilizarse, no puede hacer acogimientos ni voluntariado", dice Llanos, que explica que la repercusión de la serie 'Chernóbil' ha sido "muy buena" para la Fundación. "La visibilidad favorece que la persona se conciencie. Una vez que el ser humano se ha sensibilizado es cuando puede hacer algo", añade.

Por su parte, Lourdes asegura que la gente "no está más concienciada" en los últimos años y lamenta que a causa de la crisis se haya reducido el número de familias que acogen. Cuenta, además, que para las familias biológicas de los niños saharauis es "un respiro" que vengan a España porque no solo supone que su población "tiene más agua para beber" durante un tiempo, sino que también hace posible que un médico los pueda visitar. De hecho, este verano ya son tres o cuatro los niños operados tras haber venido a la Comunitat.

El número de niños que llegan depende del número de familias en ambos casos, y normalmente las familias de acogida suelen repetir el año siguiente con el mismo niño. Son ellas las que gestionan la mayor parte del tiempo de los menores, aunque desde las fundaciones también llevan a cabo actividades lúdicas y colectivas. Lourdes, por ejemplo, destaca la 'trobada', un encuentro a nivel autonómico de niños y familias que, además, es "un acto reivindicativo de la lucha del pueblo saharaui".

Dos de estas niñas, Nadifa (saharaui) y Anastasia (ucraniana), han pasado por los micrófonos de la SER para contar qué es lo que más les gusta de esta experiencia. 

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Cadena SER

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