Andy Cartagena se lleva el triunfo
Con algo menos de media entrada en la Plaza de Toros de Ciudad Real se lidiaron toros de Passanha de buena presencia, que resultaron manejables en líneas generales aunque muy venidos a menos

Cadena SER

Ciudad Real
Segunda de feria. Con algo menos de media entrada en la Plaza de Toros de Ciudad Real se lidiaron toros de Passanha de buena presencia, que resultaron manejables en líneas generales aunque muy venidos a menos.
Andy Cartagena oreja y dos orejas.
Leonardo Hernández silencio y palmas
Ana Rita que tomaba la alternativa oreja y ovación tras petición
Una tarde de rejones de cerca de casi tres horas de duración que por varias circunstancias hicieron que en la tarde se viviera por momentos el tedio y el bostezo. Con todo lo dicho, el buen toreo a caballo lo puso Leonardo Hernández, la espectacularidad Andy Cartagena, y las ganas impregnadas de estar menos placeada las puso Ana Rita.
Andy Cartagena cuajo una primera actuación en un tono más clásico sin tantos gestos al tendido, haciendo disfrutar al público que se puso en pie para aplaudir las piruetas a lomos de 'Picasso', y las corbetas con 'Barón'. Dejó un rejón de muerte, tras dos pinchazos, cortando una oreja. Como anécdota, comentar que este toro tardó cerca de 20 minutos del toril, de ahí, lo reseñado en líneas anteriores sobre el excesivo metraje del festejo.
Con el cuarto vino la revolución marca de la casa, conexión absoluta con el tendido y entrega absoluta brillando precisamente con 'Luminoso' al violín, la cumbre vino con un par a dos manos a lomos de 'Inocente' sin cabezada. El de muerte, de efecto fulminante hizo que le pidieran y concedieran con fuerza las dos orejas.
Leonardo Hernández volvió a demostrar el gran momento que atraviesa. La pureza de su toreo a caballo es evidente y sus cuadra atraviesa un momento muy dulce. Destacaron las batidas de poder a poder con 'Calimocho' y 'Enamorado' y las entradas con el de muerte yendo siempre de frente con las cabalgaduras. La tónica en las dos faenas fue la misma, grandes faenas pero sin remate porque el fallo con el rejón de muerte le privó de cualquier trofeo. Una pena, pero en la retina del buen aficionado queda lo vivido.
Ana Rita, no tuvo suerte en su lote y le tocaron los toros con más complicaciones. Abrió la tarde con el toro con el que se doctoró muy aquerenciado en tablas con el que en algunos momentos se vio tropezada en los embroques. Clavó desigualmente aunque hizo todo lo que pudo por llegar larriesgando demasiado sus monturas. Tras pinchazo, rejón sin soltar y descabello, cortó una benévola oreja.
El que cerró la corrida fue un toro distraído, manso y reservón que puso a la amazona portuguesa y a sus auxiliadores en más de un aprieto, sobre todo en el último tercio, convirtiéndose en una labor cuasi-imposible. Puso todo de su parte para salir por la Puerta Grande a base de valor, entrega y exposición, pese a no estar tan placeada como sus compañeros de cartel. Abandonó finalmente la plaza a pie, tras la petición de oreja por parte de un festivo público que el Presidente, finalmente no atendió.




