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Miércoles, 13 de Noviembre de 2019

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Los "Suspiros de España" eran de Cartagena

El famoso pasodoble "Suspiros de España", del Maestro Álvarez, fue compuesto en la ciudad de Cartagena en 1902. Vamos a saber por qué se llamaban así esos "suspiros"

LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN #69. EMISIÓN 13/10/2019

ARTISTA: MAESTRO ÁLVAREZ

CANCIÓN: SUSPIROS DE ESPAÑA

AÑO: 1902

HISTORIA: LOS SUSPIROS DE ESPAÑA ERAN DE CARTAGENA

VIDEO: SUSPIROS DE ESPAÑA - MAESTRO ÁLVAREZ

No hay español que no conozca este pasodoble universal. Una música que tiene más de un siglo y que todo el mundo reconoce desde sus primeros compases. Se trata de “Suspiros de España”, una marcha militar compuesta por el maestro Álvarez en 1902 a ritmo de pasodoble. Hoy traemos su historia a LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN.

De “Suspiros de España” se han escrito miles de cosas. En este país nuestro donde los símbolos son tan problemáticos, “Suspiros de España” podría ser, para muchos, el himno oficioso de España, porque todo el mundo lo conoce, porque no es partidista, porque fue reconocido por todos, porque no se escribió para hacerle daño a nadie, como sí acaba pasando con muchos himnos y banderas. A esta música tan dulce y evocadora primero la hicieron suya los emigrantes españoles de primeros de siglo en América, emigrantes económicos, no exiliados políticos, porque era una música enormemente nostálgica. Y después, en los tiempos de la Guerra Civil y la posguerra, el patriotismo de ambos bandos solo coincidía en una cosa: en reconocer a este pasodoble como propio. Los exiliados republicanos españoles, al perder la guerra, hicieron suyo el pasodoble: simbolizaba para ellos la nostalgia del país perdido. Fue incluso sintonía de la emisora del Partido Comunista en el exilio, la legendaria “Pirenaica” que emitía desde el telón de acero y que se escuchaba en la clandestinidad de los hogares españoles en la dictadura de Franco. Claro que el franquismo quiso hacerlo suyo también: en 1939, una película de coproducción hispano-alemana (de la Alemania nazi, claro) llevó el título de “Suspiros de España”, con una Estrellita Castro como cantante principal interpretando esa canción que ya llevaba letra. Era, por tanto, una música válida para las dos Españas.

Fotos cortesía José Ibarra

Y su origen es una de las páginas de la historia de mi ciudad, Cartagena. Porque los auténticos “Suspiros de España” eran de Cartagena: al maestro que la compuso en el año 1902, Antonio Álvarez Alonso, que a comienzos del siglo XX vivía aquí, le llegó la inspiración para el título por unos dulces que había en la confitería España de la Calle Mayor y que se llamaban “Suspiros”. Y ese parece ser el auténtico origen de los “Suspiros de España”. Los pasteles aquellos se acabaron convirtiendo en una música nacional. En aquella época de esplendor para Cartagena, que en esos años llegó a ser la séptima ciudad de España, no pocos músicos residían en ella: había varios teatros, cafés, orquestas y compañías de zarzuela que enriquecían el panorama musical del momento. El autor definió “Suspiros de España” como “marcha popular”, y había partitura para piano, piano a cuatro manos, orquesta, sexteto y banda militar. Y no fue el único pasodoble aquí compuesto: también “El abanico” y “La gracia de Dios” fueron escritas en Cartagena.

Hay miles de anécdotas vinculadas a la larga historia de esta pieza musical. No quiero dejar de mencionar una de ellas: uno de nuestros mejores novelistas del siglo XX, Manuel Vázquez Montalbán, quiso que en su funeral sonaran los compases de “Suspiros de España”. Me dejo para el final un detalle: Manuel Vázquez Montalbán era catalán y comunista, lo que demuestra que a esos espíritus podían llegar también aquellos transversales suspiros españoles.

Fotos cortesía José Ibarra

Por cierto: de la letra hay varias versiones distintas. La primera comenzaba con ese verso que dice “Quiso Dios / con su poder…”; otra, más emotiva y menos recargada de sentimiento religioso, comenzaba con “Siento en mí / triste emoción”. Pero nosotros vamos a elegir una versión sin letra. Una versión exclusivamente instrumental, de las que no hieren ni molestan, cuya música solo evoque unión, melancolía, nostalgia, arraigo y ternura: el patriotismo no agresivo que todos podríamos abrazar. Hoy, en LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN y desde Cartagena, el himno que no fue: “Suspiros de España”

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