Últimas noticias Hemeroteca

Domingo, 08 de Diciembre de 2019

Otras localidades

El Levante necesita encontrar un patrón

Paco López no ha repitido un once incial en 9 jornadas, ha cambiado en varias ocasiones de sistema táctico y ha permutado de posición a varios centrocampistas sin encontrar el equilibrio necesario

Paco López junto a la plantilla en Butarque /

El Levante no va a ganar más partidos por lo que arrojen los informes del Big Data porque los datos estadísticos dijeron claramente que mereció vencer a Osasuna y empató, mientras que los guarismos registrados en Butarque fueron paupérrimos y ganó. El fútbol es muy grande porque en el resultado influyen otros muchos factores que los computables y que se pueden almacenar.

Sin embargo, sí que hay algunos indicadores que pueden servirnos para entender el comportamiento del conjunto granota en las primeras nueve jornadas del campeonato y que deberían alertarnos.

La primera conclusión es que Paco López no tiene una formación titular definida porque no ha repetido un once inicial, alegando una alta competitividad y versatilidad entre los jugadores de su plantilla, aunque la realidad es que después de dos meses de competición no se adivina cual es el sistema o que patrón de juego quiere definir.

Este Levante es un equipo poco reconocible y que nada tiene que ver con el 4-4-2 de la primera etapa del entrenador de Silla o con el 4-3-3 con el que jugó la práctica totalidad de los partidos de la temporada pasada.

Paco López modifica la disposición táctica jornada tras jornada, con diferentes jugadores, que tan pronto pasan de la titularidad a la suplencia o incluso se quedan fuera de la convocatoria, algo que ya advirtió en la pretemporada.

La segunda evidencia y que genera cierta inquietud entre los aficionados es que Aitor Fernández se ha convertido en el verdadero héroe del equipo con 38 paradas de mérito a los 50 disparos que ha recibido entre palos y con un porcentaje de 4,22 intervenciones de éxito por partido. Un portento y un milagro.

Los otros tres intocables para Paco López son Rubén Vezo, que está lejos de su mejor estado de forma, José Campaña que es el jugador franquicia y un errático José Luis Morales, que pese a no ser titular en el primer encuentro ante el Alavés es uno de los privilegiados que supera la barrera de los 700 minutos de participación.

El resto de los futbolistas han tenido sus oportunidades, con mayor o menor continuidad, con mayor o menor frecuencia, pero todos han disfrutado de minutos con la excepción de Iván López y el lesionado Rober Pier.

El Levante es el equipo al que más le rematan los rivales, contabilizando hasta 152 tiros en 810 minutos de Liga y también es uno de los equipos que mayor se prodiga en ataque con 101 remates, 33 de ellos a puerta y computando 10 goles que ha rentabilizado para sumar 11 puntos.

De los 11 goles encajados la mayoría se han producido con remates en el área como consecuencia de un centro lateral como ocurrió ante el Villarreal, por doble ocasión en el Bernabéu con Carvajal y Vinicius como protagonistas, en la noche de Joaquín en el Villamarín o la mano salvadora de Aitor en la última acción del partido ante el Leganés.

El pasado domingo el Sevilla metió 48 centros al área, de los cuales 14 fueron precisos y con especial incidencia los de Ocampos y Jesús Navas, que en ningún momento se pudieron taponar a pesar las ayudas de Morales a Toño, los repliegues de Campaña o la salida de Bardhi en la segunda mitad. Punto de fuga que hay que taponar desde la pizarra.

Otro indicador que muestra los rasgos de esta plantilla es que gana muy pocas disputas, posee un perfil más estético que físico y es el equipo que menos faltas comete de la Liga (89) por las (172) que lidera el Getafe. 

Habría que apretar más, elevar un punto la intensidad grupal aunque este factor sea innato a la naturaleza de cada futbolista y que nada tiene que ver con una actitud intachable en el esfuerzo de todos los jugadores.

Si en esta coctelera mezclamos algunos errores no forzados como el de Campaña, que es el valor más seguro y las constantes pérdidas de balón que siguen sin corregirse en las transiciones entre la defensa y el ataque, convierten cada partido en una moneda al aire y con un aroma de incertidumbre que habría de desterrar cuanto antes si el Levante no quiere convertir una temporada plácida en otra pesadilla.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?