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Sábado, 19 de Septiembre de 2020

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Juan Sebastián Elcano

De Colsa: "El Elcano es gaditano desde el timón hasta el bauprés"

Santiago de Colsa Trueba afronta su primer crucero de instrucción como comandante del Juan Sebastián de Elcano antes de dar la vuelta al mundo a bordo del buque

Con la ilusión de quien se embarca, nunca mejor dicho, en uno de los retos más importantes de su vida, el capitán de navío y comandante del Juan Sebastián de Elcano, Santiago de Colsa Trueba, atiende a Radio Cádiz en su despacho personal, a bordo del buque.

Los pasillos del bergantín-goleta, diseñado por la compañía Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz, son largos y estrechos, de colores marrones y blancos y con decenas de puertas tras las que se encuentran algunos de los camarotes y pequeños salones donde trabajan oficiales de la armada.

Al final del pasillo por el que caminamos se encuentra la Cámara del Comandante, un salón donde se recibe a altos cargos, personalidades y autoridades. Alrededor de los sillones, de apariencia mullida y señorial, paredes repletas de recuerdos, cuadros, placas y fotografías que demuestran, nada más cruzar el umbral de la puerta de entrada, que en ese lugar reposa la historia del velero blanco.

Santiago de Colsa Trueba nos recibe en su despacho personal. Una estancia pequeña, con paredes de madera estucada, oscura y noble, una pequeña mesa de madera y una silla que podría ser como la de cualquier otra oficina, si no fuese porque ahí se sienta el máximo responsable de uno de los barcos más señeros de la Armada española, con 92 años de vida.

El móvil del capitán de navío no para de sonar. Hasta los marinos más condecorados son un poco esclavos del 'tilín' del teléfono cuando están en tierra. El uniforme de de Colsa cae sin una arruga desde la solapa hasta la cintura. Sus zapatos, impecables. De aspecto gentil, amable. De palabras marciales y correctas, léxico variado, sonrisa agradable y un idioma gestual, cuando nos invita a sentarnos, que arroja tranquilidad, sosiego, pero algo de estrés por todo lo que hay aún que preparar antes de zarpar.

Toma asiento y se ajusta la chaqueta, plagada de condecoraciones. Ordena sus papeles y nos permite la osadía de arrastrar la silla que nos ofrece por el suelo del barco para ponernos más cerca de él, aun a riesgo de rallar el piso de casi un siglo de historia. Están a punto de zarpar en el XCII crucero de instrucción, con 55 guardiamarinas a bordo.

- ¿Empezamos?

- Adelante, por favor, están en su casa, responde de Colsa.

- ¿Hay nervios antes de partir? ¿Qué le ronda ahora mismo la cabeza?

- Lo que me ronda por la cabeza es un gran honor por ser comandante de este buque tan emblemático, pero también una enorme responsabilidad para atender los importantes cometidos que tengo asignados, como contribuir a la formación integral de los guardiamarinas, los futuros oficiales de la armada, y representar a España en todos los países que visitemos.

- Tienen ante sí dos cruceros de instrucción prácticamente seguidos, uno de seis meses, el numero XCII, y otro en el que darán la vuelta al mundo. Vayamos por partes, ¿por qué han iniciado antes este crucero de instrucción?

- Nos encontramos en un momento muy importante, inmersos en la conmemoración del quinto centenario de la primera vuelta al mundo, la mayor gesta náutica de la historia. Esta efeméride merece la pena que sea festejada convenientemente, por eso la armada ha decidido realizar durante los dos próximos años dos cruceros de instrucción donde tendremos la oportunidad de visitar los lugares mas relevantes de la expedición de Magallanes y Elcano,

Ha habido que adelantar el primero en el tiempo, lo normal es que hubiéramos salido en enero y regresásemos en julio, pero este año tenemos que salir en noviembre y regresar en abril para que luego tenga cabida en el tiempo esa vuelta al mundo, que va a ser la undécima que da el buque escuela y que va a comenzar en agosto de 2020 para finalizar en agosto de 2021.

- ¿Qué itinerario van a seguir? Debe ser espectacular.

- Sí, durante este crucero vamos a tener la oportunidad de, una vez recalado en Canarias, navegar hacia el Atlántico sur, visitar lugares emblemáticos de la expedición Magallanes y Elcano en America del Sur, luego iremos hacia el norte, llegaremos al Caribe, para finalizar visitando la península de Florida, concretamente Miami, y ya regresaremos a Cádiz.

Y durante la vuelta al mundo visitaremos el Estrecho de Magallanes, la Isla de Uam, las Filipinas y finalmente Indonesia, que eran las antiguas islas de las Molucas, que eran las especias, y que fue el detonante de la expedición Magallanes y Elcano.

De Colsa, en la mesa central de la Cámara del Comandante / Cadena SER

- No todos los comandantes pueden decir que han tenido la oportunidad de emular esa gesta de Magallanes-Elcano. ¿Qué es lo que más le emociona de la travesía?

- Sin lugar a dudas, lo que me emociona es poder hacer hincapié en todos los lugares que visitemos, porque esto ha sido una gesta que hemos realizado los españoles. Fuimos los españoles los que confiamos en el proyecto, lo financiamos, lo ejecutamos y finalmente lo culminamos con éxito bajo el liderazgo de ese gran marino que fue Juan Sebastian Elcano, un vasco universal.

- ¿Y qué es lo que más le preocupa de esa vuelta al mundo?

- Una vez que estemos en la mar, el Juan Sebastián Elcano siempre tiene riesgos que tenemos que saber controlar. Hay mucha gente trabajando en cubierta, gente trabajando en alturas, el hombre al agua es preocupante, la posibilidad de un incendio, una vía de agua… Eso nos obliga a estar muy atentos, muy pendientes de la seguridad, y en caso de que estos riesgos se realicen, reaccionar inmediatamente para que no tengan consecuencias catastróficas.

Eso es una preocupación que todo comandante de un buque de la Armada tiene muy presente. Lo combatimos a base de formar bien a nuestra gente para que sepa actuar cuando llegue el caso.

- ¿Cuanta presión tiene un comandante de la Armada y, concretamente, el comandante del Juan Sebastián de Elcano? Se presupone que es un hombre preparado y capaz de atenazar sus nervios pero, todo el mundo es humano, ¿no?

- Bueno, soy un oficial de otros muchos que tiene ahora la fortuna, el honor y la enorme responsabilidad de estar al mando del Juan Sebastián de Elcano. ¿Presión? Bueno, mas que presión lo que noto es mucho apoyo por parte de todos los departamentos de la armada, y la lealtad de una dotación absolutamente entregada que trabaja en equipo, donde el compañerismo impera. Con esas bases uno se siente muy arropado y con mucha ilusión de poder cumplir con los cometidos que nos han asignado.

- Cuando entraba en el buque, a través de los pasillos, me preguntaba cómo debe ser despertarse una mañana, subir a cubierta y verse navegando con el Elcano en mitad del océano.

- La rutina en la mar es una maravilla. El barco tiene una actividad frenética a lo largo de las 24 horas del día, los guardiamarinas están sometidos a un elevado numero de actividades académicas docentes, la dotación esta continuamente trabajando para mantener barco en perfecto estado y navegar a vela es una delicia.

La Armada hace 92 años decidió que la plataforma mas adecuada para poner de manifiesto esa relación existencial entre la mar y el oficial de la Armada tenia que ser un velero como este, de gran porte, noble y elegante.

- ¿Van a volver a intentar cruzar el atlántico íntegramente a vela?

- Por supuesto, el planeamiento del crucero esta hecho para que seamos favorecidos por los vientos del anticiclón de las Azores y por lo tanto navegaremos a vela todo lo que podamos. Espero que sea todo el cruce del Atlántico.

- En una travesía así, los guardamarinas se van siendo unos y vuelven siendo otros, ¿no? Un viaje así, debe marcarte mucho.

- Efectivamente, una vuelta al mundo de 12 meses de duración es vivir la vida con enorme intensidad, y creo que esa relación existencial que mencioné antes nos cambia a todos. Espero que volvamos siendo mejores marinos y mejores personas.

- Son en total 18 meses, con un breve parón entre medias, ¿Qué es lo mas difícil de pasar tanto tiempo en el mar?

- Los próximos 22 meses vamos a estar 18 fuera de España y alejados de nuestras familias. Eso es lo mas difícil de sobrellevar. La nostalgia con la que nos despiden las familias en el muelle de Cádiz conmueve, pero también los marinos somos conscientes que esa nostalgia es una parte inseparable del júbilo y la alegría del día del reencuenttro. Es vivir la vida al máximo de intensidad, y eso es muy motivador.

- ¿Qué conocimientos tiene que atesorar el comandante del Juan Sebastián de Elcano?

- Yo como comandante me veo como un gestor de talento. Tengo una dotación formada por 250 personas, hombres y mujeres de distintos empleos y especialidades, muy bien formados. Lo que tengo que conseguir es que ese talento fluya, que esté perfectamente engranado y que todos aporten al equipo para que el resultado global sea lo mejor posible.

- ¿Y que espera aprender usted de estos dos próximos cruceros de instrucción?

- Los marinos siempre aprendemos cosas, necio sería no intentar hacerlo. Son momentos muy intensos de vida y pretendo aprender valores de mi dotación. Esa lealtad, la disciplina, el valor, el honor y el compañerismo, o el trabajo en equipo. El Elcano es una escuela para eso, y tengo que aprender de esta gran experiencia.

- Me gustaría pedirle una reflexión, algo mas filosófico, ¿qué significa para una persona pertenecer a la Armada y servir a bordo del Elcano?

- Pertenecer a la Armada más que un trabajo, es una forma de vida. La Armada nos permite disfrutar de una experiencia en la mar, integrado en sus dotaciones, que son terriblemente enriquecedoras. Por todos los destinos por donde he pasado he aprendido y me he encontrado gente estupenda. Me siendo muy orgulloso de pertenecer a la Armada por esa gente con la que he compartido 30 años de mi vida profesional.

Y el Elcano es un zoom de todo eso, un zoom mayor porque permanecemos largos periodos de tiempo fuera de casa y en la mar. Todo eso que he expresado antes se vive con mucha mayor intensidad.

- El Elcano es una embajada. Allá donde va, va España pero, especialmente, va un poquito de Cádiz. La relación que une al Elcano con Cádiz va mas allá de lo material, y casi de lo espiritual, ¿no cree?

- Estoy totalmente de acuerdo. Hablar del Juan Sebastián de Elcano es hablar de la Bahía de Cádiz, porque es el lugar donde el buque ha sido construido y donde tiene su base. Eso ha creado una estrecha vinculación con la ciudad de Cádiz.

El Elcano es gaditano desde el timón hasta el bauprés, y como la dotación es mayoritariamente gaditana, imprime carácter al barco y hace que sea más acogedor.

- Con contínuos trabajos como los que se le han practicado para repararlo y acondicionarlo, ¿el Elcano puede durar los años que quiera?

- Elcano tiene una edad avanzada pero se mantiene en un perfecto estado de forma gracias al personal, marinos y personal civil del arsenal de La Carraca, además de la industria naval de la Bahía de Cádiz. Todos hacen un trabajo encomiable cada año para que barco siempre esté a punto.

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