Últimas noticias Hemeroteca

Domingo, 17 de Noviembre de 2019

Otras localidades

Comienza el juicio por el crimen de los tirantes

Rodrigo Lanza se enfrenta a una petición de 25 años de prisión por la muerte de Víctor Laínez, en el bar El Tocadiscos de Zaragoza

La Audiencia Provincial de Zaragoza empezará a juzgar este lunes a Rodrigo Lanza, por el caso conocido como "crimen de los tirantes": la muerte en diciembre de 2017 de Víctor Laínez, un hombre que llevaba unos tirantes con la bandera de España, en un bar de copas de Zaragoza tras una pelea con el acusado. Tanto el fiscal, la familia del fallecido como el partido Vox piden 25 años de cárcel para Lanza. Salvo la prisión permanente revisable, es la máxima pena que se puede solicitar por una muerte violenta.

Las tres acusaciones consideran a Rodrigo Lanza autor de un delito de asesinato, con el agravante de motivos ideológicos. La única diferencia entre las peticiones de la Fiscalía y la acusación particular en nombre de la familia está en las indemnizaciones. El Fiscal pide que Rodrigo Lanza haga frente a una indemnización de 150.000 euros para los herederos de la víctima y de 5.600 para el Servicio Aragonés de Salud. La familia eleva la indemnización a los familiares de Víctor Laínez hasta los 750.000 euros. La defensa de Rodrigo Lanza pide su libre absolución.

Versiones diferentes

Unos jóvenes miran la puerta del bar a cuyas puertas fue agredido Víctor Laínez / Javier Cebollada (EFE)

La versión sobre qué ocurrió exactamente la noche en que Rodrigo Lanza y Víctor Laínez coincidieron en el bar Tocadiscos de Zaragoza es completamente diferente. Las acusaciones defienden que fue Rodrigo quién se acercó a la víctima para llamarle "facha" y "fascista" y para decirle que "ese era un barrio antifascista, que no querían nazis en el barrio y que no era bienvenido". Hubo otra breve discusión y, después, cuando el acusado se dispuso a salir del bar con sus amigos, volvió a entrar para atacar por detrás a Víctor con un fuerte golpe en la cabeza que le hizo caer. Una vez en el suelo, Rodrigo se colocó encima del fallecido y le siguió golpeando, con una fuerte patada en la cara y múltiples puñetazos.

Sin embargo, según el abogado de la defensa, un amigo de Rodrigo le advirtió de que Víctor le estaba mirando fijamente y que fue Víctor quien le hizo una señal para acercarse. Cuando Rodrigo lo hizo, siempre según su versión, Víctor le dijo que debía irse del país por ser extranjero. Ya de vuelta con su grupo de amigos, el acusado asegura que se dio cuenta de que Víctor no paraba de escribir por el móvil, que pensó que estaba avisando a otras personas y que podría haber problemas. Por ese motivo, dice Rodrigo Lanza, decidió abandonar el bar; pero cuando se disponía a hacerlo, de nuevo, un amigo le dijo "cuidado Rodrigo, detrás de ti, que lleva una navaja".

Según su defensa, "temiendo por su vida y con la única intención de defenderse y evitar una agresión, (el acusado) intentó echar hacia atrás al agresor empujándole". En sus conclusiones, el abogado de Lanza sí reconoce que después, con Víctor ya en el suelo, Rodrigo siguió golpeándole, pero dice que fue "ante el temor de que se levantara" y sufriendo una "reacción en cortocircuito que anuló su voluntad".

Motivación ideológica

Este caso despertó desde el principio mucho interés, especialmente, por la supuesta motivación ideológica del asesinato de Víctor Laínez porque la víctima llevaba unos tirantes con la bandera de España y porque el acusado, Rodrigo Lanza, es un conocido antisistema que ya fue condenado por dejar tetrapléjico a un guardia urbano de Barcelona en 2006. El partido político Vox está personado en la causa como acusación popular. Y la repetición electoral ha provocado que este juicio se celebre en plena campaña.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?