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Domingo, 08 de Diciembre de 2019

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Bronca en el PP por el cierre del paritorio de Verín

Manuel Baltar exige una rectificación a la Xunta, mientras que Feijóo inisiste en que la decisión se toma para mejorar la atención a las mujeres embarazadas. Los trabajadores mantienen su cierre indefinido.

Manifestación en Verín en contra del cierre del paritorio y otros servicios en el Hospital comarcal /

El cierre del paritorio de Verín provoca turbulencias en el seno del Partido Popular. El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, una de las voces autorizadas de los conservadores gallegos, exige a la Xunta que rectifique. También las fuerzas de la oposición solicitan al Gobierno gallego que dé marcha atrás, en medio de fuertes críticas.

Desde que se conoció la noticia del cierre del paritorio del hospital de Verín, diferentes voces dentro del Partido Popular en Ourense se mostraron críticas con la decisión adoptada por el gobierno gallego.

Pero las declaraciones de Manuel Baltar terminan de evidenciar la fractura que se ha abierto en el seno de los populares gallegos. El presidente de la Diputación de Ourense - la única de Galicia que conserva el Partido Popular después de las elecciones municipales de abril - exigió una rectificación a la Xunta de Galicia.

"No podemos permitir que decaiga la atención médica y sanitaria en la provincia", declaró. Baltar se mostró "convencido" de que "el Gobierno gallego tiene que rectificar esta decisión".

Duras críticas de la oposición

Tanto en el pleno del martes como en la sesión de control del miércoles, los cuatro grupos de la oposición en el Parlamento de Galicia virtieron duras críticas contra el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, como contra el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña, por el cierre del paritorio.

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL

Los tres grupos presentes en el pleno del Concello de Verín, aprobaron este miércoles, por unanimidad, una declaración institucional en contra del cierre del paritorio. En el texto, exponen que la sanidad pública "no solo no es un derecho fundamental, sino que es uno de los pilares básicos del Estado de Bienestar".

Por eso muestran su "frontal rechazo" a esta decisión y la "total solidaridad con las mujeres embarzadas". Demandan que se "revoque" la decisión del cierre, y que "no solo se mantenga el paritorio, sino que se refuerce con las medidas neecsarias, tanto de personal como de recursos para darle una total seguridad".

Precisamente, fue el diputado del Grupo Mixto, Rodríguez Estévez, quien animó a los conservadores a tener en cuenta la opinión de sus compañeros de la provincia de Ourense, además de mostrarse muy crítico con las declaraciones de Almuíña, que afirmó que "un parto no es un imparto". "¿A qué persona con dos dedos de frente se le ocurre?", preguntó.

En palabras de Noa Presas, del BNG, "esta falta de decencia invalida a Almuíña como conselleiro de Sanidade", y preguntó por cuáles serán los próximos cierres después de la unidad de Verín, habida cuenta de los bajos índices de población de otros núcleos poblacionales.

Por su parte, Eva Solla defendió la "pericia absolutamente brillante" de las matronas del centro, y argumentó que "un parto normal puede ser perfectamente atendido en un hospital comarcal". Por eso, afirmó que la decisión, que no obedece a criterios científicos, sino económicos y organizativos, "es cobarde".

Desde el grupo socialista, Julio Torrado manifestó que "parece que disfrutan haciendo sufrir a la gente", y añadió que "es lamentable" la decisión.

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, aprovechó una de sus intervenciones en la sesión de control para preguntarle al presidente si le gustaría que la mujer embarzada fuese su compañera, y el niño, su hijo. "Que se despertase con 40 de fiebre por la noche, tuviese que conducir durante 60 o 90 minutos para que lo viera un pediatra. ¿Estaría tranquilo?. Yo no. Me siento más segura sabiendo que para dar a luz no tengo que recorrer 100 kilómetros. Y lo que no quiero para mí, no lo quiero para mujeres de mi país".

Razones de seguridad

Núñez Feijóo sigue sin cambiar su discurso, pese a la presión de la oposición o de sus compañeros de partido. El presidente gallego insiste en apelar a los obstetras, a los ginecólogos y a los pediatras de Ourense, para asegurar que la decisión de la Xunta se basa en razones de seguridad de las parturientas y de sus bebés.

Así, aunque reconoció qiue comprende y lamenta "las incomodidades" que pueda causar a las mujeres, aseveró que su conciencia no le permite "tomar decisiones en contra de la opinión" de los colectivos profesionales.

En ese sentido, arremetió contra la oposición y garantizó que no hará "políticas en contra de la seguridad y de los bebés que nacen en Galicia".

A las razones de seguridad se aferró el titular del Ejecutivo autonómico para justificar el cierre de un servicio que, hace pocos meses, se reforzaba con un pediatra y un médico de urgencias, hasta que en junio las plazas quedaron sin cubrir tras ser ofertadas en una convocatoria del Sergas.

Cierre indefinido

Los trabajadores del Hospital, que permanecen encerrados en el Hospital de Verín desde el lunes, junto con algunos vecinos, se quedarán de forma indefinida, como señal de protesta por el cierre del partitorio.

Mientras seguirán recopilando ideas para evitar el cierre de forma definitiva. Eva Fernández, presidenta de la comisión delegada en el Hospital de Verín, considera un "despropósito" que Feijóo y el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, pongan como excusa la seguridad para justificar el cierre.

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