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Domingo, 05 de Julio de 2020

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Chapuzas estéticas: cuando la realidad de la cirugía reparadora y estética supera a la ficción televisiva

Uno de los programas más espectaculares y más vistos de la televisión americana es Chapuzas Estéticas (Botched), un programa de tele realidad que también triunfa en España.

Pero... ¿cuál es la realidad médica detrás de las cámaras? El doctor Juan José Aparicio, director médico de la Unidad de Cirugía Reconstructiva y Estética de la Clínica Vistahermosa, nos ha relatado el día a día de un cirujano plástico experto en cirugía reparadora compleja.

Doctor, ¿es cierto que se producen tantas complicaciones y chapuzas estéticas?

La aparición de complicaciones y malos resultados tras una cirugía estética o reparadora no es realmente habitual. Lo normal es que en un procedimiento electivo realizado por un cirujano plástico con experiencia y maestría en las diferentes técnicas quirúrgicas (como la realización de una mastopexia, aumento mamario, cirugía de rejuvenecimiento facial, lipoescultura, etc.) se consiga un resultado óptimo.

Sin embargo, no siempre sucede así, ya sea por un error en la planificación o en la elección del procedimiento a realizar, por un fallo técnico durante la intervención quirúrgica o por la falta de seguimiento por parte del paciente de las recomendaciones de su cirujano.

Como cirujano plástico especialista en reconstrucciones complejas, lamentablemente, en nuestra consulta, nos enfrentemos con frecuencia a verdaderos dramas tras una intervención previa que no ha salido bien o no ha dado los resultados deseados.

Hemos visto verdaderos desastres a consecuencia de intervenciones mal realizadas,  ¿cómo se pueden evitar?

Lo primero que debe hacer una persona que quiere someterse a un procedimiento estético es averiguar si el profesional médico que nos plantea una cirugía es realmente un experto en la materia y si cuenta con todas las certificaciones y títulos oficiales.

Además, es muy importante saber si el centro hospitalario en el que se va a llevar a cabo la intervención cuenta con las garantías de seguridad y confianza necesarias.

También es fundamental que el tipo de intervención sea el adecuado en nuestro caso, en función de nuestro historial médico, estado de salud y constitución física.

Por otro lado, hay que entender que una cirugía estética es un procedimiento serio, con lo cual debemos desconfiar de profesionales que minimizan u omiten las complicaciones o riesgos de las intervenciones que realizan. Frases como “esto nunca se complica” o “no tiene ningún riesgo o secuela” deben hacer saltar nuestras alarmas, dado que son solo estrategias de marketing y no información médica fiable. Habitualmente este tipo de médicos no afrontan ni solucionan este tipo de situaciones y solamente atienden al paciente cuando todo va bien y no cuando algo se tuerce en el camino.

Otra situación que hay que tener en cuenta es que un buen cirujano plástico nos valorará y aconsejará siempre en busca de un resultado armónico y natural. La cirugía correcta es aquella que destaca nuestras cualidades y virtudes y corrige nuestros defectos manteniendo nuestra identidad. De lo contrario, veremos casos como los mostrados en la televisión, donde el paciente presenta verdaderas deformidades corporales y faciales que distan mucho de lo ideal.

¿Qué podemos hacer después de un mal resultado en una cirugía estética?

Primero, tranquilizarnos, porque habitualmente siempre hay una solución. Hay que valorar el problema de una forma objetiva y honesta y plantearnos cuales son los objetivos reconstructivos y estéticos a conseguir con una cirugía secundaria o de corrección.

Yo siempre trato de hacer entender a nuestros pacientes los problemas que presentan, así como sus posibles soluciones, para decidir juntos el mejor camino a seguir, sus pasos y consecuencias.

¿Todos los casos pueden mejorar? ¿Hay un límite a la hora de operarse?

Sí, existe un límite al reintervenirse y es el beneficio potencial de una nueva cirugía vs. su riesgo inherente. Este dato viene dado por la salud del paciente, sus antecedentes médicos y el grado de daño que ya presenten sus tejidos.

Por ejemplo, en una mujer que se ha realizado un aumento mamario y presenta una deformidad, ya sea porque el implante colocado no es el apropiado o porque la mama original no era simétrica o tenía una deformidad previa que no se diagnosticó, lo principal será hacer un diagnóstico correcto de la situación para hacer los cambios estructurales necesarios para solucionarlos.

Esto puede realizarse en la mayoría de los casos en una única intervención, pero en casos de fracasos quirúrgicos múltiples es frecuente que debamos plantear una solución paulatina que incluso puede necesitar más de una cirugía.

Hablamos de verdaderas reconstrucciones en el pecho, pero... ¿se realizan siempre con prótesis mamarias o hay alguna otra alternativa?

Hay alternativas. Cuando un pecho no tiene la apariencia deseada, muchas veces realizamos, como comentas, una cirugía de reconstrucción en la que podemos cambiar, modificar o recolocar una prótesis, pero también sustituirla por los tejidos propios del paciente, como por ejemplo el tejido graso que se obtiene de otra zona del cuerpo de la mujer (lipofilling o lipotransferencia).

Este tipo de intervenciones son muy frecuentes en casos de reconstrucción mamaria tras padecer un cáncer y, gracias a esa experiencia, podemos afirmar que siempre se puede realizar una reconstrucción mamaria de calidad.

Doctor Aparicio, ha mencionado el uso de grasa como material reconstructivo, pero en algunos casos la liposucción no siempre ha dado buenos resultados. Con las técnicas actuales ¿son seguras la liposucción o lipoescultura?

Bien realizada, una liposucción o lipoescultura es excelente. Nos permite modelar y definir las curvas del cuerpo, eliminar volúmenes de las zonas donde sobra grasa (abdomen, muslos cartucheras, etc.) y aumentarlo donde hace falta (pecho, glúteos, gemelos...).

Es un recurso valiosísimo. Combinado con cirugías de remodelado corporal -como el aumento protésico de mama o de glúteos o la abdominoplastia anterior o circunferencial (body lift) y con los sistemas de liposucción ultrasónica, vibroliposucción y liposucción de alta definición 3D- no solo se puede perder un gran volumen y peso (entre 8 a 12 litros de grasa) sino también definir y marcar la musculatura del tórax y miembros (la famosa tableta de chocolate), la zona pectoral, espalda y zona lumbar (zonas donde habitualmente la dieta y ejercicio no suelen ser suficientes).

En cirugía facial, ¿qué cuidados debemos seguir para conseguir un resultado adecuado tras la intervención?

Los cuidados dependerán del tipo de cirugía que se realice y la zona que se trate.

Si hablamos de un rejuvenecimiento de la mirada o la zona periocular, deberemos cuidar el drenaje linfático de la zona, el uso de sistemas de reafirmación y recuperación cutánea, como el INDIBA, así como la foto terapia tras una blefaroplastia, elevación de cejas o tratamiento de las patas de gallo.

Si hablamos de una rinoplastia, habrá que cuidar y mantener en su posición los vendajes, escayolas y láminas modeladoras nasales para permitir al organismo una correcta cicatrización de los tejidos. Evitar cualquier tipo de traumatismo y manipulación, así como el uso de cualquier sustancia tóxica o droga de uso recreativo, sobre todo si es inhalada.

En los casos de los lifting faciales, retensados del cuello o el aumento de pómulos y/o de mentón será fundamenta el uso de terapias térmicas para favorecer la desinflamación y retensado de los tejidos, así como evitar el consumo de tabaco o la manipulación excesiva o descuidada de la zona.

En cirugías de perfilado facial y extracción de las bolas de Bichat, el uso de frío local será fundamental para disminuir el edema facial, habitual tras estas intervenciones. Con esto cuidaremos el trabajo hecho en el quirófano y conseguiremos las mejores condiciones para nuestra recuperación.

¿Alguna última recomendación, doctor?

Como siempre digo, antes de realizarse una cirugía estética o reconstructiva hay que informarse adecuadamente, buscar y confiar en el profesional que nos va a atender, así como darle toda la información médica necesaria (antecedentes médicos, cirugías o procedimientos previos, estilo de vida etc) y, por supuesto, hablar con él el tiempo y las veces necesarias para aclarar todas las dudas que tengamos.

Siempre explico a mis pacientes que a quirófano no se entra con miedos ni dudas sino con la seguridad de que haremos todo lo humanamente posible para obtener un resultado impecable, antes, durante y después de las cirugías.

Dr. Juanjo Aparicio Alcazar

Cirujano plástico reparador y director médico de la Unidad de Cirugía Plástica y Reparadora Silfid, en la Clínica Vistahermosa de Alicante.

Miembro de la Junta directiva de la Sociedad Valenciana de Cirugía Plástica (SECPREV) y de la Sociedad Española de Cirugía Plástica (SECPRE), el Dr. Aparicio es un médico destacado del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital General Universitario de Alicante, especializado en reconstrucción mamaria y reconstrucción facial micro quirúrgicas.

Doctorado en Anatomía Quirúrgica por la Universidad Miguel Hernández con el grado de Doctor Suma Cum Laude, es profesor colaborador en múltiples cursos de formación en cirugía reconstructiva y estética.

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