Los buenos jefes

SIN MANGARRUFAS DE PEDRO MORATA (19/12/2019)
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Comunidad Valenciana
Estaba pensando en Jaume Pons Arnau , en Rubí el entrenador del Betis y en Marcelino la temporada pasada .
Los tres atravesaron situaciones muy comprometidas por malos resultados de sus respectivos equipos.
Hasta hace nada Ponsarnau estaba prácticamente a un paso de la destitución.
Rubí estuvo a un partido de ser destituido.
Y Marcelino fue uno de los casos más longevos en cuanto a paciencia de su jefe y responsable máximo.
Siempre detrás de aguantar a los entrenadores en los malos momentos, hay un nombre y un hombre : en el caso del Betis supongo que sería el presidente del club , en el caso de Marcelino fue Mateo Alemány y en el caso de Ponsarnau fue la misma persona que lo puso en el cargo: el director deportivo Chechu Mulero.
Esas personas, que aguantan la presión cuando todo el mundo pide la cabeza del entrenador son las claves de éxitos posibles que se pudieran producir.
Para ello es fundamental que el Mateo Alemány o el Chechu Mulero de turno , tengan la tranquilidad y la confianza del jefe supremo del accionista mayoritario.
Hoy me quiero acordar de ellos, de Chechu y de Mateo. De aquellos que confían en el trabajo por encima de los malos resultados. Y que abren su paraguas cuando llueve mucho.




