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Domingo, 31 de Mayo de 2020

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Trabajar con una enfermedad mental, casi imposible

El trastorno mental es la discapacidad con menos inclusión laboral

Antonio Blanco y Carmen Solar en los estudios de Radio Asturias

Antonio Blanco y Carmen Solar en los estudios de Radio Asturias / Cadena SER

Trabajar, continuar con una vida más o menos normal padeciendo un trastorno mental en un objetivo casi imposible para los miles de asturianos que padecen alguna de estas patologías. Las estadísticas hacen aflorar la discriminación que sufren los enfermos mentales en el entorno laboral. De las 120.000 personas con alguna discapacidad que viven en Asturias, solo el 35% logra acceder a un empleo. Entre todas ellas, quienes padecen alguna discapacidad auditiva lo tienen más ‘fácil’, pues el 58% logra mantener un trabajo. Sin embargo, solo el 29% de quienes sufren algún trastorno mental acceden a algún tipo de empleo.

Con estas cifras, Antonio Blanco ha decidido dedicar algunos minutos del espacio que orientamos a la responsabilidad social, al empleo de las personas con alguna discapacidad, especialmente a quienes viven con algún tipo de trastorno mental. El empleo de personas con discapacidad es una de las maneras de ejercer la responsabilidad social corporativa, pero como la sensibilidad empresarial no da para tanto existe una regulación que, como norma general, dicta que en las empresas con más de 50 trabajadores debe haber un 2% de ellos con alguna discapacidad. Y en este exiguo mercado de trabajo los enfermos mentales son los que salen peor parados.

El profesor Antonio Blanco Prieto ha traído consigo al estudio de Hoy por Hoy Asturias a la presidenta de Salud Mental Asturias, la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Asturias. Carmen Solar ratifica el panorama que pintan los datos: “Es muy difícil que una persona que padece un trastorno mental, aun después de haber comenzado el tratamiento correspondiente, pueda continuar con su vida laboral”. Explica que después del duro golpe que supone que todo se derrumbe alrededor cuando aparece la enfermedad, las cosas empeoran cuando tras haber tomado las medidas necesarias que esa persona pueda intentar retomar su vida normal, la posibilidad de encontrar un empleo desaparece por el estigma que llevan consigo los enfermos mentales.

Carmen Solar nos habla de la frustración que trae consigo ver como la consideración social de la persona cambia, cómo hasta la familia del enfermo trata de ocultarlo “y si esto ocurre en el núcleo familiar, imagínate a nivel laboral”, dice. Por eso se hace necesaria una importante labor de información y sensibilización para tratar de que los enfermos mentales dejen de caer en el olvido: “Habrá que comenzar por muchas familias, pero también por explicarles a las empresas cómo son las cosas realmente para lograr una mayor inclusión laboral de las personas que padecen algún trastorno mental”.

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Cadena SER

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