Sábado, 06 de Junio de 2020

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0-2. La UD Ibiza anima la lucha por el título

El Atlético Baleares se condena con dos regalos

Aficionados de la UD celebrando la victoria.

Aficionados de la UD celebrando la victoria. / UD IBIZA

  El derbi que dirimía la supremacía del fútbol balear Segunda B fue para el que equipo que mejor interpretó el partido y cometió menos errores. La UD Ibiza fue un equipo sólido, compacto, solidario, siempre bien posicionado y tuvo esa dosis de fortuna que se necesita para llevarse el gato al agua. Los de Pablo Alfaro supieron aprovechar dos graves errores del Atlético Baleares para conseguir un triunfo vital para seguir aspirando al título de liga en las diez jornadas que restan. El conjunto mallorquín sigue siendo el puntero en la tabla, pero su renta es ahora de dos puntos y con el golaverage perdido, porque en Can Misses el conjunto de Manix Mandiola había ganado por la mínima 0-1. El triunfo de los ibicencos pone fin una racha de 32 partidos de los baleáricos sin perder en casa.

Ya se sabe que en este tipo de encuentros que se vaticinan igualados deciden los detalles. Y el primero que inclinó la balanza fue el once inicial del Ibiza y el planteamiento táctico del partido. Alfaro tenía a toda la plantilla a su disposición y apostó por un once con un perfil ofensivo. Sin cambiar el dibujo, pero con dos extremos puros, Raí y Borja y con los dos javis recuperando la titularidad en el medio campo. La apuesta en el centro de la defensa fue la pareja Gonzalo- Mariano.

El partido arrancó sin dueño, con presión alta de los dos equipos.  Los locales tuvieron dos acciones a balón parado con faltas laterales, pero la defensa ibicenca estuvo segura en el juego aéreo. Poco a poco el Ibiza se hizo dueño de la pelota, ante un Baleares, espeso y sin ideas. Borja que estuvo a un buen nivel en la primera parte era un incordio por la banda izquierda y Rai se asomaba también por el otro costado. Los visitantes no sufrían atrás porque el Baleares era incapaz de enlazar una jugada. El encuentro se desniveló en una acción sin aparente peligro. El Ibiza inició jugado por su costado derecho y Raí vio la llegada de Kike López, el exjugador del Baleares buscó posición para disparar desde fuera del área, pero lo hizo con su pierna menos buena, la izquierda. Así que el balón llegó mansamente a los dominios del portero Manu Herrera que puso las manos para blocar pero colocó mal su cuerpo para adornarse en la estirada, la pelota le pasó por debajo y se introdujo en la portería entre el estupor de unos y la alegría tras la incredulidad inicial de otros.

Un error garrafal ponía por delante al equipo de Alfaro que con el marcador a su favor ofreció unos minutos excelentes a los más de 300 aficionados que se desplazaron desde Ibiza para arroparles y que se hicieron notar durante todo el choque. En la contención no había fisuras, Núñez era el primer muro y después estaban los dos centrales excelentes en la anticipación y dominando el juego aéreo. Y a la hora de mover la pelota, asomó la figura de Javi Lara para repartir juego y por encima de todos emergió Javi Pérez, un futbolista descomunal para esta categoría. Nunca se equivoca, roba, presiona, conduce, está siempre bien colocado, se asocia. Un clínic de centrocampista total y el mejor del Ibiza dentro del buen tono general del equipo. Dos minutos después del gol, Rodado volvió a probar a Herrera desde fuera perosu remate se fue ligeramente desviado. En esa fase del choque se vieron los mejores minutos de Borja con la camiseta del Ibiza, manejándose con habilidad por la banda a la hora de encarar. Un centro suyo lo mano a las nubes Rodado cuando estaba en buena posición y poco después una buena maniobra de Raí con centro a Javi Lara lo remató de forma defectuosa este último a las manos de Herrera. El Ibiza estaba siendo superior, maniatando al Baleares y presionando de forma eficaz con mención especial para un hipermotivado Rodado, que volvía su tierra y que fue un tormento para los centrales del Baleares con los que se peleó y disputó cada balón que llegaba a sus inmediaciones.

Había transcurrido media hora y el líder no había generado una sola jugada de peligro. El Baleares renunció a elaborar el juego en el medio campo y lo fio todo a algún robo con salida rápida por los extremos. Y así llegaron un par de acciones por la izquierda que pillaron a Kike López fuera de posición. Los centros laterales los remataron primero Itu con un disparo flojo sin problemas para Germán y poco después era Gil el que obligaba a lucirse al portero ibicenco. Fueron las dos únicas acciones de todo el choque en las que el Baleares hizo daño por los extremos. Antes del descanso tuvo otro chispazo el conjunto mallorquín con un saque rápido de falta a los pies del goleador Gabarre, pero su disparo lo volvió a repeler Germán.

Se calentaron los ánimos en los banquillos en los últimos minutos del primer tiempo y el colegiado acabó expulsando a Íñigo Arriola, el segundo de Mandiola.

Se llegó al descanso con mínima renta del Ibiza y la sensación de que dentro de la igualdad, el equipo de Alfaro había transmitido más poderío.

Se podía intuir que el Baleares saldría a por todas en la segunda parte, pero el Ibiza le puso un somnífero al partido. Durante el primer cuarto de hora de la reanudación, el conjunto ibicenco hizo una de las cosas que mejor maneja, defenderse con el balón. Solo hay uno en juego y estaba siempre en poder de un futbolista del Ibiza. El balón merodeaba el área local, con saques de esquina y centros que no tenían definición de los jugadores del Ibiza.

El entrenador del Baleares trató de agitar a los suyos con la entrada de Ortiz, un futbolista excelente, que volvía tras una lesión. Suyas fueron las mejores acciones del Baleares por su habilidad en el desborde. En una de sus incursiones con centro al área lo cabeceó Haro por encima de la portería.

Alfaro respondió al cambio de Ortiz retirando del campo a Borja y buscando más pulmones en el medio campo. Y antes de que se entrara en el tramo final del encuentro llegó la sentencia en otro error grave. Esta vez fue el defensa Peris que despejó hacía su portería desde fuera del área con el portero fuera de sitio y el balón llegó al fondo de la portería. Jaque mate. Fue la puntilla para el equipo local, incapaz de encontrar vías de agua en un equipo muy sólido que se limitó a esperar el pitido final para cantar victoria. Un triunfo merecido aunque llegara con dos regalos.

La lucha por el título se aprieta. El Ibiza rompió la mala racha de las últimas semanas a domicilio y lo hizo en el mejor escenario posible y donde una victoria siempre sabe mejor para un equipo de Ibiza. Quedan emociones fuertes, no hay nada decidido, pero con la consistencia y solidez que ha mostrado el Ibiza sobran las razones para el optimismo.

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