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Domingo, 31 de Mayo de 2020

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Coronavirus Covid-19

Sanidad establece una criba para las derivaciones de residencias a hospitales

La SER accede al nuevo protocolo que fija el protocolo de actuación en las residencias ante los casos de mayores con coronavirus. La Consejería de Sanidad ha dado marcha atrás a la instrucción inicial en la que no permitían que los ancianos con discapacidad fuesen derivados al hospital. Esos traslados serán posibles, pero sólo en los casos en los que haya opciones reales de que los pacientes se recuperen en los hospitales

Sillas de ruedas y andadores apilados este miércoles en la residencia Vitalia en Leganés

Sillas de ruedas y andadores apilados este miércoles en la residencia Vitalia en Leganés / JuanJo Martín (EFE)

La Comunidad de Madrid ha dado ya marcha atrás a la polémica instrucción que vetaba la posibilidad de que los mayores discapacitados con coronavirus fuesen derivados a los hospitales. La Consejería de Sanidad ha puesto en marcha un nuevo protocolo de actuación en las residencias de la Comunidad de Madrid que empezó a funcionar el pasado 25 de marzo. En ese manual, al que ha tenido acceso la SER, se establece que la prioridad es “garantizar una atención de calidad a los residentes”, pero sin poner en peligro la “sostenibilidad del Sistema de Salud evitando las graves consecuencias que supone su colapso”.

El director general de Coordinación Sociosanitaria, Carlos Mur, ha diseñado un nuevo protocolo en el que abiertamente dice que “en la crisis actual es preciso optimizar los recursos que hay”, por eso, el mando único sanitario que se encarga ahora de la gestión de las residencias propone “priorizar la atención sanitaria de los mayores con coronavirus en las residencias”.

El protocolo garantiza que habrá derivaciones desde las residencias hasta los hospitales, pero antes, el geriatra de enlace con los hospitales (una figura nueva que se crea ahora) tendrá que valorar si esos pacientes tienen opciones reales de recuperarse y de beneficiarse. Para ello, se ha establecido una escala que va del 1 al 10. La nueva instrucción especifica que se evitará derivar a quienes estén en la parte más alta de esa escala (del 7 al 10), es decir, “aquellos mayores con una fragilidad grave; muy grave o enfermos terminales”, tampoco se trasladará a los pacientes que estén “en situación final de vida con cuidados paliativos o pacientes oncológicos terminales”, según recoge este protocolo. Estos pacientes con coronavirus no derivables “serán atendidos de forma telemática por el equipo de geriatría de referencia”. La Consejería de Sanidad defiende que con ese sistema podrán “identificar los pacientes que se beneficien de una derivación a centros hospitalarios por mejorar el pronóstico de supervivencia y calidad de vida a corto y largo plazo”.

Este nuevo protocolo establece también que cada residencia, ya sea pública o privada, tiene que elaborar un plan de contingencia para prevenir el contagio del personal sanitario y de sus residentes. También pide a estos centros que acepten los “reingresos de mayores tras su alta hospitalaria” y los “nuevos ingresos”. El documento especifica que “las residencias pueden admitir a cualquier persona que normalmente admitiría en sus instalaciones, incluidas las personas que han estado en hospitales donde hay casos de COVID-19, asegurando sus medidas de aislamiento o tratamiento que así lo requieran, reservando una unidad / ala exclusivamente a los residentes que vengan o regresen del hospital”. También contemplan la opción de trasladarles temporalmente a hoteles medicalizados, pero sólo “en caso de pacientes que no sean grandes dependientes”. Para gestionar todos estos traslados también se ha creado la figura de Coordinador de Plazas Sociosanitarias.

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