La Real suspende su vuelta al trabajo en Zubieta
El club donostiarra considera que tienen razón, pero tras la llamada de Irene Lozano a Jokin Aperribay, asegura que "irá de la mano del CSD y respetará el espíritu de la norma"

Illrramendi se ejercita en Zubieta en solitario / Archivo

San Sebastián
La Real Sociedad suspende su vuelta a la actividad en Zubieta que tenía previsto para este martes, tal y como había anunciado el mismo sábado. La razón de que no pueda hacerlo es que el Consejo Superior de Deportes se ha puesto en contacto con el club donostiarra de distintas maneras para recordarle que en el Real Decreto de Estado de Alarma vigente a partir de este lunes, cuando se permitirá la vuelta al trabajo de algunas actividades laborales no esenciales, recoge en la disposición adicional tercera el cierre de las instalaciones deportivas y la suspensión de los entrenamientos grupales. Para el CSD la norma estaba bastante clara y conllevaba una prohibición expresa de no poder volver a las prácticas colectivas en las instalaciones de los clubes deportivos, y así se lo ha hecho saber a la Real Sociedad.
El Consejo Superior de Deportes ha enviado una notificación por escrito a la Real Sociedad en la que le recordaba lo que se especifica en el Real Decreto de Estado de Alarma para las instalaciones y actividades deportivas, además de concretarle la acepciones que podía tener el no cumplir la norma. Además, la propia presidenta del CSD ha telefoneado personalmente al presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, para explicarle lo que refleja la ley en este estado de alarma en lo que a las actividades deportivas se refiere, conocer de primera mano en qué se argumentaba el club donostiarra para considerar que sí podía volver a dejar a sus jugadores volver a trabajar en Zubieta y pedirle por último que reconsiderase su posición para evitar malentendidos porque en el Gobierno consideraban que no estaba permitido lo que pretendían llevar a cabo. Recordamos que la idea de la Real era volver a entrenar en Zubieta, pero de forma individualizada, sin que los jugadores coincidieran en los diferentes campos, que fueran y se marcharan cambiados duchándose en sus casas, haciendo solo trabajo físico y sin tocar ningún elemento común del gimnasio, donde no iban a entrar, ni tampoco balones. Era una iniciativa opcional para ayudar a sus jugadores en su trabajo de entrenamiento, es decir, podía ir el futbolista que quisiera, y sino debería continuar con su trabajo en su domicilio, como hasta ahora.
Pero esa idea que tenía la Real, propuesta a los jugadores por el entrenador del primer equipo, Imanol Alguacil, no se llevará a cabo, y los jugadores deberán esperar para volver a Zubieta a entrenar. El CSD recuerda a la Real la parte en la que hace referencia al deporte en el texto por el que el Gobierno español declaró el estado de alarma, recogido en el real decreto 463/2020, de 14 de marzo. Ese decreto establece en su artículo 10.3 que "se suspende la apertura al público de los museos, archivos, bibliotecas, monumentos, así como de los locales y establecimientos en los que se desarrollen espectáculos públicos, las actividades deportivas y de ocio indicados en el anexo del presente real decreto". En eso se basa el CSD para impedir a la Real seguir adelante con su iniciativa, porque refleja la prohibición de abrir cualquier instalación deportiva, pero en el club donostiarra consideran que lo que no permite es “la apertura al público”, no a los trabajadores, en este caso los futbolistas, un matiz que ellos tenían en cuenta desde el principio.
Es por esa razón por la que consideran que tienen razón, pero a pesar de ello no van a seguir adelante con su idea porque Aperribay le ha señalado a Irene Lozano que no van a ir “en contra del espíritu de la norma”. Se ha tratado de un conversación telefónica amable y constructiva, en la que el Consejo Superior de Deportes no ha tratado de desautorizar a la Real, sino aclararle los puntos de la norma y pedirle que fueran de la mano. La Real ha mostrado su disposición a colaborar y a ir de la mano del Gobierno en esta lucha común de todos contra la pandemia global del coronavirus. Entendía que podía dar un paso más en su actividad laboral de sus jugadores, pero también que todos los organismos deben estar unidos para hacer un frente común. El miedo del CSD residía en que la noticia de la Real había sido recibida por otros clubes de fútbol y otros deportes como una posibilidad para volver a los entrenamientos, y podía sentar un precedente preocupante, a pesar de que entendían que para el organismo del gobierno la norma es muy clara. Muchos clubes empezaban a preguntar extrañados porque la Real sí podía volver a Zubieta, aunque fuera con restricciones; y a ellos no se les dejaba. El artículo en cuestión puede suscitar cierto debate, pero con la reacción del CSD se evita malentendidos y males mayores con la práctica deportiva en el estado de alarma en el que nos encontramos.
El presidente de la Real Sociedad habló después en la SER sobre la polémica que se ha generado tras la posible vuelta al trabajo de la Real. "Hemos rectificado con todo el cariño del mundo porque no queríamos infringir las medidas sanitarias. No lo hemos hecho con mala intención. No buscábamos nada retorcido. Le agradezco a la Secretaria de Estado su amabilidad. Entendíamos que como el establecimiento no estaba abierto al público sería posible", afirmó.
El presidente matizó el método que tenía pensado: "Los jugadores están haciendo un gran trabajo en casa sóoos, pues pensábamos que también lo podían hacer en el campo. Se desplazan uno a uno en su coche, sin entrenador, sólo para hacer carrera. Era algo voluntario. No teníamos la intención de empezar a entrenar en grupo, sino algo más moderado".

Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...




