Las enfermeras de las residencias Cardenal Marcelo y Doctor Villacián envían una carta a las familias

Exterior del centro asistencial Doctor Villacián / Google Street View

Valladolid
El equipo de enfermeras de los centros Cardenal Marcelo y Doctor Villacián, dependientes de la Diputación de Valladolid, han trasladado a través del sindicato SATSE una carta dirigida, en especial, a los familiares de las personas ingresadas.
En el documento, explican que desde que comenzó la crisis sanitaria del COVID19 comenzaron a trabajar "de una forma mucho más cercana" porque al comenzar el aislamiento familiar sabíamos sabían que tenían que "suplir" en la medida de lo posible "el cariño que necesitaban". A partir de esta primera explicación reproducimos, por su interés, el resto de la misiva de manera íntegra:
"Los ancianos que están en plenas facultades nos conocen por nuestros nombres y aunque nos hemos tenido que poner una mascarilla, han mantenido ese contacto diario con nosotras/os y hemos intentado que las risas y bromas hayan seguido estando presentes, y para aquellos que no logran recordarnos cada día hemos acompañado nuestro trabajo con el recuerdo de nuestro nombre y la orientación de su vida personal, a la vez que realizábamos las curas, glucemias, tomas de tensión arterial…
Hay días que podemos decir que ellos nos animaban a nosotras con sus historias de la guerra que habían vivido en el pasado, siempre restando importancia a esta pandemia e incluso lamentándose de no poder ver nuestra sonrisa por culpa de la mascarilla que llevábamos.
Nosotras hemos pasado momentos duros como se ha oído en las noticias, con escasez de equipos de protección individual en el trabajo, pero nada nos ha impedido CUIDAR POR ENCIMA DE TODAS LAS COSAS. Hay marcas en nuestra cara y en otras zonas por aguantar horas nuestros EPIS sin ir al baño ni cambiarlos, pero se buscan soluciones con apósitos y continuamos con más fuerza que nunca.
Cuando ha llegado la época para nosotras más dura, que es ver que comenzaban los síntomas, nuestros cuidados se adaptaban a las necesidades y hemos tenido contacto con las familias en la medida de nuestras posibilidades.
El ánimo ha decaído en muchos momentos pero no se nos podía notar porque somos su 'rayo de luz', así que los cuidados avanzados aumentaban al igual que lo hacía nuestro cariño.
Podéis estar seguros que vamos a estar 'a pie de cama' las 24 horas del día los 365 días del año y vamos a seguir prestando los cuidados para que nuestros queridos 'abuelos', permitirnos usar este término cariñoso porque para nosotras/os son parte de nuestra familia, superen esta enfermedad.
Nuestro corazón ha sentido cada pérdida al igual que lo ha sentido el equipo médico y los técnicos auxiliares de enfermería de los centros que están trabajando con nosotras/os de forma coordinada como siempre lo hemos hecho y nos acompañan en este camino que estamos recorriendo por un objetivo común: que nuestros “abuelos” recuperen la salud".
La carta termina con un "JUNTOS VENCEREMOS".

Mario Alejandre
Valladolid, 1977. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Pontificia de Salamanca....




