El Ademar baraja una reducción mínima del 30% de su presupuesto
El club asume una reordenación económica debido a la crisis que afectará a todos los escalafones. Reunida nuevamente la Asobal, se espera la decisión federativa de cancelar la liga

Cayetano Franco se dirige a la plantilla / Ademar

León
La ASOBAL empieza a hacer números ante el panorama que se esconde detrás de la crisis sanitaria por el coronavirus. A la espera del anuncio de la Federación Española de Balonmano, los clubes dan por terminada la presente temporada y miran al futuro con una conclusión: el balonmano español tendrá que abrocharse de nuevo el cinturón. Bienvenidas serán las ayudas que ha aumentado LaLiga para el resto de federaciones, pero no paliarán el impacto de las pérdidas que generará la suspensión definitiva del curso actual, aunque, salvo el CD Bidasoa, el resto de equipos se han acogido a un ERTE, y el surrealista escenario que les espera durante buena parte de la próxima campaña con los pabellones vacíos por normativa sanitaria.
En su habitual reunión semanal, a la que faltaron algunos clubes como el Bada Huesca por no estar de acuerdo con lo expuesto tras el último encuentro, la Asobal desarrolló el único punto del orden del día: "Situación económica actual y previsión para la temporada 20/21". La reducción de presupuestos será la tónica en la liga española y, en concreto, el ABANCA Ademar contempla una disminución mínima de un 30% con respecto a la cantidad reconocida para esta temporada (1.164.000 euros), a pesar de las garantías de su patrocinador principal, ABANCA, y de las buenas intenciones de las instituciones públicas de cumplir a tiempo con sus convenios.
Según pudo saber Radio León, este contratiempo no alterará la planificación deportiva ya iniciada, aunque la nueva situación obligará a volver a negociar las cifras de las operaciones de jugadores ya confirmadas así como las del resto de contratos vigentes. El esfuerzo compensatorio deberá ser común y afectará, probablemente, a todas las áreas del club, desde el primero al último de sus empleados.




