Condenado en Palencia a 12 años de cárcel por abusos sexuales continuados a su hija menor de edad
Cuando cumpla condena, el hombre no podrá comunicarse con la víctima ni aproximarse a menos de 500 metros a su domicilio, lugar de estudio o de trabajo durante quince años

El acusado en el momento del juicio en la Audiencia de Palencia / Radio Palencia

Palencia
La Audiencia Provincial de Palencia condena a un hombre por un delito continuado de abusos sexuales a su hija menor de edad a la pena de doce años de prisión. Cuando cumpla condena, el hombre no podrá comunicarse con la víctima ni aproximarse a menos de 500 metros a su domicilio, lugar de estudio o de trabajo durante quince años. Además, deberá indemnizarla en la cantidad de 20.000 euros por los perjuicios morales y psicológicos sufridos.
Según mantuvo el fiscal en el juicio, el hombre, sin antecedentes, es el padre legal de la víctima, con la que convivió en un domicilio de una localidad del norte, cuando la niña contaba entre los 5 y los 10 años de edad. El acusado, con el ánimo de satisfacer su ánimo libidinoso, supuestamente de manera habitual y durante el citado periodo, se metía en la cama de su hija realizándole tocamientos por todo el cuerpo y, en numerosas ocasiones, penetrándola vaginalmente. El Ministerio Público sostiene que dicha conducta, al parecer, se vino repitiendo de manera continuada mientras duró la convivencia y solo cesó cuando la menor abandonó el domicilio al fallecer su madre en el año 2010 para pasar a continuación a estar bajo el cuidado de los abuelos paternos. En marzo de 2018 fue la propia víctima, una vez cumplió los 18 años y ser mayor de edad, quién denunció a su padre.
En el juicio el acusado negaba haber abusado de su propia hija mientras convivieron bajo el mismo techo, desde que ésta tuvo 5 y hasta que cumplió los 10 años de edad y, al morir su madre, se fue a vivir con sus abuelos. Reconoció tener problemas con la bebida "siempre me gustó" pero que no sabe si este consumo le ha podido provocar alguna secuela.
La denunciante, optaba por declarar tras un biombo y acompañada de una psicóloga de apoyo y asegurBA que su padre la visitaba por las noches, cuando estaba dormida "y me tocaba por todo el cuerpo". Ha reconocido que en ocasiones existió penetración vaginal y que no relató a nadie lo que sucedía porque no sabía ni cómo hacerlo. Fue hace dos años, cuando estando con una amiga vio un CAso similar en televisión y fue cuando se decidió a hablar y presentar denuncia. Fue entonces cuando habló con su hermana mayor que le reconoción que a ella le había hecho lo mismo y presentó también denuncia contra él por los mismo motivos. Igualmente ha asegurado que no ha querido saber de él en este tiempo pero que el ha insistido para pedirle dinero de forma continuada. Por su parte, su hermana, 15 años mayor, hija de la madre de una relación anterior pero reconocida legalmente por el acusado, ha declarado que ella sufrió los mismo abusos por parte del padre y que por ese motivo se marchó de casa a los 16 años, que puso en conociemiento del CEAS de Guardo los abusos y pero no se presentó denuncia hasta ahora que se ha decidido a hacerlo. Por su parte trabajadoras del CEAS dieron traslado a protección a la infancia que, en contra de su criterio, decidieron sólo sacarla del domicilio familiar pero sin quitar la tutela a los padres. Guardia Civiles, psicólogos y trabajadores sociales se ratificaban en sus declaraciones iniciales.




