El Bolo de la Paciencia vuelve a su lugar de origen con la cara lavada
La emblemática piedra ha sido restaurada por alumnos del Programa Mixto de Formación y Empleo de Albañilería y Cantería que ha sustitudo a la Escuela Taller de la Catedral

El Bolo de la Paciencia vuelve a su lugar de origen tras ser restaurado / Radio Palencia

Palencia
La gran piedra que tiene forma redondeada, situada justo enfrente al acceso al puente de Puentecillas de Palencia, un elemento emblemático conocido como el Bolo de La Paciencia, vuelve a su ubicación. Ha pasado por un lavado de la cara, una restauración que ha corrido a cargo de los alumnos del Programa Mixto de Formación y Empleo de Albañilería y Cantería, que es el programa que ha sustituido a la Escuela Taller de la Catedral.
El Bolo de la Paciencia estuvo en su día en la plaza de Cervantes y luego en la parte trasera de la Catedral. La restauración del símbolo se incluye en los trabajos de mejora que se acometen en las rampas peatonales colindantes al puente de Puentecillas y que dan acceso tanto al parque de las Huertas del Obispo como al paso peatonal construido junto a la ribera del río entre el mencionado puente y el Mayor. El Bolo de la Paciencia es lo que se conoce como un guardacantón. Se trata de un poste de piedra que, antiguamente, se colocaba para proteger de los carruajes las esquinas de los edificios.




