Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 29 de Mayo de 2020

Otras localidades

Opinión

Incertidumbres y "el síndrome de la cabaña"

La Firma de Eva Calleja

Hoy miro a la calle desde mi ventana y empieza a parecerse, un poco al menos, a lo que era mi calle un lunes cualquiera de hacer algo más de dos meses, antes de que todo esto empezara.

Hay comercios que ya han abierto sus puertas y personas que hacen cola delante de ellos guardando la distancia de seguridad y siguiendo las medidas que serán esenciales para que esta desescalada pueda completarse con el éxito y la celeridad que todos ansiamos.

Muchas y muchos estamos deseando poder volver a hacer cosas, a retomar nuestras vidas y lo haremos con precaución pero sin miedos. Pero no todos lo enfocamos y lo vivimos de forma similar. En estos últimos días he hablado con varias personas a las que, a pesar de poder hacerlo, no les apetece para nada salir de casa, es más, esta posibilidad les genera una sensación de angustia terrible, un malestar que les paraliza. Y esto tiene una explicación que encontré perfectamente relatada en un estupendo artículo que me envió hace unos cuantos días una muy buena amiga.

Los especialistas lo llaman "el síndrome de la cabaña", y se describió por primera vez a principios del siglo XX. En este caso se refería a personas que por trabajos, por ejemplo, en alta montaña, pasaban grandes periodos de tiempo dentro de casa. Estas personas sufrían dificultades a la hora de volver a salir a la calle, demasiado habituadas a permanecer en espacios pequeños y controlados. En nuestro caso durante muchas semanas hemos permanecido en ese lugar que se consideraba más seguro, que era nuestra casa, y ahora que nos dicen que podemos salir nuestro cerebro se niega a creerlo y nos dibuja un escenario cargado de incertidumbre al llevarnos a percibir el exterior como algo hostil y lleno de peligros.

Si alguno de ustedes se siente así no se preocupe, es algo normal siempre y cuando seamos capaces de solventarlo por nosotros mismos o si fuera necesario pidiendo ayuda a un especialista.

Todo esto tiene mucho que ver con la incertidumbre, con el miedo a la desconocido y desde luego el escenario que ha planteado la pandemia es algo nuevo para todos nosotros.

Mientras tanto miro al próximo lunes pensando en que nuestra provincia pueda entrar al completo en la Fase1 y que podamos ir dando pasos, aunque sean aún pequeños para iniciar la recuperación en todos los sentidos y en una esencial, el económico.

Habrá algunos comercios y empresas que no volverán a abrir. No habrán sobrevivido a este duro golpe. Se sumarán a los muchos " se vende" y "se traspasa" que, no nos engañemos, campaban ya a sus anchas por nuestras calles.

Otras y otros levantarán de nuevo sus persianas, asfixiados, pero confiando en la reactivación y dejándose la piel para mantener su negocio.

"Apoyo", esa es la palabra clave. Apoyo de nuestras instituciones más cercanas que deberán definir un proyecto para contribuir al mantenimiento de quienes lo necesiten. Apoyo de la gente, que hemos más que nunca de ser conscientes de que comprar en nuestro comercio es la única forma para salir de esta. Esta ciudad lo necesita. Esta ciudad nos necesita.

Ánimo, ya queda menos.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?