Últimas noticias Hemeroteca

Lunes, 25 de Mayo de 2020

Otras localidades

Obituarios

Luis Ruano, una huella imborrable

El joven empresario, alma máter de VEMSA, falleció hace un mes en Segovia a los 45 años

Reunimos a varios de sus compañeros de camino, para recordarle y conocerle de cerca

Luis Ruano

Luis Ruano / Imagen facilitada

Hay homenajes que nunca querrían hacerse, pero cuando las cosas ocurren, no hay nada mejor para la honrar la memoria de alguien que nos ha dejado que tenerle, no solo en el recuerdo de su y nuestro pasado, sino en nuestro presente.

El pasado 22 de abril fallecía en su casa de Segovia Luis Ruano Arnáiz, a los 45 años de edad. Un infarto nos arrebataba a un empresario joven, de una talla inmensa y una personalidad que se define por el hecho de que hoy, hemos reunido en los micrófonos de la SER a algunas personas para que permitan que su legado profesional y personal perdure en el tiempo.

Luis Ruano era el alma mater de la empresa del sector del metal VEMSA. En 2009 -y en pleno inicio de una anterior crisis económica- adquirió esta empresa constituida en los años 70. Él ya era empleado por cuenta ajena en la empresa. Estudió Ingiería de Caminos, Canales y Puertos, y su palabra y definición favorita era la excelencia, en todo lo que hacía era su máxima, pero además era un excelente profesional y persona, con una sonrisa que lo iluminaba todo. Deja huérfanos de padre a Inés y Lucía, y viuda a su mujer María. Hoy, hemos reunido en la Cadena SER a tres personas muy próximas a él para tratar de conocerlo más de cerca.

Ruano, en una entrevista / Imagen facilitada

José Ramón Nogales, Vicepresidente del Colegio Oficial de Graduados Sociales, cuenta que Luis "era un tipo excelente y apasionado, una grandísima persona". "Viví momentos duros con él y tuvo que tomar decisiones importantes en la empresa con la crisis, pero ante todo él siempre quiso mantener los puestos de trabajo... Era un tipo entrañable además de valiente, que siempre tenía una sonrisa en la boca", añade.

Unas bellas palabras en las que coincide Pedro Moreno, su padrino profesional en la trayectoria, que se muestra emocionado al recordarle. “Qué puedo decir, era una gran persona, un gran profesional, un gran jefe, un gran padre, hijo, marido… Y para mí era un gran amigo al que quería como un hijo, pues hemos pasado muchas cosas buenas y menos buenas juntos. Recuerdo que él me decía que no podíamos llevar ese ritmo de vida, y yo era lo que le decía a él… 'Luis, que tienes una familia, hijas y mujer, deja un poco el trabajo'... Pero era imposible", recuerda.

Para Moreno, Ruano "deja un gran legado y será imposible que podamos olvidarle como amigo y como profesional, porque siempre tenía palabras de aliento para la gente que trabajaba con él".

Otro de los pesos pesados ya no solo en la industria del metal arandino, sino en la vida del propio Luis, era Teodoro Esgueva. Recuerda a este joven empresario como “una bellísima persona, un profesional extraordinario, un trabajador infatigable, que sabía transmitir una fuerza y una ilusión bárbara… Puedo decir con toda honradez que los dos estábamos enamorados el uno del otro. La colaboración que tenemos las empresas del metal va mucho más allá de la competencia", asegura.

Esgueva cuenta que charlaba continuamente con Luis, porque "no pasaba semana que no estuviéramos hablando del futuro, de trabajar en el exterior, queríamos seguir con nuestros proyectos mutuos juntos. Era muy fácil hablar con él, y él veía oportunidades donde los demás no éramos capaces de hacerlo", rememora.

En definitiva, muchos testimonios que no son casualidad. Pena compartida. Y un recuerdo eterno para alguien entrañable que nos ha dejado, pero que seguirá muy vivo entre nosotros. Descansa en paz, Luis.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?