El tiempo de duración de los ERTE
La opinión de Marta Cantero

Cadena SER / Cadena SER

Las Palmas de Gran Canaria
El debate sobre la duración de los ERTE está sobre la mesa desde el principio de la pandemia. Primero se vinculó al tiempo de permanencia del estado de alarma. Después se habló de finales de junio y, tras la presión de los sectores productivos, se barajó diciembre. La última respuesta del Gobierno de Pedro Sánchez a Coalición Canaria ha sido vincular su duración a que se alcance “la plena reactivación del tráfico aéreo internacional”. Cuando ocurrirá esto es aún una incógnita. También qué se considerará “plena”.
En España hay tres millones de trabajadores en ERTE, entre ellos en torno a 190.000 en Canarias. Pasaron de estar contratados por sus respectivas empresas a ser 'empleados públicos', es decir sostenidos por el Estado, de manera excepcional y transitoria. Por tanto, no parece descabellado que se module de forma progresiva la finalización de esta figura de protección laboral de los trabajadores en función de la reactivación de la actividad en cada sector, sea turístico, comercial, agrícola o industrial.
Modular de forma progresiva la reincorporación de estos 'trabajadores del sector público' al privado parece la solución más razonable. Porque fijar una acotación temporal podría tener efectos perversos. Empresas que pudieran caer en la tentación de dilatar el rescate de sus empleados, pese al incremento de actividad. O trabajadores que prefieran quedarse en el ERTE que incorporarse a las empresas, porque la sencilla razón de que cobran y no trabajan.
Hay que recuperar la normalidad del mercado laboral lo antes posible y, sobre todo, en proporción a la recuperación real de la actividad económica. De lo contrario, el riesgo es doble: que se ahogue al sector público y/o que los expedientes temporales de regulación de empleo se conviertan en despidos definitivos. Dos amenazas reales de graves consecuencias.

Marta Cantero
He trabajado en diversos medios de comunicación de las Islas, tanto en Gran Canaria como en Tenerife,...




