Familia utilizará el big data para estudiar datos de las residencias y adoptar medidas de cara a un repunte
La consejera Isabel Blanco asegura que la Junta ya trabaja en la evaluación de lo que ocurrido en los centros de personas mayores

Isabel Blanco, consejera de Familia / ICAL

Valladolid
La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades utilizará el big data para estudiar los numerosos datos que ha recabado en los casi tres meses de la pandemia del COVID-19 en las residencias de personas mayores y así adoptar las medidas que se deberán implantar los centros de cara a un posible repunte del coronavirus en otoño. En este sentido, la consejera Isabel Blanco anunció hoy que la Junta ya trabaja en la evaluación de lo que ocurrido en las residencias para conocer lo que ha ocurrido en ellas, el motivo por el que el virus afectó a algunos centros y a otro no, las acciones que llevaron a cabo y, sobre todo, conocer si están preparadas para un escenario similar en un futuro.
A falta de conocer las conclusiones de esa evaluación, Blanco consideró necesario, de momento, que las residencias cuenten con una dotación "mínima" de equipos de protección individual (Epis), tanto para el personal como los usuarios, pero también que los profesionales tengan una formación para su uso y que sepan el tipo de clasificación de zonas del propio centro en caso de detectarse un contagio.
Preguntada por el cambio de modelo atención residencial, aseguró que la revisión es un asunto "más amplio" que requiere de tiempo para su estudio por parte de todas las partes implicadas en el sistema.
Los últimos datos facilitados por la Junta contabilizan 7.098 contagios por el COVID-19 en las residencias de mayores y personas con discapacidad y viviendas tuteladas, de los cuales 786 fallecieron en un hospital y 694 en las propias instalaciones de la residencia. Asimismo, hay 1.104 fallecidos con síntomas compatibles con la enfermedad, con 862 muertos en hospital y 1.028 en estas instalaciones.




