Tres jóvenes entre 19 y 25 años investigados tras protagonizar una carrera ilegal en Gijón
Uno de ellos se dio a la fuga aunque la Guardia Civll pudo localizarlo posteriormente e imputarle un delito de desobediencia a la autoridad

Estado de la carretera tras el paso de los vehículos en la carrera. / Guardia Civil

Gijón
La Guardia Civil de Tráfico en Asturias ha logrado paralizar una carrera ilegal de vehículos. Los hechos tuvieron lugar la madrugada del pasado 16 de agosto en ambos sentidos de la carretera N-632 (Llovio –Canero), entre los kilómetros 62,500 al 63,500. Esta vía presenta un trazado sinuoso con curvas peligrosas de reducida visibilidad, carente de arcenes, con numerosas intersecciones, viviendas próximas a ambos lados de la vía y con amplias zonas limitadas a velocidad máxima de 50 kilómetros por hora.
Los agentes que encontraban realizando un control específico por este tipo de conductas en la citada carretera y observaron cómo al paso por el punto de control tres coches circulaban a una velocidad muy superior a la establecida, trazando incluso el último de ellos una intersección en sentido contrario, por lo que sospecharon que se trataba de una competición entre dichos vehículos.
Los agentes, tras cerciorarse que los vehículos continuaban circulando a gran velocidad incluso en sentido contrario en varias de las curvas tomadas, procedieron a parar dos de los vehículos dándose a la fuga un tercero que fue localizado posteriormente. Los conductores resultaron ser tres varones de edades comprendidas entre los 19 y 25 años naturales de Gijón y Siero y han sido denunciados por infringir el art 3.1 del vigente Reglamento General de Circulación por el concepto de 'conducción temeraria', sancionado con 600 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir. Asimismo a uno de ellos se le han imputado dos delitos, uno contra la seguridad vial y otro de desobediencia a la autoridad por darse a la fuga de los agentes. Estos hechos ya han sido puestos en conocimiento del Juzgado de Instrucción Nº 1 de Gijón (Asturias).
Este tipo de infracciones penales que suponen un evidente riesgo para el resto de usuarios de la vía, están tipificadas con penas que van desde los seis meses a los dos años de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores y una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a dieciocho meses en los casos de delitos de desobediencia a la autoridad.




