Martes, 22 de Septiembre de 2020

Otras localidades

Opinión

Radar Covid

La Firma de Guillermo Granja

Ya ha comenzado el curso en la educación secundaria y bachillerato y es curioso que apenas existan imágenes del mismo. Las únicas que he podido ver son las de la Reina en la inauguración del curso escolar en Navarra. En todas ellas se puede observar cómo los adolescentes de ese Instituto permanecen pegados, unos a otros, en todo momento, incluso cuando departen con Doña Leticia.

En mi Instituto ha ocurrido algo similar, especialmente en las entradas, en los desplazamientos por los pasillos y en las salidas del mismo, a pesar de que existe un protocolo para que mantengamos un metro y medio de distancia, tanto dentro como fuera del centro. Es más, era patético ver cómo en el recreo, aprovechando que ingerían su almuerzo sin mascarilla, se daban besos, se abrazaban y hablaban como si la pandemia no fuese con ellos.

Ante esta situación es muy difícil controlar la infección, ya que el número de contagiados puede ser muy numeroso y el rastreo de los contactos estrechos se haría entonces inabarcable. Ya aventuré la semana pasada que el tsunami puede tener dimensiones colosales, puesto que en esta segunda ola uno de cada tres contagiados son adolescentes.

Para ahondar más en la herida, esta semana pasada he podido comprobar cómo funciona el sistema de rastreo en nuestra Comunidad Autónoma, para mi gusto, creo que presenta muchas deficiencias y es muy mejorable. Éste se basa en quién se considera un contacto estrecho, se utilizan para ello cuatro datos: estar en un sitio cerrado con el contagiado, que haya sido de una duración de más 15 minutos, que no se portase mascarilla y que no se respetase la distancia de seguridad.

En mi caso, a pesar de que una persona cercana, que dio positivo en una prueba PCR, con el que tuve varios encuentros de más de 15 minutos en sitios cerrados, eso sí, con mascarilla e intentando guardar la distancia de seguridad, no se me ha considerado contacto estrecho y no me han realizado ningún tipo de prueba. Es más, esta persona dio mis datos como posible contacto estrecho a la sanidad pública y así me lo comunicó, pues bien ningún rastreador le informó a él o a mí de esta circunstancia, por lo que no sabía cómo actuar. ¿Tenía que realizar cuarentena o no? ¿Debía solicitar una baja provisional?

Después de un buen rato indagando las respuestas a estas preguntas, conseguí hablar con un responsable de la mutua, con la que trabaja la Consejería de Educación, que me resolvió estas dudas, aunque no es su cometido ni su responsabilidad, ya que actúan en función de lo que les comunique la sanidad pública.

En mi modesto entender, estas situaciones se resolverían con mucha más rapidez y fiabilidad si fuese obligatoria la aplicación para móviles RADAR-COVID. Está desarrollada por el Gobierno de España y es totalmente anónima y gratuita. Además, informa de si has estado en un riesgo alto y, por lo tanto, es necesario que te hagan la prueba PCR en el centro de salud correspondiente. Así lo hacen en Corea del Sur y les está yendo muchísimo mejor que a nosotros.

Muchas gracias por su atención y, por el bien de todos, les ruego que se descarguen la aplicación RADAR-COVID.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Cadena SER

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad

Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?