El Hinchapelota de Vera Luque
La opinión sobre la actualidad del Cádiz CF del conocido autor de carnaval.

José Antonio Vera Luque posa vestido con la camiseta cadista ante el Gran Teatro Falla / Cadena SER

Cádiz
José Antonio Vera Luque, conocido autor de Carnaval, nos deja su opinión todos los jueves en SER Deportivos Cádiz en su sección llamada "El Hinchapelota"
Cuando la prensa deportiva elitista califica a un equipo grande como “chirigota” tiene su razón. No se la quito. Una chirigota al fin y al cabo es una representación caricaturizada de la realidad. De alguna forma, quieren dar a entender que la imagen ofrecida por ese equipo, presuntamente grande, es el de un equipo de caricatos, de comediantes. Del Chavo del Ocho y de Fofito. Una manera ocultamente irrespetuosa de decirlo, porque si el Marca, por poner un ejemplo, pone en su portada una imagen de Vinicius y al lado en letras grandotas la palabra “caricato”, pues puede sentar mal, y lo mismo hasta reciben el toquetazo de Tito Floren, o del que sea. Pero si la derrota del Madrid es contra el Cádiz, y la foto de Vinicius aparece junto a un cartelón que ponga “Chirigota”…lo mismo no es tan ofensivo, por aquello del juego de palabras con el rollo del Carnaval de Cádiz y demás. Se permite esa licencia.
Sin embargo, al gremio de los comediantes, caricatos, y chirigoteros varios no le suele caer bien este tipo de comparaciones. Pensando en frío, y resumiendo chigoteramente: tampoco es pa ponerse así. Al fin y al cabo, nuestra función es un poco esa: tocar lo intocable, ridiculizar a lo establecido, dibujar una imagen grotesca a partir de la realidad, o lo que viene a ser lo mismo…ser unos cargantes. Cuando al Madrid o al Barcelona lo llaman “chirigota” están nada y nada menos que reconociendo nuestra labor de chirigoteros. Con ese término, confirman que el chirigoterismo está considerado. No ofenden a la chirigota, sino que la enaltecen, puesto que la misión de la chirigota queda confirmada en el momento en el que a una pandilla de millonarios y consentidos lo descienden a ese estatus: el del mamarracheo, los maquillajes con tapones de corcho, las medias con pelitos de lana y el mojón de plástico del Millonario pegado en el disfraz.
Por eso, tampoco hay que molestarse tanto porque periodistas conocedores o no del Carnaval, y desde el más absoluto conocimiento o desconocimiento, usen el calificativo de chirigota cuando un equipo grande pierde contra el Cádiz. Tomémoslo como un piropo. Como un reconocimiento a nuestra abnegada labor de cargantes oficiales del Reino.
Lo que sí molesta es esa interpretación de que perder contra el Cádiz es hacer el ridículo. Oigan por favor, un respeto. Y fíjense mejor. No es que el equipo al que ustedes le hacen la cobertura mediática esté haciendo el ridículo porque no le meta cinco o seis a un equipo de clase media. No es eso, compi. Es que al equipo que ustedes tratan como un sparring, no le gana cualquiera,porque está organizado y armonizado en su juego como la Royal Orquesta Filarmónica de London, ¿Tú me entiendes? Así que para el próximo magnicidio que cometamos, recomiendo efusivamente a los periódicos de tirada nacional el portadón con el careto de Cervera y un letrero que diga…”Orquestón”, y así quedamos contentos todos: futbolistas, violinistas, caricatos y comediantes variados. Y lo de las chirigotas se lo dejáis a los profesionales para el mes de febrero, del año que sea, por favor.
.




