Domingo, 24 de Enero de 2021

Otras localidades

Así trabaja la "primera línea contra las mafias" que trafican con seres humanos en la Región de Murcia

La Policía Nacional ha encarcelado a más de 50 pateristas en menos de dos años en su lucha contra los que favorecen la inmigración ilegal entre África y Europa

El comisario Victoriano Martínez Ortega en su despacho

El comisario Victoriano Martínez Ortega en su despacho / CNP

De forma habitual, casi recurrente por parte de los periodistas, la llegada de migrantes a nuestras costas la ilustramos con las imágenes de Cruz Roja, Guardia Civil y Salvamento Marítimo auxiliándolos a la llegada a puerto o en el rescate en altamar.  Es la imagen más habitual: los migrantes, muchas veces hacinados en pequeñas embarcaciones, exhaustos al llegar a tierra, acompañados del fondo rojo de las patrulleras de Salvamento marítimo y el verde y blanco de los guardias de la benemérita.  Un año más, en 2020, hemos tenido que escribir decenas de noticias sobre llegadas de inmigrantes, sobre su presencia en el muelle de Escombreras en Cartagena o sobre las condiciones en las que tienen que vivir en el CIE de Sangonera

Cadena SER / Encarna lorente

Sin embargo, hay otra realidad de la que se habla menos: la incansable lucha contra las mafias de tráfico de seres humanos que libra la Policía Nacional y su Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras.

Es, como dicen los agentes, "una lucha desigual" porque "las mafias no atienden a la ley, el calendario, ni a la moral".  Las mafias solo se rigen por las mareas, el buen tiempo (suele haber más pateras en los días despejados y con buena mar) y -sobre todo- el dinero. Por un viaje en barco desde Argelia se ha pagado hasta 8.000 euros, nos cuenta la policía, aunque el pasaje suele rondar los 5.000. Las mafias se aprovechan de la tremenda presión migratoria del norte de África y "hacen todo lo que está en su mano por lucrarse".

Incluso poner en peligro las vidas de los tripulantes. Y ahí entra la UCRIF.

La primera línea contras las mafias

Contra los pateristas -patrones improvisados de las pequeñas lanchas que llegan a costa- y los "señores de las pateras" -sus jefes, ocultos en los barrios de las grandes ciudades argelinas- lucha el comisario jefe de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, Victoriano Martínez Ortega, y un pequeño equipo de investigadores de la policía: la UCRIF, unidad contra redes de inmigración y falsedad documental.

Ellos, unidos a otro esforzado grupo de policías nacionales de la comisaría de Cartagena, son la primera línea contra las mafias. Martinez Ortega la define así: "Es una unidad pequeña, pero muy esforzada, por la cantidad de frentes que tenemos que atender". Charlamos con él para que nos explique qué están haciendo y con qué dificultades se encuentran.

¿Cómo son las pateras?

Las conocidas como pateras -en la Región de Murcia nadie las llama cayucos como en Canarias- suelen ser "de pequeño tamaño" y "con motores de poca o media potencia".

Cualquier neófito en navegación podría describirlas como no son aptas para la navegación en altamar.  Lo corrobora el comisario: "Son pequeñas, frágiles y no resisten bien una travesía tan larga". En la mayoría de los casos, las ocupan una media de entre 10 y 15 tripulantes que tienen que pasar por unas condiciones penosas en su interior. "Si encuentran mala mar, ponen muy en riesgo sus vidas", dice.

Se ha hablado mucho de los barcos nodriza -barcos grandes que "rocían" la costa con pequeñas pateras que transportan- pero ahora mismo su existencia está totalmente descartada. Normalmente, se usan estas pequeñas embarcaciones pero últimamente, nos cuenta el comisario Martinez Ortega, sí que se han dado dos o tres casos muy distintos que están siendo cuidadosamente investigados.

Primero, este verano, se interceptó un pesquero grande, de 20 metros -de una empresa pesquera, que está siendo investigada- cuyo pasaje "de lujo" valía entre 6000 y 8000 euros. Iban a bordo más de 80 inmigrantes con algo más de espacio que en una patera normal. No salió bien y fue interceptado. Toda su tripulación -que esta vez era más amplia- fue detenida y encarcelada. No volverán a intentarlo.

El segundo caso llamativo reciente es el de una patera tripulada por un menor. Un chico de 17 años era quien ejercía de patrón. "Las mafias se atreven ya con todo", dice Martinez Ortega. El chico no pudo ser detenido pero si enviado a un centro para menores no acompañados. Las mafias tampoco podrán servirse de él.

El tercer caso bajo estudio estos últimos meses son los nuevos "taxi boat". Recorren 120 millas nauticas en 6 horas en vez de en 17. Son embarcaciones más rápidas que llegan a la playa, dejan su "carga" de inmigrantes y se marchan a toda mecha. Es, todo lo indica, la nueva tendencia entre las organizaciones de tráfico de seres humanos y "supondrá nuevas necesidades para interceptarlos", dice el comisario.

¿Cuándo vienen?

Es un hecho cierto que las mafias siguen enviando -casi siempre, salvo excepciones- sus embarcaciones en festivo y con buen tiempo. Es menos arriesgado.  El comisario dice que ellos "creen que va a haber menos policía, pero no es así".

Precisamente los fines de semana es cuando refuerzan la vigilancia. En esos días, redoblan sus esfuerzos. La Guardia Civil y la Policía nacional, junto a Salvamento marítimo -cada uno en su papel- trabajan coordinados por el delegado del gobierno en Murcia, José Velez, que es quien informa, sobre el terreno, al Ministerio del interior y al de Migraciones.

Mientras la benemérita y Salvamento marítimo hace un papel de primer auxilio e intercepción, la Policía nacional ya piensa en localizar a los pateristas entre los pasajeros de la patera.

¿Qué es exactamente un paterista?

Es, básicamente, el patrón de las embarcaciones ilegales pero sobre todo "es un miembro de la organización criminal", dice Martinez Ortega.

"A veces vienen uno o dos", precisa. En la mayoría de los casos son pescadores experimentados que "ganan mucho dinero más dinero con estos viajes que con la pesca: 2000 euros". Lo que buscaban antes si les capturaban, era "pasar unos días en el CIE y ser deportados rápido para volver a montarse en otro barco" y volver a delinquir. Martinez Ortega dice que "se hacen pasar por inmigrantes - y no lo son- para luego volver y seguir ganando dinero con los viajes".

Distancia entre Cartagena y Orán y la costa argelina / GM

¿Hay una organización criminal o muchas?

Los pateristas son contratados por mafias. Pero... ¿Qué son estas mafias? Se habla genéricamente de mafias para referirse a pequeñas organizaciones instaladas sobre todo en las grandes poblaciones de Argelia, fundamentalmente en Orán y otras ciudades. Muchos de los jefes son delincuentes ya en otros ámbitos y han encontrado aquí un "filón económico muy rentable" que funciona gracias al engaño y la desinformación de los viajeros.

Las mafias son economía clandestina en unos países -Argelia, aunque también Marruecos- que han demostrado no tener ningún control sobre ellas. Se ubican en casas discretas o en bajos cerca de los puertos. Allí acuden los migrantes a entregar grandes cantidades de dinero, que ahorran durante años, para pagar sus pasajes.

El comisario Martinez Ortega nos cuenta que estas mismas mafias también les facilitan a los inmigrantes, ya en suelo español, "taxis piratas para ir a Francia y Centroeuropa", que es su principal destino. Los móviles con los que viajan suelen ser los que les conectan con ese "servicio" para moverse una vez en tierra.

Y frente a toda esta situación...

Los dos últimos años de trabajo han sido muy intensos y está quedando claro que la estrategia válida para mitigar la llegada de pateras es solo una: buscar pruebas contra los pateristas y detenerlos para que ingresen en prisión el mayor tiempo posible.

Durante 2019, la UCRIF y sus investigaciones consiguieron la detención de 31 "pateristas" de embarcaciones llegadas hasta nuestras costas regionales. En la mayoría de los casos consiguieron pruebas solventes y 19 de ellos han ingresado en prisión. En lo que va de 2020, se ha detenido a 20 pateristas.

En dos años, por tanto, casi 50 personas están, por este motivo, en la prisión murciana de Campos del Río porque "los jueces también están haciendo una gran labor", dice el comisario. Al menos durante un tiempo -las condenas ascienden a 6 años- no podrán volver a tripular una patera, señala con orgullo.

Y es que todo indica que estas detenciones son clave para disuadir a los futuros nuevos pateristas. Los 2000 euros por viaje que ganan es una cantidad "que es un mundo en Argelia o Marruecos" y ha quedado probado que "si se les deporta como al resto de inmigrantes vuelven a intentarlo", señala Martinez Ortega.

Un ejemplo: el año pasado la policía no pudo retener en prisión al paterista de una embarcación en la que murió un niño de 11 años. Este año "se lo han vuelto a encontrar", dice, y, esta vez si, ha acabado entre rejas.

Cuantos más entren en prisión, "más efecto disuasorio habrá", dice el comisario. Y ya lo están notando porque, por cada detención que hacen, a las mafias les cuesta más encontrar un candidato a paterista. "Le están cogiendo miedo", asegura. Martinez Ortega y los suyos siguen trabajando para contener una situación muy complicada. Con un gran esfuerzo personal y muchas horas de trabajo están consiguiendo resultados. El problema de la inmigración seguirá, pero ellos ya han hecho su parte.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?