La hostelería ribereña, sensiblemente afectada por la pandemia
Repasamos en una charla-coloquio con tres iconos representativos de este mundo la situación de este sector que atraviesa uno de sus momentos más delicados de su historia

Dos de las participantes en el coloquio, en los estudios de Radio Aranda / Cadena SER

Aranda de Duero
Son muchos los sectores perjudicados por la pandemia. La hostelería es uno de los más destacados; está sufriendo daños que, en algunos casos, pueden ser irreparables. Otros, agonizan ante medidas que les axfisian por el cierre de sus negocios mientras no llegan ayudas de ningún tipo que les permita sobrevivir. Este lunes, en nuestro tiempo de Hoy por Hoy, hemos compartido esta realidad con tres personas que están en contacto directo con algunos de estos sectores más devastados por la pandemia.
Hemos reunido al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, la Ruta del Vino Ribera del Duero y Asemar (Asohar y Asebor) representados en tres figuras que mantienen un contacto muy directo con hostelería y restauración, bodegas y turismo entre otros. Sara García (Gerente de la Ruta del Vino), Isabel Berdón (Responsable de Proyectos de Asemar) y Rebeca Ruano (Jefa de Comunicación de la D.O.) compartieron su día a día de los últimos ocho meses en los que la pandemia las ha situado en una situación de alta responsabilidad.
Por un lado, recibir muchas llamadas de empresarios, autonómos tratando de informarse de las líneas de apoyo a las que se podian acoger. Otras veces, escuchando testimonios desesperados porque las restriciones ahogaban muchos negocios. Y después, como vehículos para trasladar un trabajo excepcional realizado desde estos tres colectivos para derivarlos a las administraciones a las que han tebido que apelar para inyectar medidas que pudieran aliviar los daños.
"Nos queda tirar de la esperanza. Nos estamos convirtiendo en psicólogos, porque los hosteleros necesitan contar su drama, y confían en que las asociaciones de las que son parte seamos ese vehículo de comunicación que les escuche, porque las administraciones no lo están haciendo. Hemos intentado que las acciones de las asociaciones estuvieran coordinadas. Desde el principio los hosteleros han sido autodidactas, y eran el estandarte de lo que es acción-solución. Y no todo se soluciona con el take-away y no todo se soluciona comprando el vino para casa. Si los índices de contagios dicen que la hostelería es mucho más segura que otros, ¿por qué no pueden trabajar si están dando todo de sí? Hay mucha gente detrás de la hostelería, es mucho más que lo que se ve. Y los empresarios no quieren más créditos, vamos a levantarles y dejarles que trabajen", explica García.
En todas esas percepciones coincide Berdón. "Está la cosa muy complicada. Tenemos expectativas de que finalmente a nivel hostelero se de apoyo, pero la situación no mejora, y los hosteleros no tienen claro por dónde tirar. Tampoco nadie les ofrece luz. Entiendo que es cuestión de aguantar. Nuestra sensación es que han trabajado mucho para cumplir, pero pese a ello son los primeros en cerrar. La moral la tienen muy abajo. Hemos intentado ayudar al tejido empresarial. Nosotros no podemos llamar a la desobedicencia que estamos viendo en otros lugares, pero queremos que esta situación revierta. Por lo menos que se flexibilice. No entendemos que se tome una estrategia provincial si en Aranda y Miranda en su momento nos cerraron", cuenta.
Una marca prestigiosa en el mundo del vino como es Ribera del Duero se ha visto también claramente afectados. "Vivimos algo inédito con mucha complejidad. Todos los bodegueros están concienciados con la crisis sanitaria. Pero también se ha generado una crisis económica bestial. Las anteriores crisis en hostelería reducía clientes, no cerraba a cal y canto sus establecimientos. Y nuestros vinos se ven afectados, estamos en todas cartas y bares, y si ellos no funcionan, nosotros estamos a medio gas. Las bodegas intentan asimilar esta nueva situación que origina este cierre, porque somos nuevos en la venta online y además la exportación se ha reducido. Se ha pasado de sacar palés a cajas. Y es complicado porque hablamos de puestos de trabajo que están en juego", especifica.
Más que nunca, el asociacionismo se ha puesto de manifiesto como un elemento esencial y diferenciador en tiempos de crisis. La fortaleza de lo colectivo además de ponerse en manos de quienes, con su experiencia y talento, han permitido desarrollar un trabajo indispensable en las circunstancias del momento actual. Y junto a su profesionalidad, la capacidad de saber escuchar y empatizar, lo que ha generado que también las distintas situaciones y experiencias que han vivido llegase a afectar personalmente a cada una de nuestras invitadas, muy sensibilizadas con nuestro territorio y sus gentes.
La charla-coloquio al completo puede reproducirse en el siguiente audio.
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COLOQUIO HOSTELERÍA EN RADIO ARANDA




