La violación de Derechos Humanos que sufren nuestros mayores
La firma de María José Aguilar Idáñez, Catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha

Cadena SER

Albacete
En agosto Médicos Sin Fronteras publicó el demoledor informe Poco, tarde y mal, denunciando el inaceptable desamparo de nuestros mayores en las residencias durante la COVID-19 en España. Ese informe contenía numerosas y detalladas recomendaciones que tenían que ponerse en práctica sin demora.
A finales de octubre, la investigación del CSIC sobre la gestión institucional y organizativa de las residencias de mayores actualizó las principales dificultades y aprendizajes en estos ámbitos, señalando las medidas a tomar.
Hace una semana el gobierno presentó el informe oficial sobre lo ocurrido, invitando a su revisión por personas expertas.
Y hace sólo tres días, Amnistía Internacional ha publicado su propia investigación sobre el infierno vivido en las residencias geriátricas, explicando desde el punto de vista jurídico nacional e internacional las ilegalidades cometidas.
Son varios los Derechos Humanos que se han violado (y se siguen violando todavía):
• el derecho a la salud (porque no recibieron, ni reciben una atención médica adecuada, ni en hospitales ni en residencias);
• el derecho a la vida (en el caso de quienes la perdieron por esa causa);
• el derecho a la no discriminación (ya que se les negó y se les sigue negando el derecho a la atención médica como la que reciben el resto de la ciudadanía);
• el derecho a una muerte digna (muchos murieron deshidratados, ahogados, aislados, sin cuidados paliativos);
• el derecho a una vida familiar y privada, llegando a extremos que podrían considerarse tortura, trato inhumano o degradante.
Abandonados a su suerte, la desprotección y la discriminación de las personas mayores sigue siendo persistente en esta segunda ola, como acredita y denuncia el Informa de Amnistía Internacional.
Dice el artículo 50 de la Constitución Española que los poderes públicos, con independencia de las obligaciones familiares, deben promover el bienestar de los ciudadanos durante la tercera edad, atendiendo sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio
Juzguen ustedes.




