Gana casi sin tirar a puerta
Un gol en propia de Etxeita, en los últimos minutos del partido, le da la victoria al equipo de Lopetegui.

Los jugadores del Sevilla celebran el gol en propia puerta de Etxeita. / ZIPI (EFE)

La gran noticia fue que el Sevilla sumó los tres puntos. La forma es otra cuestión diferente. En esta Liga tan intensa y complicada, el equipo que quiere estar arriba necesita que los partidos caigan de su lado en la mayoría de las ocasiones. Y, precisamente éso, le sucede al Sevilla. Otra historia es que el conjunto de Lopetegui se marchó del campo casi sin tirar, aunque el gol en propia puerta también vale.
Lopetegui sabía lo que se iba a encontrar y así preparó el partido. Sólo en los minutos iniciales se impuso porque, durante muchos minutos, entró en el juego de Bordalás y todo se complicó, hasta cierto punto. Tampoco tiene el Getafe los delanteros de años anteriores, por lo que la posibilidad de gol en contra llega más por errores propios que por aciertos ajenos. Y, además, el Sevilla tiene una defensa muy segura a prueba de sobresaltos.
Con las dos bandas inoperantes, Nyom secando a Ocampos, Aleix Vidal sin profundidad y sólo detalles de Suso, la mejor ocasión fue un obùs al larguero de Jordán. Todo ello, en un encuentro trabado, desesperante, en el que el mayor error suele ser la precipitación y la desesperación.
Con la sensación de que el partido podía caer hacia cualquier lado, comenzó la segunda mitad. La única variación que hizo Lopetegui fue liberar a Ocampos y Suso para que crearan más incertidumbre en el cerrojazo del Getafe. Así inquietó algo más, pero no lo suficiente.
Lopetegui hizo cambios y situó a su mejor cabeceador para preparar un posible asalto final. De esta forma llegó el gol. Un centro envenenado de Suso, que buscaba a De Jong, fue desviado a su portería por Etxeita, seguramente imposible para David Soria, que además se resbaló.
Cero a uno, a manejar los minutos finales, y a otra cosa. En el debate eterno que acompaña al Sevilla hay muchos inconformistas con el juego de su equipo. En la parte contraria, otros que valoran la dificultad de ganar frente a un Getafe herido y siempre complicado. La única verdad es que Lopetegui gana bastante más que pierde y esa fórmula suele tener un buen final, si se mantiene en el tiempo.




