Martes, 26 de Enero de 2021

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Justo reparto de puntos en el derbi gipuzkoano

Barrenetxea marcó en la primera parte para la Real Sociedad, igualó Sergi Enrich tras el descanso para el Eibar. Un tiempo para cada equipo. Los txuri-urdin vuelven a ser líderes de Primera, empatados con el Atlético

Pozo intenta robar una balón a Merquelanz

Pozo intenta robar una balón a Merquelanz / Juan Manuel Serrano Arce (Getty Images)

Reparto justo de puntos en el derbi gipuzkoano de Anoeta entre la Real y el Eibar. Una parte para cada uno, un gol para cada uno, posesión casi parecida y hasta en ocasiones estuvieron a la par. Como buenos hermanos gipuzkoanos se comportaron los txuri-urdin y los armeros. El punto le sirve a la Real, a pesar de sumar tres empates consecutivos, para volverse a colocar líder de Primera división, empatado con el Atlético, pero con mejor diferencia de goles, aunque haya jugado dos partidos más. Los donostiarras suman la friolera de 10 jornadas seguidas sin perder, y solo han caído en un encuentro liguero. Y el Eibar sigue con su gran dinámica fuera, donde ha sumado 11 de los 15 puntos que tiene y que le dejan más cerca de los puestos europeos que del descenso. Ha reaccionado el equipo de Mendilibar. Empezaron mejor los donostiarras, se adelantaron en el marcador con gol de Barrenetxea, desperdiciaron su ocasión de matar el derbi y le dieron vida al Eibar, que no desaprovechó el ‘regalo’ y tras el descanso empató y no estuvo nada lejos de haber logrado la remontada.

La Real empezó bastante mejor que el Eibar. Con muchos cambios en el once inicial para dar frescura al equipo donostiarra después de la batalla de Nápoles, Imanol salió a hacer más largo de lo habitual el campo evitando de Eda forma la presión alta y la intensidad que plantea habitualmente Mendilibar. El plan no le salió mal porque lo que consiguió la Real fue presión más arriba al Eibar dificultando su juego en campo rival y robando en posiciones de peligro que llevaron mucha incertidumbre sobre la portería de Dmitrovic.

Primero fue Alexander Isak el que de forma incomprensible no acertó en boca de gol a rematar un buen servicio de Merquelanz. Pero un poco más tarde, Barrenetxea no perdonaba al fusilar a Dmitrovic a la salida de un córner. El propio Barrenetxea remataba desde la frontal otro rechace de un saque de esquina, pero esta vez el portero serbio del Eibar sacaba una mano espectacular. Y para cerrar el carrusel de ocasiones de la Real en la primera parte, Isak enviaba el balón por encima del larguero en un mano a mano con Dmitrovic, al que intentaba superar con una vaselina. En esos primeros 45 minutos, el Eibar ni se asomó por la portería de Remiro. Partido pobre de los armeros ante una Real que podía haber dejado sentencia el derbi gipuzkoano antes del descanso.

No lo hizo, y en el descanso Mendilibar leyó la cartilla a sus jugadores, que salieron como motos en la segunda parte. El Eibar cambió radicalmente su imagen, dio un paso adelante y se merendó completamente a una Real a la que dio la sensación de que el partido se le hizo demasiado largo, llegando fundida al final del encuentro. Sergi Enrich materializaba la mejoría armera y su superioridad en la segunda parte, al rematar un servio de Takashi Inui tras una jugada espectacular de Bryan Gil. El sevillano volvió loca a la defensa de la Real en la segunda parte y dirigió todas las acciones de peligro del Eibar. Hizo un partidazo sobre el césped de Anoeta y siguió maravillando a todo el mundo. Enrich volvía a marcar un gol un año después, y estuvo cerca de poder haberse convertido en el héroe del Eibar al marchar el 1-2 de la remontada. Pero su remate en esa segunda ocasión se marchaba ligeramente fuera. La entrada del delantero balear cambió la cara al Eibar y su trabajo tuvo una justa recompensa.

Y mientras, la Real, superada por las circunstancias, intentaba recomponerse con la salida de David Silva, que a las primeras de cambio generaba la gran ocasión de los donostiarras en la segunda mitad, con una contra que Portu estrellaba en el larguero. Los donostiarras, a pesar de diluirse como un azucarillo tras el descanso, tuvieron cerca la victoria, con una remate de Zubeldia tras una falta lateral. Estaba en fuera de juego por milímetros y el gol no subió al marcador. Era lo justo. Un tiempo para cada equipo. Un gol para cada uno. Reparto de puntos como buenos hermanos gipuzkoanos en el derbi de Anoeta.

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