Viernes, 22 de Enero de 2021

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Orenin, el pueblo desaparecido que hoy es una isla

Dedicamos este artículo a Orenin, el pueblo desaparecido al construirse el embalse del Zadorra, como homenaje a sus antiguos vecinos

Las ruinas de Orenin en 1977

Las ruinas de Orenin en 1977 / IÑAKI ARMENTIA

 El municipio de Ganboa, que fue disuelto en 1957 tras la construcción del embalse del Zadorra, estuvo formado por los siguientes pueblos: Azúa (capital del municipio), Garaio, Larrintzar, Marieta, Mendijur, Mendizabal, Nanclares de Ganboa, Zuazo de Ganboa y Orenin.

La comunicación entre esas localidades y otras vecinas durante siglos fue a través de caminos de herradura y carretiles. En 1932 tras su aprobación por la Diputación, se inició la construcción de una carretera, que finalizó las obras entre 1933 y 1934, que unió Vitoria y Ozaeta, por Eskalmendi. Ello supuso un gran avance para el transporte y las comunicaciones en la zona, siendo las aldeas beneficiadas directamente: Arzubiaga, Ullibarri-Arrazua, Orenin, Azúa, Zuazo de Ganboa, Marieta y Larrintzar.

Antiguo municipio de Ganboa / IÑAKI ARMENTIA

La construcción del embalse inaugurado en 1957, llevó consigo la desaparición de varios cascos urbanos de pueblos al ser anegados en su totalidad, sufriendo otros una gran afectación, de los cuales quedó una parte fuera del agua, y de estos últimos algunos quedaron despoblados. Por su parte la implantación del nuevo pantano, supuso que la añorada carretera en cuestión, a los 23 años de su construcción, quedara cortada.

Sobre una ortofoto anterior a la existencia del pantano, hemos superpuesto: el espacio ocupado por el embalse, el emplazamiento de los cascos urbanos, el discurrir del río Zadorra por el fondo del pantano y la carretera que quedó cortada.

Ortofoto / AFA-DFA

El pueblo de Orenin, objeto de este artículo, se encontraba en un altozano rodeado de una llanura, que en su mayoría era ocupado por fincas de labranza. Al construirse el pantano, una parte de la zona urbana del pueblo quedó por encima de la cota máxima del embalse, formándose una isla.

El Servicio de Catastro de la Diputación dispone de varios archivos de fotos aéreas y ortofotos, entre ellas tres que nos interesan, para ver la evolución de Orenin a través del tiempo: una obtenida en el año 1932 en el que vemos la población completa; otra del año 1957 que capta lo que quedó del pueblo, tras el llenado del embalse; finalmente otra imagen que presenta el estado actual de la isla, con abundante vegetación.

Evolución de Orenin / CATASTRO / AFA-DFA

Un cuadro sobre Orenin

Jesús Apellániz (1897-1969) es un afamado pintor alavés, algunos de cuyos cuadros figuran en museos como el de Bellas Artes de Álava, en otras entidades publicas y en manos privadas.

Su hijo Andrés Apellániz Sáez de Ibarra, también artista pintor, inauguró en 1953 en la calle General Álava número 8, la Galería Apellániz, la única de carácter privado que sigue abierta hoy día en nuestra ciudad, que está actualmente dirigida por Mikel Apellániz, hijo del segundo y nieto del primero.

Tenía yo noticias, de que el primero de la saga había pintado algún cuadro dedicado a Orenin, y me dirigí a la citada galería a la búsqueda de datos. Mikel me informó amablemente, que efectivamente su abuelo había pintado dos cuadros de la aldea citada. Uno había sido adquirido en su día por el Banco Exterior, ya extinto, y del otro Mikel conservaba una fotografía, que amablemente me la facilitó, para ser reproducida aquí.

Orenin / Jesús Apellániz

Esa pintura nos sirve para conocer como era la población y su entorno. En primer plano del cuadro vemos una pareja de bueyes efectuando labores de labranza, y algunos chopos que se situaban en la ribera del rio que discurría cerca del casco urbano. Al fondo se ve el castillo de Gebara, y tras el a la izquierda la cima del monte Aratz.

Galería de Arte / Galería Apellániz

Por su parte el Archivo del Territorio Histórico de Álava, conserva una fotografía de la fachada del templo, y otra imagen con el escudo nobiliario de una casa de Orenin. Ambas construcciones desaparecieron con la llegada del embalse.

La iglesia del pueblo estaba dedicada a San Lorenzo, que celebraba su fiesta el 10 de agosto, y la ermita del cementerio estaba dedicada a San Sebastián.

La iglesia y la casa / ATHA

En 1845, Orenin tenía quince casas, ocho de ellas habitadas, con un total de cincuenta y dos personas residentes. En esa época los labradores producían en sus terrenos, trigo, cebada y maíz y criaban ganado caballar y lanar.

Pegante a la población discurría el arroyo afluente del Rio Zadorra, conocido con dos nombres, Estraza o Bízkondo, donde los vecinos obtenían en sus aguas anguilas y truchas. Por su parte se practicaba la caza, al contarse con codornices y perdices.

El médico, las maestras y la escuela

En 1853 el médico-cirujano del distrito de Gamboa, atendía a los pueblos de Nanclares de Ganboa, Zuazo de Ganboa, Marieta, Larrintzar, Garaio, Mendijur, Urizar, Orenin y Azúa. La retribución de sus servicios, a satisfacer anualmente por los pueblos citados, era la siguiente: el equivalente a 120 fanegas de trigo, que debían ser pagadas en dinero; una casa para habitar; suerte de leña como los demás vecinos, para atender al fuego de su domicilio; finalmente pastos de forma gratuita, para las caballerías que utilizase en sus desplazamientos, para atender a los pacientes.

Basilisa Ruiz de Azua López de Alda, natural de Apellániz (Álava), fue la primera hija de un total de seis retoños, que tuvo el matrimonio formado por Pablo Domingo y Bibiana. Entonces muy pocas personas se podían permitir realizar estudios superiores, sin embargo, Basilisa terminó la carrera de maestra.

En 1909, cuando tenía 35 años de edad, ocupando la plaza de profesora de la escuela de Orenin, se mostró públicamente disconforme con la línea informativa que mantenía la revista El Magisterio de Álava, y a través del periódico local Heraldo Alavés acusó al director de la publicación, Félix Larrazabal, de intruso en el magisterio público oficial, añadiendo algún otro calificativo. No solo eso, sino que se entrevistó personalmente con el citado, para mostrarle su disconformidad y se dio de baja como suscriptora de la revista. 

Posteriormente ejerció como maestra en la localidad alavesa de Mendoza, donde falleció en octubre de 1918, a causa de la gripe que asoló nuestro territorio.

De acuerdo con los datos oficiales publicados entonces por el Instituto Geográfico y Estadístico, en 1918 fallecieron en Álava 898 personas a causa de la gripe, siendo entonces 98.350 los habitantes del territorio, lo que indica que en ese año murió por esa enfermedad, casi un habitante de cada cien (0,91%).

Otra mujer, Petra Alonso Franco, fue también durante varios años la maestra de Orenin, que ejerció además esporádicamente, de corresponsal del diario local Heraldo Alavés. Gracias a una crónica suya sabemos, que en julio de 1920, se escenificó en el pueblo una obra de teatro, dirigida por ella, con la intervención únicamente de niñas de la escuela: “En la tarde del domingo último pusieron en escena las niñas de la escuela de Orenin (Gamboa), un juguete cómico titulado “El Milagro de la Virgen”, siendo recibidas con numerosos aplausos por lo bien que desempeñaron los papeles que les estaban encomendados.

Las niñas que tomaron parte en tan agradable fiesta fueron: Lucia Ugalde, Lucia Álvarez, Luisa Zabaleta, Justa Eraña, Encarnación Ugalde y Marcelina Quincoces.

El público compuesto del señor cura del pueblo don Juan Ibáñez y de las familias de dichas niñas en su mayor parte, era numerosísimo y quedó entusiasmado del acto y ávido de la repetición de distracciones como estas, tan honestas y a la par instructivas.”

Tenemos el dato de que una nueva escuela del pueblo, fue inaugurada con gran ilusión por las autoridades y vecinos en octubre de 1922, edificio que solo fue utilizado algo más de treinta años, por motivo de la implantación del nuevo embalse.

Petra Alonso dio cuenta del acto en una crónica del periódico que decía lo siguiente: “Con asistencia del Excmo. Ayuntamiento de Gamboa, señores párrocos de Orenin y Mendijur y de todos los vecinos de Orenin, Garayo y Urizar tuvo lugar en la tarde del domingo ultimo, la bendición e inauguración de la nueva escuela del citado pueblo de Orenin que es un local espacioso, ventilado y con abundante luz.

Al repique general de campanas, salió la procesión de la iglesia hasta la escuela, entre cánticos religiosos de los niños y de los vecinos.

Una vez en el nuevo local, el señor párroco don Juan Ibáñez, procedió a la bendición e inauguración del mismo, primero por fuera y después por dentro, oficiando de cantor don Manuel Sagarna.

Entre tanto, los jóvenes Marcelino Ugalde y Asensio Arbulo dispararon infinidad de cohetes.

Después de la solemne ceremonia, la niña Lucia Álvarez pronunció un bonito discurso, saludando a todos los presentes. Inmediatamente se trasladaron los invitados a la casa de Juan Ibáñez, donde fueron obsequiados.

También los niños fueron obsequiados con caramelos y frutas.”

En ambas crónicas se hace mención a la niña Lucia Álvarez, deduciéndose que fue una alumna destacada. Personas que lean esto, y que su familia sea originaria de Orenin, quizás identifiquen a alguno de sus antepasados, entre los niños y niñas que cita la maestra en sus relatos.

En abril de 1921, por la inspección de enseñanza de Älava le fue concedido un premio por su destacada labor escolar a Petra Alonso, la maestra-cronista.

Parece que hubo algunas dificultades para la financiación de las obras de la nueva escuela. En diciembre de 1922, el alcalde de Orenin solicitó a Diputación autorización para cultivar un terreno del común, para con el producto obtenido poder pagar gastos ocasionados por la construcción de la escuela.

En enero 1944, otra maestra de Orenin, cuyo nombre desconozco, recibió un premio en metálico de la Caja Provincial, por su meritoria labor en la lucha contra el escarabajo de la patata, según propuesta formulada por la Dirección de Agricultura y Ganadería de la Diputación.

En noviembre del mismo año la misma persona, recibió otro premio de 100 pesetas, como destacada colaboradora de la Caja Provincial, añadiéndose otras 50 pesetas de recompensa para la Mutualidad Escolar de Orenin.

La sequía del 77

En 1977 al registrarse una importante sequía y descender notablemente el nivel de agua del embalse, tuve la oportunidad de acceder a pie a la isla de Orenin y observar como se encontraban los restos de los edificios de la aldea.

Aun se conservaban dos de las paredes de la escuela, y ¡asombroso !, allí seguían en una de las paredes dos encerados de pizarra, donde los maestros y maestras habían impartido sus enseñanzas. Estuve acompañado en aquella visita por mi amigo Juanjo Aspiazu, al que rogué hiciera las veces de “maisu”, como si estuviera explicando algo en el encerado, y obtuve una fotografía del lugar, que aquí se muestra. La imagen fue obtenida en blanco y negro, y me he permitido colorearla con la técnica que ahora se utiliza, usando de forma gratuita la página, cuyo link es: https://demos.algorithmia.com/colorize-photos.

Doy este dato, para que los que esto lean, si lo desean, puedan colorear las fotos antiguas que posean.

Las ruinas de la escuela de Orenin / IÑAKI ARMENTIA

Otra de las imágenes obtenida entonces, también ahora coloreada, nos muestra las ruinas que quedaban de otros edificios de la población. La escena parece la ideal para el rodaje de un film fantasmagórico..

Ruinas de Orenin / IÑAKI ARMENTIA

Vecinos y vecinas de Orenin

El pórtico de la iglesia del pueblo era utilizado, entre otras cosas, por los vecinos para llevarse a efecto subastas de fincas, a las que se acudía tras la celebración de la misa. Ponemos el ejemplo de uno de esos actos, cuyo anuncio decía lo siguiente: “El domingo 6 de julio de 1902, a las once de la mañana tendrá lugar en el pueblo de Orenin, en el pórtico de la iglesia, la venta en pública subasta de dos arriendos en jurisdicción de los pueblos de Orenin y Garayo, compuesto de seis y cuatro heredades respectivamente.

El pliego de condiciones se halla de manifiesto en casa del propietario don Alejo Berroci, vecino de Arbulo, del cual se dará lectura antes de proceder al remate. Arbulo 18 junio 1902”.

En otro de los reclamos referente a venta de casas y terrenos, este de junio de 1883, se da como referencia para informarse al respecto, además del nombre de la persona de contacto, su apodo: Venta de dos casas una en Orenin y otra en Ullibarri-Gamboa, con sus heredades que producen a 22 fanegas de trigo cada una. Informes Jorge García de la Yedra, alias “Ricopelo”.

En la tercera guerra carlista, dos miembros del ejercito tradicionalista naturales de Orenin, murieron en la batalla de Somorrostro (Bizkaia), que tuvo lugar en 1874: Víctor Pedro Sáez de Ocariz Aguirre, de 22 años de edad, con el grado de capitán y Carlos Ruiz de Azua Martínez de Ezquerra, de 20 años, con el grado de soldado.

María Nieves Sáez de Ocariz Agirre, hermana del capitán mencionado anteriormente, natural de Orenin, se casó con Ángel Pérez Angulo, quien con el tiempo fue médico del distrito de Txintxetru (Álava). La ceremonia del casamiento se celebró en la parroquia de Orenin, el 24 de septiembre de 1879, estableciendo la pareja el domicilio en el citado pueblo. Curiosamente también aparece registrado el matrimonio en la parroquia de Gopegi, con fecha 10 de enero 1880.

En la madrugada del 3 del abril de 1904 se incendió la casa que habitaban, sin que se registraran desgracias personales. Se consideró que el percance lo fue de forma casual, valorándose las perdidas materiales en unas 3.000 pesetas.

Entonces existía la Sociedad de Seguros Mutuos de edificios rurales de Álava, que afortunadamente cubrió las perdidas registradas a causa del siniestro. El matrimonio recibió en mayo una indemnización de 800,07 pesetas, y en junio un segundo pago de 1.402,71 pesetas.

María Nieves dedicó parte de su vida en el pueblo a la explotación de ganado porcino, acudiendo a los concursos de cerdos, que se celebraban en la plaza del ganado vitoriana, presentando los mejores ejemplares de su cuadra.

En enero de 1915 obtuvo un premio de 50 pesetas, por una cerda con 9 crías, que causó admiración al jurado. El Ayuntamiento de Vitoria, adquirió tres ejemplares premiados a otros concursantes el mismo día, para destinarlos a la tradicional rifa de San Antón. El fotógrafo Enrique Guinea, obtuvo imágenes de algunos de los cerdos presentados en aquel concurso.

1915 / Enrique Guinea

En el certamen celebrado en enero de 1923, María Nieves consiguió de nuevo un premio de 20 pesetas, por una cerda, en este caso con 12 crías.

Otro de los matrimonios vecino de Orenin, fue el compuesto por Hilario Ugalde Belacortu, nacido en esa localidad, y María Ángela Fernández de Troconiz, los cuales se casaron en Ullibarri Arrazua el 20 de diciembre de 1841. Tuvieron seis hijos: Francisco, Eugenia, Melchor, María, Emeterio y Francisca.

Uno de los hijos sufrió una enfermedad mental y tuvo que ser acogido a sus 32 años en un centro psiquiátrico. El periódico El Alavés daba cuenta del caso en septiembre de 1898, de esta forma: “Se aprueba el expediente tramitado en el Ayuntamiento de Vitoria, para la declaración de la demencia y pobreza de Emeterio Ugalde y Fernández de Troconiz, natural de Orenin y en su consecuencia serán de cargo de la provincia, las estancias que cause en el manicomio de Santa Agueda”.

En las inscripciones de los bautismos de esta familia, aparece como primer apellido indistintamente el de Ygalde y el de Ugalde.

En diciembre de 1909, el vecino de Orenin llamado Anastasio Landa Garai, de 69 años de edad, se dirigió a pie a Azua, la capital del ayuntamiento de Ganboa, a fin de efectuar el pago de la contribución -lo que hoy llamamos IBI-, teniendo la mala fortuna de caerse a una acequia, pereciendo ahogado.

Como si de una población importante se tratara, en agosto de 1912, en el diario local Heraldo Alavés se daba la noticia de que “de Orenin ha regresado la señorita Adela Larrazabal Martínez de Ilarduya”, Cabe deducir que se había desplazado a sus 26 años a la localidad, para disfrutar de unos días de asueto. Era una destacada estudiante en la escuela de Artes y Oficios, en corte y costura, centro que entonces estaba en la calle Santa María, y el 31 de julio de 1911 recibió un premio en la escuela citada por sus buenas notas.

Algunos vecinos de la localidad recibieron sendas multas, por parte de la administración, por diversas causas, cuyo contenido hemos tomado de los diarios locales.

En julio de 1898 se impuso una sanción de dos pesetas e igual cantidad como indemnización al vecino de Orenin Miguel Suso, por la corta y aprovechamiento abusivos de leñas comunes, en el pueblo vecino de Azúa. Recurrió la denuncia, argumentando que el terreno donde se había efectuado la corta era de su propiedad, y su reclamación no fue atendida, comunicándole que si deseaba continuar con la reclamación, debía acudir a los tribunales.

En junio de 1903 se multó con 9 pesetas e indemnización de 3 pesetas, a Bienvenido Villar Beltrán de Heredia vecino de Orenin, por corta abusiva de jaros en el monte común de dicho pueblo. Bienvenido era natural de Dallo (Álava) y estaba casado con Ángela Charroalde Betolaza, natural de Orenin.

En septiembre de 1933 fueron denunciados ante el ingeniero jefe de carreteras de la Diputación los vecinos de Orenin Timoteo Díaz de Garayo y Bernardo Quincoces Fernández de Landa,por carecer de luz los carros que conducían, infringiendo el artículo 5 del reglamento de circulación.

En octubre de 1933, el Obispado daba cuenta de la relación de misioneros alaveses, extendidos por todo el mundo. En la misma aparece Nazario Martinez de Arbulo, natural de Orenin, que se encontraba destinado en Gerapoly (Turquía).

Finalizamos este apartado, dando cuenta de un accidente ocurrido el 4 septiembre de 1937, en el kilómetro ocho de la carretera de Vitoria a Azua, entre Eskalmendi y la localidad de Arzubiaga. Ocurrió a las siete de la mañana, al chocar un carro tirado por dos bueyes con una camioneta que repartía leche.

La camioneta VI-979 era conducida por Simón Bengoa Cámara, de 42 años, e iba acompañado en la cabina por su hija Ana María Bengoa Pérez, de 13 años de edad, que falleció en el accidente. 

El carro tirado por una pareja de bueyes era conducido por el vecino de Orenin, Lorenzo Quincoces a quien acompañaba su hijo Patricio, y transportaba mieses a la localidad de Abetxuko. 

La fuente de Landa

Aunque no tenga que ver con Orenin, si merece la pena que les cuente una pequeña historia de Landa, otro de los pueblos desaparecidos con la construcción del embalse.

Hoy conocemos como Landa, el lugar donde se encuentra una de las playas artificiales del pantano, en cuyas inmediaciones se emplaza el restaurante “Etxe Zuri”.

Sin embargo la aldea así llamada, hoy sumergida, se encontraba a 2,5 kilómetros de ese lugar, pegante a la actual isla de Zuaza, donde se organizan actualmente colonias de verano para los escolares.

Pues bien, en el año 1988 o 1989 – no recuerdo con exactitud-, con motivo de una gran sequía bajó notablemente el nivel de agua del embalse, lo que me permitió acceder a esa isla a pie con un grupo de amigos, y observar que la practica totalidad de las ruinas de la población se encontraban a la vista.

Me sorprendió encontrar intacta únicamente la antigua fuente, con su caño, pila y bebedero para el ganado. Me pareció que era el momento adecuado para ser rescatada y trasladada a la isla antes de que el pantano se volviera a llenar, y de esta forma conservarla.

Así lo comenté con los empleados forales, Montxo Agirrezabal e Itziar Arrieta. Aunque el puesto de trabajo de ambos, no pertenecía al área competente en la materia, ambos se encargaron de “tocar las teclas” adecuadas, para conseguir la recuperación de la mentada fuente. Lograron que Goio Alonso y Koldo Gerrikaetxebarria, diputado foral y director de la isla de Zuaza respectivamente, acogieran positivamente la idea.

Se encargó el trabajo a la empresa de explotaciones forestales dirigida por Ángel y Andrés Jiménez, y empleados de la misma despiezaron la fuente de piedra y la trasladaron a la isla donde quedó montada, respetando totalmente su aspecto original.

Unos años después, Karmentxu Gómez de Segura, amiga y compañera de trabajo, visitó a sus hijos en la isla de Zuaza, que se encontraban en un campamento de verano. Le pedí que localizara la fuente en cuestión y obtuviera una foto de ella, y así lo hizo.

Karmentxu y sus hijos en la fuente de Landa rescatada / K. Gómez de Segura

 

AGRADECIMENTO POR SUS APORTACIONES:

a Carolina Larrá del Servicio de Catastro de la Diputación Foral de Álava

a Juanjo Aspiazu

a Karmentxu Gómez de Segura

a Montxo Agirrezabal


BIBLIOGRAFÍA

Diccionario geográfico-estadístico-histórico Madoz

Periódicos: El Alavés, Heraldo Alavés, Pensamiento Alavés, La Libertad, La Concordia, El Anunciador Vitoriano y Euzkadi.

Archivo Histórico Diocesano

El Magisterio Español

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