Sangre, sudor... y Bono
El portero salva dos goles en el tramo final del partido para que el Sevilla consiga la novena victoria consecutiva. Munir hizo el tanto del Sevilla.

Bono fue uno de los protagonistas del partidos con dos paradas salvadoras. / Jose Manuel Vidal. (EFE)

Lopetegui ha convertido al Sevilla en una maquina de ganar. De una u otra forma, el resultado final del partido suele ser favorable al equipo sevillista. Frente al Huesca apareció la versión de un equipo con resaca copera, con seis cambios, con dificultades, pero que terminó con el resultado habitual.
Sin duda, el gran potencial del equipo se encuentra en su retaguardia, acumula porterías a cero, y, si sus defensas tienen algún despiste, aparece la figura inmensa de Bono. Así ocurrió frente al Huesca. El portero está realizando paradas del nivel de Palop. dos en la segunda parte para salvar los puntos.
El Sevilla salió a jugar sin la soltura ni la velocidad de otros partidos. Los cambios restaron desborde en las bandas, circulación en el centro y picante en la delantera. Un equipo previsible y lento que sólo ofrecía detalles diferentes en los intentos del Papu Gómez. Lo más llamativo, en el aspecto negativo, el bajón del rendimiento de De Jong. A pesar de las escasas llegadas, fueron suficientes para que un delantero enchufado hubieses aprovechado alguna.
El empate en el descanso no producía demasiada inquietud. El Huesca no tenía empaque para crear peligro y Lopetegui guardaba munición suificiente en el banquillo. Sin embargo, no fue necesario. Una conexión entre Aleix y Óliver en la derecha terminó con un centro templado que aprovechó Munir en el lugar que más le gusta: el área.
En teoría, los cambios debían sentenciar el partido, pero no fue así. El Sevilla no estuvo resolutivo en las contras y el Huesca sintió que tenía la oportunidad de empatar. La primera parada de Bono será una de las mejores de la temporada. Cabezazo picado de Rafa Mir que saca después del bote cuando parecía imposible. Minutos después, rechazó el zurdazo de Galán, se encontró con el remate de Mir y sacó Gudelj bajo palos. Dos intervenciones para sumar tres puntos más.
A fuerza de victorias y puntos, Lopetegui y los suyos han acabado con el debate. El Sevilla se encuentra en uno de los mejores momentos de la historia. Es díficil estar mejor colocado en la tres competiciones. Con esta dinámica, esta competitividad y esta ambición, el límite no se conoce.




