Viernes, 26 de Febrero de 2021

Otras localidades

Vacunación

El pinchacito más esperado

Los primeros mayores de 80 años y grandes dependientes adscritos al Centro de Salud de Puerto Chico reciben la primera dosis de Pfizer

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Hace tiempo que las salas de espera de los centros de salud han dejado de concentran a pacientes que esperan ser vistos por el médico o atendidos por la enfermera. Las consultas telefónicas, las medidas covid y la necesidad de controlar la pandemia han cambiado el funcionamiento de la Atención Primaria.

Nada más entrar en el Centro de Salud del Puerto Chico en Santander, un cartel nos lo recuerde, “No se quede en la puerta” se puede leer. Estos días hay más gente en las salas de espera, aunque una equis con cinta negra nos recuerda donde no podemos sentarnos para mantener la distancia con otras personas.

Todos los pacientes vienen todos acompañados, de cuidadores, hijos o esposas y es que todos tienen más de 80 años, algunos bastantes más, Romana ha cumplido los 101 y reconoce que jamás creyó que llegaría ni a los 90, pero aquí está, como dice ella, resistiendo.

No quería venir, “por gusto”, dice se hubiera ahorrado el trago de entrar de nuevo en su centro de salud, ahora que hace tiempo que cualquier necesidad sanitaria se la cubren en casa, “si hasta para sacarme sangre, viene la enfermera a casa” nos cuenta.

Pero para esto no es posible, la vacuna Pfizer solo puede ser administrada en un centro sanitario, por su manipulación previa. Por lo demás, su administración es muy sencilla, no lo cronometramos, pero en minuto y medio Romana ya tiene en su cuerpo la primera dosis.

La enfermera le pregunta si tienen alguna alergia, le dicen que solo va a ser un pinchacito y la vacuna tan deseada estará puesta, Romana ni se inmuta. La enfermera le da una nota a su acompañante, “en dos semanas a la misma hora aquí no vemos para la segunda dosis”, le indica.

A Romana no le hace gracia tener que esperar quince minutos ahora en la sala de espera para ver si le hace alguna reacción, pero obedece. Allí hacen lo propio otras tres personas, entre ellos algún gran dependiente, usuarios que en algunos casos han necesitado de una silla de ruedas para llegar al centro y que aguardan junto a sus acompañantes.

Son los primeros, cincuenta y cuatro personas que han sido citadas días antes. En total hay unos 1500 usuarios mayores de 80 años y 300 grandes dependientes, los que tienen un grado 3 según la valoración que recoge la Ley de dependencia, así que si no se aligera el ritmo serán necesarias más de tres semanas para culminar con la vacunación de todos ellos.

Desde el servicio de enfermería Silvia González, su responsable explica que el ritmo lo marca la llegada de las dosis porque la capacidad de administración de la vacuna es alta. “En dos semanas vacunamos a 4000 personas de la gripe, lo hicimos reforzando los servicios durante la tarde. Ahora estamos condicionados por la recepción de dosis de la vacuna de Pfizer”.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?